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Infiltrados que huyen a la carrera, GPS y containers clonados: así perdieron 970 kg de coca los narcos del Puerto de València

Rueda de prensa de la Policía Nacional sobre la 'operación Spider', en una imagen de archivo.

Lucas Marco

València —
28 de marzo de 2026 00:09 h

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La Policía Nacional, en el marco de la 'operación Spider', logró incautar casi una tonelada de cocaína a la presunta trama de narcotráfico del Puerto de València gracias a la geolocalización de un contenedor y al papel de uno de los agentes encubiertos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco). La operación de circulación y entrega vigilada del contenedor, autorizada por el titular del Juzgado de Instrucción número 15 de València, contó con la colaboración del Servicio de Vigilancia Aduanera y de la Agencia Tributaria y en el contenedor con matrícula UAEU 1258951 se instaló, “por razones de urgencia” un aparato de geolocalización a cargo del Área de Sistemas Especiales de la Policía Nacional, según indica un informe de la Udyco que consta en el sumario de la causa, al que ha tenido acceso elDiario.es. Todo ello para, a la larga, “desmantelar la organización criminal” que operaba, a modo de cartel, en el Puerto de València.

Los investigadores contaban con indicios de una eventual sustitución del contenedor cargado de cocaína por otro “clonado con idénticas características”, por lo que la geolocalización aseguraba el control del container “contaminado” una vez extraído del gigantesco recinto portuario.

La presunta red, efectivamente, usó la técnica del contenedor clonado el 4 de diciembre de 2024, según la nota interior de la Udyco sobre la actuación del agente encubierto con código Iveco. El policía infiltrado, que fingía ser un camionero, llevó al Puerto con su vehículo un contenedor idéntico al que la red tenía con la coca dentro de la infraestructura. La jugada consistía en sustituir el container con la droga por uno clonado aunque cargado solo con cajas de papayas.

La sustitución se hizo para evitar al container con la coca los controles del escáner del Puerto y del Puesto de Inspección Fronteriza, que pasó el clonado sin cocaína. El contenedor con el alijo permanecía mientras en el aparcamiento de un restaurante a la espera de dar el cambiazo.

Uno de los presuntos narcos explicó al policía infiltrado los detalles de la operación y le entregó una orden de carga impresa con los datos del contenedor, de la terminal y del operador logístico, entre otros, además del precinto para el contenedor clonado.

Ya dentro del recinto, el mismo presunto narco le entregó un sobre con la documentación de Aduanas y de la Guardia Civil proporcionada por un “contacto dentro del puerto”. Con esos papeles, el policía infiltrado podía abandonar el puerto directamente con el contenedor cargado con la coca por el control automático de salida.

Un documento comprometedor para “gente muy importante”

El presunto narco advirtió “con firmeza” al supuesto camionero de que si se percataba de algún tipo de dispositivo de vigilancia policial debía destruir el documento “sea como sea”, planteándole incluso que “si hace falta lo mastique y se lo trague” ya que, si caía en manos de los uniformados, “comprometerá a gente muy importante”.

Una vez efectuado el cambiazo (el contenedor con la coca abandonaba el recinto y el clonado quedaba estacionado dentro para ser evacuado más tarde), la presunta trama ordenó a Iveco que se dirigiera a una nave en Beneixida (Valencia). Escoltado en otro vehículo por el presunto narco que daba las instrucciones, el camionero condujo hasta el punto acordado, donde cuatro individuos, tres de ellos con acento del este, procedieron a descargar el alijo.

En ese momento, agentes uniformados de la Policía Nacional asaltaron la nave y detuvieron a los cuatro individuos. El policía infiltrado se ocultó en la cabina del camión y logró esfumarse para seguir teniendo una cobertura en el seno de la presunta trama.

“Aprovechando la situación generada, y mientras los funcionarios policiales se encuentran realizando las detenciones del resto de investigados, Iveco sale de la cabina del camión y huye del lugar a la carrera, no pudiendo ser interceptado por el dispositivo policial”, detalla la nota interior de la Udyco sobre la operación.

La Policía halló en la nave, entre los palets de fruta, un total de 970 “ladrillos o pastillas” de cocaína, de aproximadamente un kilo de peso cada uno. Como todo el alijo no cabía en las mochilas que los presuntos narcos tenían dispuestas en la nave, los agentes apilaron los ladrillos restantes en una veintena de cajas.

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