El cuestionado gobierno PSOE-Ciudadanos de Sant Joan, ¿un espejo para Torrent donde mirarse?

Toni Cantó en la sede de Ciudadanos

El posible pacto de gobierno entre el PSPV-PSOE y Ciudadanos en Torrent que se está negociando estos días después del distanciamiento que ha habido entre socialistas y su socio natural, Compromís, ha puesto el foco en localidades como Sant Joan d’Alacant donde estas dos formaciones gobiernan desde 2019.

En el municipio alicantino, el primer edil socialista desde 2015, Jaime Albero, no tuvo más remedio que acordar con el candidato naranja, Santiago Román, tras las municipales, la cesión de la alcaldía los dos últimos años del actual mandato. Es una fórmula que podría repetirse en Torrent y que en Sant Joan ha traído, de momento, una evidente parálisis en la gestión.

El principal motivo es que el bipartito PSOE y Cs, con mayoría absoluta desde hace nueve meses, no ha logrado sacar adelante el presupuesto municipal, prorrogado desde 2016. En el anterior mandato gobernaba la izquierda (PSOE, Compromís y EU) y Decido -marca electoral que acabó siendo engullida por Ciudadanos- hasta que Compromís decidió desmarcarse del gobierno local en septiembre de 2017 al alegar que le estaban “boicoteando los presupuestos”.

Se da la circunstancia de que Santiago Román, de Cs, es concejal de Hacienda desde la salida de Compromís, por lo que lleva como máximo responsable de las cuentas municipales dos años y medio. ¿Por qué este municipio de 24.000 habitantes no ha aprobado su presupuesto desde entonces? La oposición responde que por “dejadez” y por el “caos que reina”. El equipo de gobierno esgrime que la salida de Compromís les impidió entonces sacarlo adelante y que, ahora, a finales de marzo, le darán luz verde en un pleno extraordinario.

Lo cierto es que esta parálisis está lastrando las inversiones del municipio, por un lado, y el pago a proveedores, por otro. Y es que hay obras pendientes, asignadas por la Diputación desde 2019, que no han podido comenzar al no estar disponible la parte correspondiente del presupuesto municipal. Aun así, el Ayuntamiento ha tenido que ir funcionando a través del remanente de Tesorería, gastando 4,7 millones de euros de modificaciones de crédito, pero estas actuaciones han acabado generando demoras en los pagos a empresas que trabajaban para el consistorio de entre uno o dos años porque al contratarlas sin tener partida asignada, debían llevarse a cabo como reconocimientos de crédito extrajudicial.

Compromís recuerda que esta actuación ha sido cuestionada por el Interventor municipal, quien ha trasladado la situación a la Sindicatura de Cuentas, mientras que el propio responsable de Hacienda, Román, explica que la modificación de crédito “es una herramienta que se utiliza siempre, es válida y por eso la contempla la ley”.

La coalición valenciana, Podemos y el Partido Popular también han venido criticando el apartado de contratación del personal y de servicios públicos. El servicio de Jardinería se lleva la palma al estar funcionando sin contrato desde hace un año -y aún no lo han licitado-. Desde el consistorio se defienden. “Este servicio está preparado, lo único es que ha habido una serie de presupuestos y es Intervención quien tiene que decir hasta cuánto debemos gastarnos en ese contrato”, se excusa el regidor naranja.

El bipartito sí que ha licitado el servicio de Grúa por un importe el doble de caro que el anterior al pasar a partir de ahora desmancomunado. “Al ser exclusivo, va a agilizar el servicio”, responde el regidor de Hacienda.

Otras de las principales mermas de Sant Joan d’Alacant es su plantilla municipal, que lleva dos años esperando sacar a concurso 30 plazas de funcionarios, de las cuales un tercio, aproximadamente, correspondería a la Policía Local, molesta por tener que suplir la falta de personal con horas extras.

“Vamos a atender las reivindicaciones que nos han hecho llegar desde hace tiempo, buscamos darle estabilidad a la plantilla”, asumen Pablo Celdrán, concejal socialista de Seguridad Ciudadana.

Estabilidad

“Un gobierno estable para cuatro años” fue uno de los argumentos esgrimidos en el pleno de investidura de junio de 2019 tanto por el PSOE como por Ciudadanos. Los socialistas habían tenido que recurrir a Cs como única opción viable para retener la alcaldía ya que la conjunción de la izquierda no sumaba mayoría absoluta.

Sí que lo hacía la alianza del Partido Popular, segunda formación más votada, Cs y Vox, pero el partido naranja se decantó por los socialistas, el partido más respaldado en las elecciones. No tuvo el mismo criterio en la Diputación de Alicante donde la marca PSPV-PSOE superó a la del PP por primera vez en 24 años y Cs prefirió sellar gobierno con el PP.

De esta forma, la regidora naranja de Sant Joan, Julia Parra, forma parte del cuestionado gobierno local con socialistas -donde ostenta Igualdad y Sanidad- y del también cuestionado gobierno provincial con populares, donde es vicepresidenta de Transparencia y esta semana ha salido en defensa de sus socios ante las informaciones que apuntan a una supuesta financiación irregular del PP por transferencias del grupo de la Diputación al partido.

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Publicado el
7 de marzo de 2020 - 19:52 h

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