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La crisis de las vacunas caducadas, las horas más difíciles para Alberto Martínez, el consejero estrella de Pradales

El consejero de Salud, Alberto Martínez, con el lehendakari, Imanol Pradales, en un acto sobre vacunas en 2025

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
30 de enero de 2026 21:46 h

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El del doctor Alberto Martínez (Trápaga, 1964) para ser consejero de Salud fue un fichaje personal del lehendakari, Imanol Pradales, de quien es vecino en el pequeño núcleo de poder en que se ha convertido Portugalete en los últimos años. Jefe de Anestesia en el hospital más grande de Osakidetza, el de Cruces en Barakaldo, afiliado al PNV y algo remiso al inicio a aceptar el encargo para la cartera con más presupuesto de la Administración vasca, en menos de dos años ha sido capaz de desinflamar el problema de gestión que supuso la Sanidad pública en la anterior legislatura, con Gotzone Sagardui en el equipo de Iñigo Urkullu y ahora al frente de una clínica privada en Vitoria. Martínez, para muchos dentro y fuera del Gobierno, era el consejero estrella, con capacidad de comunicación y cercanía. Pero la crisis de las vacunas caducadas le ha propinado la semana más difícil desde que accedió al cargo en el verano de 2024. Y todavía quedan capítulos de este expediente, incluida una investigación penal abierta por la Fiscalía.

Hace dos años Martínez era muy poco conocido en la Euskadi política. Apenas algunas apariciones como experto durante la pandemia de la COVID-19, cuando aún ejercía con bata blanca, y las menciones a su rol en los tribunales de las oposiciones médicas de 2018. Al llegar al Ejecutivo, supo enmendar algunas decisiones polémicas de la anterior etapa, como el cierre de las Urgencias del centro de Vitoria o de otros equipamientos y el cisma con la cirugía cardíaca en Bilbao. También se celebraron elecciones sindicales en Osakidetza por primera vez en trienios. En noviembre de 2024, se expulsó a la principal contratista de ambulancias, Grup La Pau, después de meses de defensa de su “solvencia” a pesar de las denuncias sindicales, impagos, actas de la Inspección de Trabajo y otros problemas adelantados meses antes por este periódico. Montó una mesa de la que se siente especialmente orgulloso para trabar un pacto de salud con el que mejorar la Sanidad vasca.

Martínez, el único de los consejeros de Pradales que tomó posesión del cargo solamente en castellano y que ha confesado que cambiaría su tesis por saber la otra lengua oficial, se ha mostrado como una persona cercana y don de gentes. “Es el mejor”, suelen repetir desde el entorno de Pradales. Hasta EH Bildu, que hizo bandera de la oposición en materia de Sanidad, le ofreció una tregua al PNV. El problema sanitario se ha desinflamado en Euskadi: la vivienda ya es ahora el principal reto.

Sin embargo, en los últimos meses han ido emergiendo algunos debates. Antes de las vacaciones de 2025, por ejemplo, Martínez relevó a toda la cúpula de la Sanidad vasca. Cambió a los dos viceconsejeros, la dirección general de Osakidetza y otros cargos intermedios. Y a finales de año llegaron movimientos internos por los cambios proyectados en salud mental y por la falta de estadísticas actualizadas de la incidencia del cáncer. El año 2026 ya arrancó con tensiones con el personal de Tolosa y Elgoibar por la publificación del servicio de ambulancias medicalizadas, las UVI móvil.

Rebeka Ubera

Sin embargo, nada de todo eso ha alcanzado a la gestión de las vacunaciones, que ha copado titulares y también conversaciones de WhatsApp, porque la mayoría de los afectados son bebés y ha cundido la preocupación en las familias. ¿Cómo se gestó todo? El martes a mediodía, el doctor Martínez recibió una llamada. Era Rebeka Ubera, portavoz en temas de Salud de EH Bildu y que ha conocido a todos sus predecesores del PNV desde hace legislaturas, Jon Darpón, Nekane Murga y la propia Gotzone Sagardui. Ubera le expuso que habían conocido que se habían administrado vacunas caducadas a bebés. Y el consejero le confirmó los hechos.

La parlamentaria registró una pregunta por escrito en el Parlamento, exponiendo la situación. No es nada extraordinario. De hecho, es la iniciativa número 454 en la legislatura firmada por Ubera. O la 30 de este año, tantas como días han pasado desde el cambio de calendario. Nadie ha presentado más iniciativas que ella y el siguiente en la lista, Álvaro Gotxi del PP, está a un centenar de distancia. El consejero siente que EH Bildu ha “manipulado” el asunto y los datos que se le proporcionaron. Otras fuentes del Gobierno, en cambio, asumen que Ubera ha hecho exactamente lo que tenía que hacer.

La realidad es que el Gobierno tenía desde el día 15 de enero constancia de que había inoculado dosis de la hexavalente de la casa Vaxelis fuera de fecha por el aviso de una enfermera de Errenteria, la única del medio centenar de sanitarios que había manejado el producto que lo advirtió. Y la otra realidad es que la primera nota informativa de Osakidetza al respecto es del 27 de enero a las 17.56 horas, apenas unos minutos después de que las preguntas que había registrado EH Bildu en el Parlamento empezaran a circular.

Ésa fue la primera versión que se dio. En aquel momento, martes por la tarde, se dijo que las dosis caducadas habían “afectado a 253 personas”, que “todas y cada una” estaban “perfectamente identificadas” y que como el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi recomendaba revacunación ya se habían empezado a gestionar las citas. Se trataba de viales del lote X019675 de la vacuna Vaxelis, un antídoto hexavalente contra difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y haemophilus influenzae tipo B. Lo reciben bebés de dos, cuatro y once meses, aunque también algunos adultos con clínica especial. Esa misma noche, el consejero Martínez estuvo en Hora 25 de la Cadena Ser. Y otros cargos de Salud pasaron por Radio Euskadi o Euskadi Irratia. La clave: en ningún caso habá efectos adversos entre quienes recibieron los viales del lote afectado.

