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El actor Javier Gutiérrez y el largometraje ‘Memory’, de Michel Franco, premiados en la clausura del FICC 52

Javier Gutiérrez ha asistido a la gala para recoger el premio FICC a
su trayectoria y que ha dedicado a su familia y Concha Velasco

Antonio Florenciano

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La edición 52 del FICC ha llegado a su fin con la ceremonia y gala de clausura de este pasado sábado. La ceremonia contó con la presencia del actor Javier Gutiérrez, premio FICC de esta edición a toda su trayectoria. El actor ha acudido acompañado del productor y director de su última película, ‘Honeymoon’, que se ha proyectado a continuación y cuyo estreno está previsto para el próximo 12 de enero.

El premio del público al largometraje internacional fue para ‘Memory’, de Michel Franco, película de la que ya hablé en la anterior crónica y que arrancó los aplausos del público, sobre todo por las excepcionales actuaciones de su pareja protagonista; tanto Jessica Chastain como Peter Sarsgaard están fabulosos en unos papeles complicados por una historia de amor tan atípica.

Los otros premios del festival se han distribuido del siguiente modo: Mejor cortometraje para ‘Aqueronte’ (Manuel Muñoz Rivas); en la sección MURCINE el primer premio ha sido para ‘Ancla’, de Ángel Morales Ballesta, y el segundo para ‘Sé de un lugar’, de Antonio Conesa Caparrós; y el corto ‘Sushi’, de Iván Morales, ha recibido el premio de la plataforma nuevos realizadores.

Pero sin duda, entre los largometrajes lo mejor del segundo tramo de este FICC ha sido la película ‘Fallen Leaves’ (Aki Kaurismäki, 2023). Es una película de otro tiempo, y esto no es una crítica negativa. Al contrario, la película es absolutamente coherente con el universo del director finlandés Aki Kaurismäki y, por tanto, profundamente sentida y divertida. Su inefable pareja protagonista sufre una serie de desencuentros que suceden entre guiños metacinematográficos, decorados de la era soviética, radios antiguas, teléfonos de disco y canciones de Olavi Virta. Solo las noticias que sobre la guerra de Ucrania emergen en dos momentos desde la radio de nuestra protagonista nos sitúan en la actualidad. La película ha sido incluida en la lista de las 10 mejores películas de 2023 por la prestigiosa Cahiers du Cinema, y merecidamente.

También resultó interesante la película alemana ‘Sala de profesores’ (Ilker Çatak, 2023), finalista del premio Lux del Parlamento Europeo y ganadora del premio Europa Cinemas Label de la sección Panorama del último Festival de Berlín. Ambientada en un colegio público de cualquier ciudad alemana, resulta en un trabajo interesante, aunque no del todo conseguido, sobre las estructuras sociales, las relaciones de poder, y las fricciones entre inmigrantes y alemanes que conviven en un sistema que obvia la presunción de inocencia cuando se fuerzan los límites de dicha convivencia. Una película que quizá se estira demasiado pero que maneja algunos códigos del thriller resultando un producto entretenido.

En el otro extremo ‘Le Successeur’ (Xavier Legrand, 2023) resulta fallida. Legrand parece controlar los códigos del cine cómico, aunque no conscientemente, y en determinados momentos parece irse de las manos una historia algo complicada que no encuentra el tono apropiado. El espectador está acostumbrado a sufrir por las actuaciones carentes de sentido de los actores de las películas de terror, y por las sorprendentes coincidencias que a menudo se dan. Miren Fargo, la obra maestra de los Coen, para entender cómo el humor negro aplica a una trama oscura de manera magistral y de forma creíble.

Robot Dreams’ (Pablo Berger, 2023) llegaba prometiendo mucho, y el público respondió en el día que más espectadores llenaron la Sala B de El Batel. Quizá por eso me siento más decepcionado. La animación, bien, una vuelta al clásico 2D con un dibujo entre la animación moderna de televisión de ‘Rick y Morty’ y la más underground de Ralph Bakshi para el gato Fritz, pero sin la mala uva del primero ni la sátira sin piedad del segundo. Un producto a mi parecer demasiado blanco, en el que se han prescindido de diálogos y cuyo tercio intermedio resulta algo lento y tedioso. Con todo, la producción es encomiable y seguro que gustará mucho al espectador.

Las actividades paralelas han incluido la charla del eurodiputado Marcos Ros sobre las políticas culturales de la Unión Europea el pasado jueves, y ya el viernes la segunda de las charlas intergeneracionales, tras la de Samuel Alarcón y Sigfrid Monleón. En esta ocasión, la organización nos trajo a Pablo Maqueda, uno de los valores en alza de nuestro cine, y a la cineasta Marta Balletbó-Coll, autora de una joya hoy no muy recordada, ‘Costa Brava’, y uno de los antecedentes de toda la ola de cine queer. Toda su filmografía está accesible en la plataforma Filmin.

El Festival llega a su fin y lo único que he echado de menos ha sido una película española que destacara especialmente como fue ‘Mantícora’, de Carlos Vermut, el año pasado.

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