eldiario.es

Menú

Dorothy Arzner, una directora que revolucionó el estricto Hollywood de los años 30 y 40

La 62 edición del Festival de San Sebastián dedica un ciclo a la cineasta Dorothy Arzner, la primera mujer de la historia que dirigió una película sonora.

Azner dirigió 16 películas en los años 30 y 40 en las que cuestionaba los tradicionales roles sexuales y el papel de la mujer en la sociedad en la rígida estructura del Hollywood de la época.

La retrospectiva ofrecerá 12 títulos de su filmografía que se conservan hoy en día como 'The wild party' o 'Anybody's woman', cinta protagonizada por Katharine Hepburn.

- PUBLICIDAD -
Dorothy Azner

La directora Dorothy Azner será homenajeada en el Zinemaldi.

"Una mujer feminista, lesbiana, que sin romper las reglas del cine de Hollywood que era, en general bastante conservador, consigue introducir en sus películas retratos de mujeres que tienen mucho que contar, solitarias, que pueden vivir sin los hombres", así define el director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, a Dorothy Arzner una mujer directora en el Hollywood de los años 30 y 40.

Precisamente el festival donostiarra dedica en su 62 edición un ciclo a la que ha sido considerada una pionera de la integración de la mujer en la industria cinematográfica, y reivindicada como una cineasta con un estilo y personalidad propias que le valieron prestigio dentro del sistema de estudios de la meca del cine.

Dorothy Azner (1897-1979) es recordada por ser la primera mujer de la historia que dirigió una película sonora, 'Manhattan cocktail' (1928). Pero Arzner dirigió 15 películas más a lo largo de la década de los 30 y comienzos de los 40, y trabajó con estrellas de Hollywood como Clara Bow, Katharine Hepburn, Fredric March, Rosalind Russell, Claudette Colbert, Maureen O'Hara o Joan Crawford en comedias y melodramas que prestaban una especial atención a los personajes femeninos.

Además fue el primer miembro femenino del Sindicato de Directores de Ámerica, en el que ingresó en 1933. Ya en aquella época la directora nacida en San Francisco pero criada en Los Ángeles, imprimió a sus películas un refinado estilo visual que cuestionaba los tradicionales roles sexuales y el papel de la mujer en la sociedad o que, según algunos críticos, introducían velados subtextos homosexuales en la rígida estructura del Hollywood de la época.

La retrospectiva que el Festival de San Sebastián dedicará a Dorothy Arzner consta de los doce títulos de su filmografía que se conservan hoy día, y está organizada en colaboración con Filmoteca Española. El ciclo se complementará con la edición bilingüe (inglés y castellano) de un libro sobre la cineasta escrito por Judith Mayne. Rebordinos asegura que va a ser "una gran sorpresa para el público" encontrarse con este tipo de cine que "normalmente no se ha podido ver"con la restauración hace pocos años de varias copias.

Y es que entre las películas de Arzner se encuentran títulos como 'The Wild Party' (La loca orgía) en la que la directora cuenta con uno de sus actores predilectos, Frederic March, y con la explosiva Clara Blow, en la que fue su primera película sonora. Ambos protagonizan esta sorprendente y descarada película rodada antes de que el Código Hays, que impuso reglas de decoro y moralidad, se estableciera en Holywood durante tres decadas.

En 'Anybody's woman' (La mujer de cualquiera), Arzner retrata a través de una atrevida comedia romántica la relación entre un abogado y una corista que tras una noche de borrachera se despiertan casados. La directora contó en otra de sus cintas, 'Christopher Strong' (Hacia las alturas), con la capacidad interpretativa de Katharine Hepburn que da vida a uno de los enérgicos personajes femeninos que la caracterizaron, en el papel de una mujer piloto que se enamora de un parlamentario. Estos son solo dos de los ejemplos de una filmografía que se saltó los cánones de una industria y una época regida por el mandato masculino.

Aunque el nombre de Dorothy Arzner cayó progresivamente en el olvido, en la década de los 60 los movimientos feministas reivindicaron la carrera de una de las grandes directoras de Hollywood y más adelante fue objeto de varios homenajes, entre ellos el del Sindicato de Directores de América en 1975. Hoy su filmografía no sólo es revalorizada por constituir una insólita excepción en la historia del cine americano, sino por sus valores intrínsecos.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha