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Pacto Compromís-Podemos ¿Amenaza real a la hegemonía del PSPV?

Enric Morera, de Compromís, y Ximo Puig, del PSPV.

El océano político valenciano anda revuelto. El viejo navío del PP que antes arrasaba, ahora parece haberse convertido en un Titanic cuyo objetivo electoral solo parece ser el hundimiento. Mientras, la izquierda que esperaba en forma de tripartito gobernar la Generalitat, se encuentra en fase de recomposición tras el tsunami que supuso Podemos en las europeas.

El 'tripartito' no necesitaría a Podemos para gobernar y el PP sigue en caída libre

ENCUESTA: El 'tripartito' no necesitaría a Podemos para gobernar y el PP sigue en caída libre

Un maremoto, que parece que ha puesto en guardia a uno de los comandantes del buque de Compromís, Enric Morera. El portavoz de la formación valencianista y líder del partido mayoritario de la coalición apuesta por un acuerdo electoral entre distintas fuerzas, y en especial, con la sensación política del momento, Podemos.

Un ofrecimiento que era acogido de buen grado por el socio minoritario de Compromís, Iniciativa, que proponía “una opción rompedora” para ganar la Generalitat Valenciana. Sin embargo, la reacción de Podemos no fue tan clara. Acogía positivamente la propuesta siempre que se hiciera con un proceso de primarias sin reservas, ni cuotas, pero se daba un plazo de dos meses para decidir si se coaligaba con Compromís y otras fuerzas o concurría en solitario a las autonómicas.

La propuesta de Enric Morera tiene varias lecturas. “Compromís intenta evitar la aparición de un competidor directo. Ambas formaciones tienen discursos cercanos, los mismos adversarios políticos y parecen dirigirse a electores similares. Tiene sentido que Compromís intente evitar la competencia en su mismo espacio y a la vez aprovecharse del tirón electoral que parece estar disfrutando Podemos”, apunta Juan Rodríguez Teruel, doctor en ciencia política por la Universidad de Barcelona y profesor en la Universitat de València.

No obstante, para Jorge Galindo, investigador en el departamento de sociología de la Universidad de Ginebra y miembro del blog Politikon.es, la oferta responde a una mezcla de “miedo por estancamiento electoral y esperanza por la emergencia de una candidatura creíble a la izquierda del PSOE”.

¿Seísmo electoral?

La encuesta publicada por El País, con motivo del día de los valencianos, exponía un posible escenario donde el PP se hundía, obteniendo 32 diputados en las Corts, 23 menos de lo que tiene ahora. La izquierda, a su vez, quedaba fragmentada. El PSPV-PSOE sacaba 29, Podemos irrumpía como tercera fuerza con 17, Compromís veía frenado su crecimiento con 14 escaños y Esquerra Unida obtenía 7.

Datos que indicaban que una hipotética candidatura entre Compromís y Podemos podía poner en jaque al PSPV-PSOE y arrebatarle la vitola de segunda fuerza si sumamos los escaños de las dos formaciones. Pero, no solo la suma de diputados alentaba la posibilidad de sorpasso. El empate entre Mónica Oltra, líder de la formación valencianista, y “el candidato de Podemos” como opciones preferidas para presidir la Generalitat Valenciana a partir de mayo de 2015, hacía crecer la posibilidad de una candidatura conjunta que pudiera convertirse en la principal fuerza de la izquierda.

Todo sumado, a que a si Compromís se coaligaba con la sorpresa relativa de la encuesta, Podemos, mataba dos pájaros de un tiro. Eliminaba al rival que le restaba posibles apoyos y adquiría más opciones de lograr su anhelado sorpasso a los socialistas valencianos.

Sin embargo, en política las sumas a veces pueden convertirse en restas. La posible consideración del sector más duro del Bloc de que Podemos está poco preocupado por las cuestiones nacionales o las valoraciones de los votantes más críticos de Podemos de que ciertos sectores de Compromís aún representan la vieja política, podría suponer una fuga de votos que restaría activos a la unión electoral.

“Una candidatura conjunta difuminaría el activo que tiene Compromís en el eje nacional, que no se podría recuperar por las ganancias de votos provenientes de la abstención y del PSPV, estos ilusionados por una candidatura más a la izquierda”, opina Galindo. Unas ganancias que, según él, no serían tales para Podemos, ya que “vería su marca bastante difuminada”.

Jordi Muñoz, doctor en ciencia política por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, afirma que una coalición entre los dos partidos podría tener “mucho potencial electoral”. Pero, se muestra inseguro de que no se repitiera la experiencia de 2007, donde la unión entre EU y el Bloc sufrió, según él, “una fuga por un segmento del electorado de EUPV”.

Candidatura que podría tener más problemas que las hipotéticas fugas de votos, como es una mayor confrontación interna. “Una posible coalición electoral entre Compromís y Podemos podría añadir un factor adicional de complejidad difícil de gestionar, teniendo en cuenta la propia diversidad de la vida interna de la primera”, indica Muñoz.

Otro riesgo, sería la posible absorción de Compromís a manos del terremoto que está suponiendo Podemos. Un hecho que Teruel no comparte, ya que, según él, “Compromís, y algunos de sus integrantes, poseen una tradición política que de momento es más sólida en términos organizativos y de base social que el proyecto al que aspira representar Podemos”.

Incluso, el profesor de política en la UV, ve más posible lo contrario. “Creo que ante una unión así, Podemos quedaría en manos de Compromís en el espacio político valenciano. De hecho, este es el riesgo al que se enfrenta Podemos en muchas autonomías: convertirse en el instrumento de grupos políticos que ya estaba actuando”.

Dudoso sorpassosorpasso

Ante los problemas comentados, los expertos consultados coinciden en que sería muy dudoso que una coalición entre Compromís y Podemos de cara a las elecciones autonómicas de mayo del 2015 pudiera despojar al PSPV-PSOE de ser la segunda fuerza y la principal de la izquierda.

“Una aproximación más realista podría ser que la candidatura conjunta se quedara en torno al 20%. Por el momento, el sorpasso real , es decir, con posibilidad de gobierno sin el PSPV, parece muy lejano incluso sumando el apoyo de EU”, afirma Galindo.

Para Muñoz, aunque las encuestas muestren que una suma aritmética entre las dos fuerzas políticas supera a los socialistas, “es un incógnita si esta coalición preelectoral conseguiría dicha suma”. En la misma línea se expresa Teruel, quién “no está muy seguro de ello”, porque cree que la pérdida de votantes del PP, la recogerá mayoritariamente el PSPV-PSOE.

Aunque parece que la unión no hace la fuerza, lo que sí está seguro es que el panorama electoral valenciano se encuentra en una calma tensa. La cercanía de las elecciones y el advenimiento de escenarios inciertos alimentados por las nuevas fuerzas, hacen prever el surgimiento de ofertas y pactos que pueden poner en jaque el tablero político valenciano.

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