“Un festival de teatro debe tener el propósito de despertar el interés de los ciudadanos”

Luis Molina

Como un pequeño oasis en medio del árido paisaje manchego, la vegetación que envuelve al teatro La Veleta contrasta con la sequedad dorada de los campos aledaños. Paseando por la pequeña vereda que recorre el recinto, nos topamos con Luis Molina, el guardián de este peculiar reducto de actividad escénica, quien con un peculiar acento, mezcla de su manchego natal y décadas habitando en lationamérica, nos invita a sentarnos y a conversar.

Aunque el silencio y la quietud del lugar, donde se ubica el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT), pueden llevar al engaño, existe un constante ajetreo estos días de cara a ultimar los preparativos para la celebración del XIV Festival Iberoamericano de Teatro Contemporáneo (FITCA).

Un evento que, como explica su director, trata de “enriquecer las relaciones con Iberoamérica mediante la demostración de los trabajos que se hacen en uno u otro país y confrontarlos con los que se hacen en España”. Aunque su mantenimiento durante casi dos décadas no ha sido una tarea fácil, pues la falta de un claro compromiso institucional con el proyecto les ha hecho tener que emplearse a fondo para poder conseguir que el FITCA siga siendo una realidad, aunque para ello no haya más remedio que hacerlo todo “franciscanamente”.

“Un festival de teatro debe tener como propósito fundamento despertar en el ciudadano el interés por esa manifestación artística“, señala este veterano del mundo escénico, remarcando la importancia que deben tener las administraciones en esta tarea de apoyo a la difusión de la cultura. Una motivación que, en el caso del Festival Iberoamericano de Teatro, también se mezcla, desde su nacimiento, con la pretensión de generar un espacio de encuentro donde “los teatristas puedan compartir entre sí lo que hacen, discutir sus problemas y las posibles soluciones, buscando nuevos caminos por donde se guíe su trabajo”.

Tampoco es casual la elección del Almagro como sede del festival y del propio CELCIT, pues la intención de Molina fue desde el principio tratar de prolongar la actividad escénica en la localidad más allá del festival de verano y hacer de Almagro una verdadera “ciudad del teatro”. Tarea esta, en la que desde La Veleta tratan de contribuir durante todo el año, aunque Molina apunta que sigue existiendo mucho por hacer para que el vínculo de Almagro con el teatro se consolide en el único lugar donde puede hacerse, los escenarios. “Esta no será una auténtica ciudad de teatro hasta que no se rescate el teatro municipal y haya representaciones todo los fines de semana, como mínimo”, señala en este sentido el director.

Sobre estos pilares se asienta un festival que trae “lo mejor que tiene América Latina en un teatro serio, creativo, y crítico”, prestando especial atención a los lenguajes más contemporáneos.

Un proyecto que cumple 40 años

Pero el festival es solo uno de los eventos de un proyecto mucho más extenso y profundo como el que encarna el CELCIT, un centro que cuenta con tres sedes: en Buenos Aries, en Caracas y en Almagro, donde se instaló su secretaría general hace ya 17 años.

“Nosotros no hacemos un festival por hacer un festival, en nuestro caso parte de una organización que nació hace 40 años” para tratar de paliar el alejamiento teatral que existía, no solo entre España y Portugal con Iberoamérica, sino entre los propios creadores del continente americano. “Los creadores miraban hacia París o Nueva York, mientras desconocían completamente lo que se hacía en los países de alrededor”, comenta Molina, que desde Venezuela, fue uno de los iniciadores de esta organización.

Un camino que hace 17 años traería a Luis Molina de vuelta a La Mancha, para asentar en Almagro una de las sedes desde donde fomentar la actividad escénica y el encuentro, a través del teatro, a ambos lados del Atlántico. Un trabajo que, si bien en sus comienzos contaba con la promesa diversas administraciones, se ha topado “con un muro”, en cuanto a los apoyos institucionales, lo que ha aumentado considerablemente el esfuerzo necesario para continuar desarrollando su labor.

“No solo compartimos un idioma y una historia, sino que nuestro vínculo tiene raíces más profundas y nuestros clásicos, también son sus clásicos”, apunta el director.

El valor del teatro y la cultura

Entre los diversas avenidas y callejones -algunos sin salida- de nuestra extensa charla, no podía faltar una puesta en valor del propio teatro, “la más completa de las manifestaciones culturales, porque encierra en sí a la música, la danza, la literatura, la pintura… y además genera una comunión con el espectador”.

Sin embargo, lejos de tener apostar por una defensa férrea de la actividad teatral y de la cultura en general, Luis echa en falta un verdadero compromiso por parte de las instituciones para facilitar a los ciudadanos su acceso. “Todo lo contrario -lamenta- porque para ellos la cultura es como el hermano menor, de donde primero se suprimen los presupuestos”.

No hay más que fijarse en los valores que priman en nuestra sociedad, pues como señala el director del CELCIT, “parece increíble, pero la realidad es que un solo futbolista lo mismo que la mayor parte de los artistas del país juntos“.

Más indignado si cabe, se muestra con el “horror” del 21% de IVA, algo inconcebible según Molina, para una actividad que debería estar subvencionada como un servicio público por los gobiernos, “es como si cobrarán por cada libro que se saca de la biblioteca”. Y cuando le explico que esto último también se está barajando, Molina se limita a mover la cabeza y lanzar un suspiro.

Programación del XIV FITCA

En cuanto a la programación de esta edición del FITCA, que se desarrollará los fines de semanas desde el 3 hasta el 19 de octubre, Molina señala en primer lugar la presencia de una reconocida compañía como Micomicón, que bajo la dirección de Laila Ripoll, abrirá las representaciones con ‘Santa Perpetua’.

Aunque también señala la calidad de obras como el ‘Otelo’ de los chilenos ‘Viajeinmovil’, que tuvo una muy buena acogida en su paso por el Festival de Teatro Clásico, o las tres con la que presentan los también chilenos de Tryo Teatro Banda, “una compañía extraordinaria, porque cuenta con actores que son verdaderos juglares”.

El teatro hecho en Almagro, también estará presente en el cartel con la presencia de la compañía ‘El Taular’, para que “la gente que hace teatro en Almagro tenga un espacio”, indica Molina, señalando que “todas las representaciones que traemos son propuestas de calidad”.

Si quieres conocer los horarios y las fechas de las representaciones que podrán verse en La Veleta y en el Teatro Muncipal de Almagro, puedes encontrarlas en este enlace.

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