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El restaurante de lujo adjudicado por el alcalde de Estepona a su nuera no tiene licencia de apertura ni paga canon

José María García Urbano, en una imagen de archivo

Néstor Cenizo

Málaga —

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El restaurante de las tres últimas plantas del Mirador del Carmen, adjudicado por el alcalde de Estepona a la pareja de su hijo en junio de 2023, no cuenta con licencia de apertura a pesar de que fue inaugurado por todo lo alto en septiembre de 2024.

Así se detalla en un informe recién emitido por el Área Económica del Ayuntamiento, donde se lee: “A fecha del presente escrito [29 de enero de 2026], no consta otorgamiento de licencia de apertura sobre los referidos locales”. El funcionario también hace constar que, dado que no tiene licencia de apertura, no constan liquidaciones del canon que el adjudicatario debería haber pagado al municipio, y que asciende a algo más de 27.000 euros cada año. Es decir, en los casi tres años transcurridos desde la formalización del contrato la concesionaria, Inversiones Delmar, no ha abonado nada.

El informe, al que este medio ha tenido acceso, está suscrito por el jefe de Servicio de Gestión Tributaria del Ayuntamiento de Estepona y ha sido aportado ya al juzgado de instrucción 4 de Estepona. El área solicitó la información al departamento de Comercio, que replicó que “no consta otorgamiento de licencia de apertura” sobre los locales.

El Ayuntamiento no ha explicado a este medio cómo funciona sin licencia de apertura ni pagar el canon un local de restauración ubicado en un edificio público.

El restaurante fue abierto en septiembre de 2024 bajo el nombre comercial de Cielo Skybar, y hoy forma parte de un exitoso grupo hostelero de la ciudad. El canon de 27.427 euros (actualizados al 2% anual) debe pagarse anualmente y por anticipado en la Tesorería Municipal o cuenta bancaria municipal durante los primeros quince días después del vencimiento de cada año de la concesión. El pliego de condiciones de la concesión eximía del pago del canon hasta dos años “en compensación a los gastos derivados de las obras y demás instalaciones en el local”, pero daba puntos por la renuncia a ese plazo de carencia. Es lo que hizo la adjudicataria, que se comprometió a empezar a abonar el canon un año después de la adjudicación; es decir, a partir de junio de 2024. De esta forma, el adjudicatario debería haber abonado ya en dos ocasiones el canon.

El juez investiga al alcalde José María García Urbano (PP), la concejala Ana Velasco, el secretario, el interventor y dos técnicos municipales por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en la adjudicación del restaurante a Inversiones Delmar, constituida y administrada hasta mediados de 2024 por Nadia Odeh Núñez, pareja de uno de los hijos de García Urbano. La Fiscalía ha pedido recientemente que Núñez acuda también a declarar como investigada.

Una concesión a una empresa creada ad hoc

La constatación de que el restaurante no tiene licencia municipal para operar y no paga lo comprometido se une a otras aparentes irregularidades que están siendo investigadas por el juzgado de instrucción 4 de Estepona a instancias de la Fiscalía, después de que la UDEF indagase en las circunstancias de una adjudicación desvelada por este medio en el verano de 2023.

En la primavera de 2023, el Ayuntamiento adjudicó las tres últimas plantas del Mirador del Carmen a Inversiones Delmar 2022, una empresa recién creada que tenía como administradora única a la pareja del hijo de José María García Urbano que ni siquiera se dedicaba a la hostelería.

La concesión se formalizó en términos muy ventajosos para la concesionaria, que debe abonar un canon de 27.427 euros al año por 430 metros cuadrados ubicados en el edificio público más mimado de la ciudad. El canon es de 5,35 euros por metro cuadrado, un chollo en una zona que acaba de ser reurbanizada, y en la que locales sin el glamour del mirador se alquilan por cifras que triplican o cuatriplican ese precio.

El Mirador del Carmen, terminado por Construcciones Bonifacio Solís justo antes de las elecciones de 2023 (en las que García Urbano revalidó la mayoría absoluta) ha costado más de 16 millones de euros de dinero público, y está ubicada a pie de la playa de la Rada, lo que concede al restaurante y al mirador panorámico de su última planta unas fabulosas vistas al mar. La torre aloja un conservatorio de música, un auditorio, una biblioteca y una sala de exposiciones que ha expuesto obras de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Fundación MAPFRE o la Fundación Zuloaga. En las tres últimas plantas se ubica el restaurante, que tiene acceso privado al mirador, por el que debe abonarse un euro.

La empresa recién constituida por Nadia Odeh Núñez, nuera de García Urbano, se hizo con la concesión a veinte años después de constituirse apenas seis meses antes en el despacho de Salvador Pedraza, concejal de confianza de García Urbano. Ese despacho, ubicado en Málaga capital (a 80 kilómetros de Estepona) ha sido también domicilio social de algunas sociedades patrimoniales del regidor.

Inversiones Delmar ganó el concurso para ubicar en las tres últimas plantas del Mirador un “proyecto turístico de calidad” gracias a una propuesta culinaria y de actividades que, según la UDEF, apenas era una declaración de intenciones. Sólo otra empresa presentó oferta, en el último minuto. Las dos ofertas (la de Inversiones Delmar y la de la competidora) eran idénticas: ofrecían el mismo número de plazas de aparcamiento (30), las horas adicionales de apertura del mirador (800) y hasta el número de telescopios (3).

El Consistorio nunca dio difusión a la idea de colocar un restaurante en las tres últimas plantas del Mirador del Carmen: ni cuando lo sacó a concurso, ni cuando inauguró el edificio por todo lo alto, semanas antes de adjudicarlo.

Informes de la UDEF

A mediados de 2024 las participaciones sociales de Inversiones Delmar fueron vendidas por 30.000 euros a un conocido empresario esteponero, cuyos negocios de restauración y ocio en la ciudad han florecido en los últimos años, a pesar de que el pliego prohíbe expresamente la cesión a terceros de la concesión sin autorización del Ayuntamiento.

La UDEF tiene la sospecha de que Inversiones Delmar había sido creada para enmascarar el beneficiario final de la concesión. En tres informes aportados a la causa, los investigadores del Grupo de Blanqueo desgranan el rastro del dinero de la fianza que sirvió para consumar la adjudicación. Su origen, según observan, está en el patrimonio del propio regidor. Sus dos hijos, José María y Pablo Jesús, prestaron a Nadia Odeh Núñez en las fechas en que se constituyó la sociedad, y apenas una semana antes habían recibido su padre, José María García Urbano, sendas transferencias por importe de 20.000 euros con el concepto “donación”.

Este es el tercer caso en el que García Urbano está investigado. Otro juzgado de instrucción del municipio está a punto de enviarle a juicio acusado de malversación por contratar a una “amiga íntima” que nunca fue a trabajar, y uno de Violencia sobre la Mujer de Córdoba investiga la denuncia interpuesta por esa misma amiga íntima. Desde 2011 García Urbano es alcalde de Estepona, cargo que compagina con su plaza como registrador de la propiedad en San Roque.

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