El miércoles 28, a las 10.30 horas, el consejero tenía prevista una comparecencia en Salvatierra-Agurain, en Álava, para hablar de la gripe y de atención primaria. Todo quedó opacado por las vacunas. Martínez llevó a su rueda de prensa un informe de la Agencia Española del Medicamento. Es la segunda versión de lo ocurrido. Se indicó que los pinchazos fueron 261 pero, un matiz muy relevante, que aunque la fecha de caducidad del envasado fuera finales de octubre se entendía que la real era finales de noviembre. Conclusión: 103 personas afectadas únicamente y, sobre todo, ninguna recibió dos veces el mismo lote, ya que las dosis pasadas de fecha fueron las comprendidas entre diciembre y mediados de enero.

Pero, además, se alentó la tesis de que no sería necesaria la revacunación porque las dosis pasadas eran igual de válidas. No obstante, se iba a pedir otro dictamen al Consejo Asesor de Vacunación de Euskadi, ya que ellos sí pedían revacunar a 253. Las citas que supuestamente se habían dado el día anterior quedaban en el limbo. Algunas radios se llenaban de testimonios de familias irritadas. El lote se había distribuido en doce de las trece comarcas sanitarias (OSI, en la jerga interna), todas salvo la minúscula de la Rioja Alavesa. También se habían enviado un centro privado.

Sin embargo, ese mismo día, a las 19.18 horas, Salud anunció una comparecencia extraordinaria del consejero Martínez y de la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, para las 19.45 horas en Bilbao. La mayor pasión de Martínez es el Athletic Club -nunca ha ido en listas electorales pero sí ha sido candidato a la directiva rojiblanca- y minutos antes de un decisivo partido de Champions League en San Mamés quería aportar novedades. Es la tercera versión. Los expertos autonómicos determinaron -y así lo asumía la dirección política- que en efecto los afectados eran 103 pero que, a diferencia de lo que se planteaba horas antes, sí era necesario “lo antes posible” citarlos para ofrecerles una nueva inyección. “Aunque es probable que la vacuna conserve potencia tras un breve tiempo fuera de validez, no se puede garantizar la protección a largo plazo”, arguyeron.

El Athletic Club se despidió de la Champions League y llegó el jueves. A mediodía, la Fiscalía incoó diligencias para determinar si estas vacunaciones han supuesto un riesgo. De ser así, es un delito tipificado en el Código Penal (artículo 361), incluso castigado con cárcel. El Defensor del Paciente, una asociación, había formulado una denuncia en este sentido. Al poco tiempo, a las 12.54 horas, nuevo aviso de Osakidetza: Martínez y Bilbao volverían a dar una rueda de prensa, la tercera en 36 horas, nuevamente en Bilbao.

Aquí, a las 17.00 horas, llegó la cuarta versión de los hechos. En primer lugar, los afectados no eran ni 253, ni 261 ni 103. Se dijo que bajaban a una treintena. ¿Por qué? El consejero Martínez explicó que han descubierto errores generalizados en el registro de las vacunas. Básicamente, el sistema informático 'anima' a repetir el código de una administración anterior y eso hizo que muchos casos que parecían afectados por el lote caducado no lo fueran en realidad. El consejero ironizó que hubiese sido preciso un vídeo para poder explicarse mejor. Él mismo se sintió alambicado. Llegó a confundirse y decir que había “niños caducados” en vez de vacunas.

La directora general de Osakidetza, Lore Bilbao, en La Casilla

Sin embargo, el titular de la comparecencia fue otro. Se habían detecado dos lotes de otras dos vacunas igualmente caducados. 49 y 29 afectados potenciales, registros mediante, se avisó. Se trata de una vacuna tetravalente y de la triple vírica. De nuevo, a concertar citas. De nuevo, son productos que se ofrecen a niños muy pequeños. Según se explicó, una “madre” y personal de Farmacia habían detectado estos dos nuevos casos. De nuevo titulares, incluso en medios de comunicación que nunca siguen el día a día de Osakidetza.

Se anunció, igualmente, la creación de un comité de “investigación y trazabilidad” para intentar esclarecer todo lo sucedido. Lo presidirá David Cantero y de él formarán parte Laura García, Borja Domingo, Marga Viciola, Lander Hijona, Josune Iribar, Peio Latasa y Pedro Carrascal. Según Martínez, Osakidetza ha operado en todo momento con “celeridad” y “rigor”, aunque públicamente solamente se han dado pasos desde el 27 de enero y no desde el 15 de enero. Eso sí, el consejero guarda mensajes con los directivos de las diferentes OSI gestionando la comunicación del asunto.

El lunes 2 de febrero el Parlamento Vasco retoma la normalidad tras el parón de Navidad, que se ha estirado todo enero. La primera sesión es una comisión de Salud, nuevamente solamente con iniciativas de Ubera de EH Bildu. Ahora bien, el orden del día aparecen eutanasia o COVID-19 persistente, pero no el asunto de las vacunas. El PNV, el partido de Martínez, sigue confiando plenamente en el doctor. También el PSE-EE, según las fuentes consultadas. Por el contrario, además de EH Bildu, PP, Sumar y hasta Podemos, que no tiene representación en el Parlamento Vasco, están exigiendo más explicaciones.

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