Podemos Andalucía se revuelve contra la dirección estatal para salvar su coalición con IU tras el batacazo en Aragón
Las elecciones en Aragón han borrado del Parlamento autonómico a Podemos, donde llegó a tener 14 diputados (en 2015) y era de las últimas comunidades donde aún mantenía representación institucional. La fragmentación de las izquierdas en esta región ha sido letal para el espacio progresista, pero singularmente para el partido morado, que ha obtenido 6.000 votos (apenas un 1% del total).
El resultado de las elecciones aragonesas confirma una tendencia de crecimiento del voto ultraderechista en toda Europa, pero también pone en cuestión la falta de entendimiento entre las izquierdas. Ese mensaje lo ha cogido al vuelo, desde la misma noche electoral, la secretaria general de Podemos Andalucía, que volvió a lanzar un llamamiento desesperado a la unidad con una advertencia que interpela a la ejecutiva estatal de su partido:
“El pasado agosto apoyé personalmente el manifiesto por la unidad de la izquierda de Andalucía impulsado por la CUT, tras los resultados en Aragón me reafirmo en mi opinión, la extrema derecha avanza, juntas somos más fuertes”, escribió Martínez en su cuenta de X la noche del domingo, cuando el escrutinio ya había confirmado el desplome de la izquierda y la desaparición de Podemos.
El mensaje de Martínez reactiva un debate que lleva meses abierto. Podemos Andalucía se ha descolgado de la coalición de izquierdas de la que ahora forma parte -Por Andalucía- que ha seguido avanzando en la construcción de la candidatura para los próximos comicios. Izquierda Unida (IU) está pilotando este proceso, con su líder federal, Antonio Maíllo, como cabeza de cartel, y este viernes hará la presentación oficial de la nueva candidatura.
Podemos Andalucía muestra en público su predisposición a mantenerse dentro de la coalición, pero está maniatado por las estrategias de la dirección estatal, que ha puesto como condición el veto a Sumar en las listas electorales. Maíllo ha rechazado ese veto y este lunes ha vuelto a subrayarlo. “Nadie resta, nadie sobra en el espacio de la izquierda. Vamos a incorporar a todos los que quieran incorporarse, pero sin vetos”, insiste el líder de IU, tras lamentarse de que “la gente está harta de las telenovelas de la izquierda”.
El resultado de la izquierda en Aragón vuelve a constatar que la ley electoral es muy cicatera con las divisiones en el espacio progresista. La líder de Podemos Andalucía ha vuelto a apelar a la responsabilidad y a la altura de miras de todos los partidos a la izquierda del PSOE, pero la letra pequeña es mucho más compleja. “No son sólo los dictados de la dirección estatal, es que aquí IU y Más País (luego Sumar) nos han orillado, han hecho lo posible por que Podemos no visibilice su trabajo, y no estamos dispuestos a repetir ese esquema”, dice un diputado autonómico.
“El tren ha pasado”
Maíllo sigue apostando por la unidad de todas las fuerzas progresistas para esquivar el castigo que ejerce la Ley d'Hondt a la división del voto -en Aragón, Vox ha obtenido sólo 7.000 votos más que los tres partidos de izquierdas y Aragón Existe juntos, pero en el recuento son cinco diputados más-, pero por ahora ha decidido avanzar sin Podemos. “Esa pantalla pasó. El tren se ha marchado, si se queiren incorporar, se subirán en marcha, pero no vamos a estar así hasta el último minuto”, explica el coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a la presidencia de la Junta.
La noche electoral de Aragón, la secretaria general de Podemos Andalucía volvió a aludir al manifiesto que firmó en agosto de 2025, junto a otros dirigentes de izquierdas en Andalucía, para “favorecer” una candidatura de unidad que hiciera frente al PP de Juan Manuel Moreno, que hoy gobierna con mayoría absoluta.
