Compromís y el PSPV lamentan que Catalá renuncia a peatonalizar la calle Alicante: reabrirá al tráfico el 9 de octubre
Las obras del canal subterráneo que permitirán la conexión peatonal entre las estaciones de Xàtiva y Alacant de Metrovalencia entran ya en su recta final. Previamente a la puesta en funcionamiento de este túnel, el área de Movilidad del Ayuntamiento de Valencia tiene previsto la apertura el próximo 9 de octubre de la calle de Alicante para el paso de la circulación rodada, de peatones, ciclistas y de las líneas de EMT.
La nueva calle Alicante, tal y como ha informado el concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, contará con aceras más anchas, con más arbolado y con un carril bici protegido, además de un carril único para vehículos privados y para el transporte público de la EMT. “La apertura de la calle es una magnífica noticia para vecinos y comerciantes de este eje urbano de la ciudad, que es la salida natural para enlazar con la salida en dirección a Alicante, y que ahora contará con una planta viaria mucho más amable para vecinos, peatones y para la actividad comercial”, ha valorado Carbonell.
Según ha explicado el edil, “la calle Alicante ha de recuperar el tráfico porque existen vados y parkings públicos que dan servicio al centro de la ciudad, permite salir en dirección a Alicante sin dar rodeos por la calle Jesús y puente de Giorgeta y, además la calle Alicante es un eje muy importante para la EMT, porque se volverá a utilizar esta calle para los desplazamientos de tres de sus líneas, la 7, 8 y 19, ya que de no hacerlo supone que los usuarios hagan 55.000 kilómetros extra al año, además de congestionar otras vías como el caso de la calle Jesús, plaza de España, la Gran Vía Fernando el Católico y el túnel de Germanías”.
Dentro del Plan Director de EMT además de estas tres líneas que recuperan su conexión por las calles Alicante y Castellón, está previsto que la nueva línea circular C9, que conectará Forn D’Alcedo, Castellar y La Torre con el centro de la ciudad, circule también por las calles Alicante y Castellón, de forma que su conexión con el centro sea rápida y eficiente.
Además, para dicha línea es necesaria la creación de una parada de regulación, y dado que actualmente en el centro de la ciudad se carece de oferta de espacios urbanos para este tipo de paradas, el inicio de viaje (parada de regulación) está establecido en la calle Castellón, donde actualmente ya existe una bahía de regulación, evitando con ello la búsqueda de otro espacio y la realización de una infraestructura ad hoc para dicha línea.
Críticas de Compromís y el PSPV
El concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi, ha exigido que la calle de Alicante sea “peatonal desde la calle Castellón hasta Gran Vía Germanías, con el paso autorizado únicamente a la EMT y a los vehículos con plaza en el único aparcamiento de ese tramo” y ha advertido de que “reabrir esta vía tras dos años cerrada sin problema alguno es una decisión terrible y la prueba más evidente de la incapacidad de Carbonell y su equipo político para gestionar el área de Movilidad en el Ayuntamiento de València”.
Según Grezzi, “no hace falta ser Einstein para predecir que la decisión, que supone reabrir completamente el atajo de los barrios del norte de València para dirigirse al sur de la ciudad sin acudir a las circumvalaciones, supondrá un incremento muy grande del tráfico en especialmente en Colón, pero también todos sus afluentes como Botánico Cavanilles, Almassora, etc, que vieron como la reversión de Colón anulada por Catalá les supuso una notable reducción del tráfico de paso”.
La concejala socialista María Pérez ha lamentado que María José Catalá siga fomentando el vehículo privado en València al abrir al tráfico de manera indiscriminada, en contra de los informes técnicos, la calle Alicante: “Desde el gobierno la señora Catalá se anuncia hoy que la EMT recuperará su paso por la calle Alicante, como si el transporte público fuera su prioridad, pero en realidad lo que no cuenta el Partido Popular, lo que oculta, es que también han tomado la decisión de volver a abrir la calle al tráfico privado, en contra de los informes técnicos del ayuntamiento, una calle que tiene más de 3.000 coches diarios y que tiene aceras claramente insuficientes”, ha manifestado.
La concejala ha recordado que hace apenas unos meses los socialistas propusieron en la comisión de Movilidad “dar prioridad a los peatones, ensanchar las aceras y tener una calle que fuera exclusiva para el transporte público que permitiera el paso a los residentes, a las bicicletas y a los vehículos de emergencia, en la línea de lo que recomendaba los propios técnicos municipales, una propuesta que el Partido Popular votó, una vez más, en contra”.
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