"Primero tiene que haber un acuerdo social y después un acuerdo político por la educación que permanezca"

Jesús Aguayo, miembro del Secretariado del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza, STEC

El Secretariado del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (STEC) lleva 24 años siendo la primera fuerza sindical en la Junta de Personal Docente en Cantabria. Últimamente, su agenda ha estado marcada por las negociaciones con la Consejería de Educación a raíz del calendario escolar, que permanece "estancado" y "ha hecho que no se hable de otra cosa". Su portavoz, Jesús Aguayo, habla de ello, de otros objetivos que siempre han estado ahí, como "revertir los recortes", y de los retos de la educación.

STEC ha vuelto a ganar las elecciones a la Junta de Personal Docente. ¿Cómo afrontan los próximos cuatro años?ha vuelto a ganar las elecciones

Ganar las elecciones te da un plus de responsabilidad y ser la fuerza mayoritaria te obliga a tomar ciertas iniciativas como sindicato, pero nosotros siempre hemos intentado llevar adelante una política de unidad sindical y hemos procurado buscar el acuerdo con otras fuerzas sindicales para hacer una acción lo más unitaria posible en el seno de la Junta de Personal Docente. Ese es el espíritu con el que vamos a trabajar los cuatro años siguientes.

¿Cuál es su prioridad esta legislatura?

Desgraciadamente, terminar de revertir todos los recortes y acabar con todas las agresiones que padeció la enseñanza pública durante la época más dura de la crisis. Lo prioritario es lo relativo a la pérdida de poder adquisitivo, que empezamos a padecer en 2010 con el Decreto de Zapatero y se intensificaron con el gobierno del PP. Parte de esas políticas se han revertido, pero quedan cosas y la más importante es la relativa a la situación salarial. Según nuestros cálculos, hemos perdido sobre un 12,5% de poder adquisitivo.

También han instado a la Consejería a bajar las ratios de las aulas.han instado a la Consejería a bajar las ratios de las aulas

Ha surgido una cuestión que no tiene que ver con los recortes, sino con una consecuencia demográfica producida a su vez por la crisis económica. Desde hace cinco años vemos cómo ha empezado a descender la matrícula en los centros y la situación que empieza a haber es preocupante. El pico demográfico está en 1º de la ESO, donde hay 6.000 alumnos y en Infantil de tres años hay 4.400. Ahí se puede ver el bajón demográfico. Le planteamos a la Consejería no seguir con el límite máximo de 25 alumnos por aula que hay en Infantil y Primaria porque, si lo mantenemos ese límite, este bajón de matrícula se va a traducir en cierre de aulas y supresión de puestos de trabajo. Desde el curso 2013/14, se ha perdido en Educación Infantil un 16% de la matrícula en la red pública y privada, lo que se traduce en 43 aulas cerradas. Una vez que pase cierto umbral, la pérdida va a ser muy grande.

Uno de los puntos del Acuerdo por la Educación en Cantabria proponía una inversión sobre la disminución de las ratios. No es por hacer de la necesidad virtud, pero reducir las ratios máximos es una antigua demanda que siempre se ha tenido porque es la mejor medida para aumentar la calidad del sistema. Este acuerdo fue de todos los sectores de la comunidad educativa, llegó al Parlamento y todos los grupos lo asumieron. El acuerdo está muy bien, pero que no se quede en papel mojado.

¿En qué punto está el calendario escolar del próximo año?

En un punto de estancamiento y ausencia de un acuerdo. Las dos partes, de manera tácita, nos hemos dado un cierto respiro y lo retomaremos cuando toque. Se suele negociar en torno a abril o mayo y van a pasar dos cosas. En primer lugar, la normativa estatal que invocó en su momento la Consejería para quitarnos las jornadas reducidas de junio y septiembre está en vías de derogación mediante una ley en las Cortes estatales. Creemos que, salvo que caiga el Gobierno, para septiembre del año que viene, la normativa que invocó la Consejería ya estará derogada, por lo que dejará de haber el problema al que apelaba el consejero. Por otro lado, los tiempos de la negociación van a ser en plena campaña electoral.

El contexto será fácil porque seguramente se haya derogado la normativa, pero será difícil porque habrá que negociar con alguien en plena campaña y que, además, no se sabe si será el consejero de nuevo.

¿Cómo es actualmente la relación con Francisco Fernández Mañanes?

Este conflicto lo ha tapado todo y ha hecho que no se hable de otra cosa que del calendario escolar durante demasiado tiempo. Nosotros queríamos haber hablado de otros asuntos, como el tema salarial y de las ratios, que este año ya empiezan a ser urgentes. Las negociaciones están muy bloqueadas porque ha sido un conflicto muy serio y sentimos desconfianza. Pero, una cosa es que sintamos desconfianza y otra es que tengamos la obligación de sentarnos e intentar llegar a acuerdos. Estamos viendo que, al menos de estos dos temas, fundamentales para nosotros, la Consejería de momento no quiere ni oír hablar.

Hace unos meses denunciaron la posibilidad de que el 10% de las plazas de oposiciones docentes podían quedar sin cubrir, ¿se ha dado algún paso en la negociación para llegar a un sistema de acceso que asegure que se cubran todas las plazas y reduzca la interinidad?el 10% de las plazas de oposiciones docentes podían quedar sin cubrir

La capacidad para actuar en ello a nivel de Cantabria es limitada. El sistema de acceso es normativa del Estado y eso lo intentamos negociar con el Ministerio. La ministra se ha hecho eco de las plazas que quedan desiertas, pero no ha hecho nada por modificar el sistema de acceso. A nivel de Cantabria, nos parece bien si finalmente se adelantan los plazos para la convocatoria de las oposiciones (es una novedad, solían salir en abril y este año la intención de la Consejería es adelantarlo a finales de este mes). Si se forman los tribunales con más tiempo, se les da formación específica y se les ayuda se puede mejorar la calidad de la oposición en Cantabria. Hay que reconocer lo complejo que es formar parte de un tribunal, su responsabilidad, su buen hacer y lo serios que son, pero hay que darles unas condiciones objetivas mínimas, como formar los tribunales cuanto antes y que tengan unas ratios de opositores por tribunal inferiores, para que puedan hacerlo aún mejor.

¿Es imprescindible un pacto político por la educación?

Primero tiene que haber un acuerdo social y después un acuerdo político. El error de los pactos políticos o la razón por la que no se llega es que unos y otros tienen visiones diferentes de la educación y, como no se ponen de acuerdo, van cambiándolo cada cuatro u ocho años. Nosotros pensamos que la comunidad educativa debería llegar a un pacto y, de ese modo, sería más fácil que las fuerzas políticas asuman ese acuerdo y más difícil que con un cambio de gobierno a alguien se le ocurra cambiarlo. En Cantabria, el acuerdo del consejo escolar lo asumieron todas las fuerzas políticas y en ese sentido somos pioneros, pero las comunidades tienen escasa capacidad normativa, pero si vamos a nivel estatal, si todos llegamos a un acuerdo y lo asumen todas las fuerzas sería más fácil hacer una ley educativa con vocación de permanencia.

¿Qué retos de futuro afronta la educación?

Creo que el reto de la educación es adaptarse a las demandas de la sociedad y, por otro lado, tiene que servir para ser crítica con la sociedad y que nuestros alumnos y alumnas puedan salir preparados para la vida. También, que tengan un bagaje cultural que ahora la sociedad no te pide. Si nos vamos a los dos extremos nos equivocamos y encontrar el punto intermedio es lo complicado. También, otro reto es dar formación continua al profesorado para que se adapte a los cambios.

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13 de enero de 2019 - 20:00 h

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