Ese manifiesto, cuyo remitente indirecto era la dirección estatal de Ione Belarra, sentó muy mal en Madrid. Se entendió como una forma subrepticia de discrepar con la estrategia de presión al Sumar de Yolanda Díaz, muy alejada de la realidad política andaluza, donde IU y Podemos ya son parte de una coalición, y la falta de acuerdo supondría romper esa coalición. El escrito por la unidad de las izquierdas llevaba la firma de otros referentes sociales y culturales de Andalucía, que elevaron la voz para que llegara a oídos de la dirección estatal, con alusiones directas a Pablo Iglesias.
El batacazo de la candidatura en solitario de Podemos en Aragón ha vuelto a poner nerviosos a sus compañeros andaluces. Las mismas formaciones que en 2023 concurrieron juntas, este domingo se presentaban por separado. Aunque en ambas convocatorias, el porcentaje de votos de las izquierdas rondó el 13%, ahora la ruptura de la coalición ha dispersado las papeletas, restándole escaños y representación. Izquierda Unida ha conservado su escaño gracias a su implantación territorial, y la Chunta Aragonesista emerge como primer referente de este espacio, con seis diputados, el doble de los que tenía.
La foto fija de lo ocurrido en Aragón envía una señal inmediata a los partidos de izquierdas en Andalucía, que están llamados a las urnas en pocos meses (junio como fecha tope).
En Andalucía existe ya una coalición de partidos construida a martillazos, y con mucha dificultad, para las autonómicas de 2022: Por Andalucía fue el resultado de la negociación de seis partidos: IU, Podemos, Más País, Iniciativa del Pueblo Andaluz, Equo y Alianza Verde. En esta legislatura han contado con cinco diputados -el mínimo para tener grupo parlamentario- que han trabajado a trompicones, siempre con recelos entre los tres representantes de Podemos, por un lado, y las de IU y Más País (luego reconvertido en Sumar), por otro.
El llamamiento a la unidad de la líder de Podemos Andalucía es extemporáneo. El resto de formaciones de Por Andalucía (excepto Alianza Verde y Equo) ya tiene muy avanzada la candidatura para las próximas andaluzas, que se presenta oficialmente este viernes, con el líder federal de IU, Antonio Maíllo, como cabeza de cartel.
Los integrantes de Por Andalucía ya se han repartido los puestos de salida en las ocho provincias, sin esperar a Podemos, que paralelamente ha hecho sus primarias para presentarse a los comicios en solitario. Sobre el papel, los morados siguen abiertos a volver a la coalición, pero la dirección estatal mantiene una línea roja que IU no acepta: el veto a Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Díaz, que tendría que salir de la ecuación.
El portavoz nacional de Podemos, Pablo Fernández, ha hecho balance este lunes del resultado de las elecciones en Aragón, admitiendo el fracaso de su formación, que ha atribuido a problemas internos. Cuando le han cuestionado por el mensaje de la líder de Podemos Andalucía en su red social, Fernández ha esquivado la pregunta. “Nosotros siempre hemos querido configurar candidaturas lo más amplias posibles, lo intentamos en Aragón y en Castilla y León”.
Luego ha recordado que Podemos e IU concurrieron juntos en Extremadura, logrando un mejor resultado, pero sin evitar la continuidad del Gobierno del PP de María Guardiola y el crecimiento de Vox. “Lo hicimos en Extremadura y no logramos frenar a la ultraderecha”, sentenció.
Los últimos sondeos publicados en Andalucía mantienen al PP de Moreno como primera fuerza, aunque con riesgo de perder la mayoría absoluta ante el auge de Vox. Por Andalucía logró 281.688 votos en 2022; un 7,68% del escrutinio y cinco escaños. Adelante Andalucía, el partido de Teresa Rodríguez, se disoció de su antigua coalición con IU y Podemos para presentarse por primera vez en solitario, logrando dos diputados (167.970 votos; 4,58% del escrutinio).
Los andalucistas, que este año están encabezados por su portavoz parlamentario, el diputado José Ignacio García, ya han confirmado que volverán a presentarse en solitario y competirán por el mismo espacio electoral con sus antiguos socios de Por Andalucía.
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