La jefa de prensa de Mazón justificó ante la jueza de la dana las mentiras sobre sus pasos: “Nunca con intención de engañar”
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
La jefa de prensa de Carlos Mazón dijo ante la jueza de la dana que Presidencia dio a los medios de comunicación versiones falsas sobre los pasos del expresident tras su comida en un reservado del restaurante El Ventorro con Maribel Vilaplana “nunca con intención ni de engañar ni de mentir”, según indica el acta de su declaración testifical del pasado 27 de febrero a la que ha tenido acceso elDiario.es. “Se varió un poco las horas”, apostilló Maite Gómez.
La testigo, actualmente asesora del president Juan Francisco Pérez Llorca, relató que estuvo en su despacho hasta las 18.00, se fue a su casa y sobre las 20.00 del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, se dirigió en taxi a los alrededores del Palau, donde el coche oficial de Mazón la recogió para dirigirse al Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana. Presidencia, por tanto, sabía perfectamente que el entonces jefe del Consell no llegó a l'Eliana “pasadas las siete de la tarde”, tal como afirmó reiteradamente Mazón, incluso en sede parlamentaria.
Maite Gómez explicó que el equipo de comunicación de Presidencia reconstruyó las horas en que Mazón llegó al Palau con meras suposiciones y que nunca le preguntaron a su máximo jefe. La jueza instructora, Nuria Ruiz Tobarra, no ocultó su sorpresa ante la declaración de la jefa de prensa. “Confirmación oficial de las horas, no hubo en ningún momento del presidente ni ningún comunicado oficial”, adujo la testigo, que aludió a “conversaciones por WhatsApp” con periodistas.
El abogado Manolo Mata, que ejerce la acusación popular de Acció Cultural del País Valencià y fue portavoz del PSPV-PSOE en las Corts Valencianes durante la etapa del Pacte del Botànic (y, por tanto, conoce al dedillo las interioridades del poder autonómico) interrogó a la testigo sobre los numerosos cambios de versión de Presidencia en los días posteriores a la catástrofe, a medida que los medios de comunicación aclaraban poco a poco las inconsistencias de la versión oficial del president. Una de las primerísimas versiones (falsas) que coló Presidencia sostenía que el ágape de Mazón fue un “picoteo” en los “alrededores del Palau”.
“Deducciones lógicas del follón de ese día”
El letrado incidió en el baile de versiones:
—A mí me consta que hubo conversaciones con periodistas en el que hubo un poco movimiento de horas, porque se fue un poco contestando en función de...
—Y, de hecho, usted las ha tenido personalmente con muchos periodistas.
—Sí, claro.
—¿Por qué dice eso si sabe usted que no estaba?
—¿Que no estaba? Yo no sé dónde estaba el presidente a las 17.00.
—Donde sabía que no estaba era en Presidencia. Usted salió a las 18.00 de Presidencia.
—Yo no sabía si el presidente estaba o no estaba ahí.
—¿Entonces lo dijo porque se lo había dicho el presidente?
—Estuvimos contestando un poco aleatoriamente al tema, no porque me lo hubiera dicho el president.
—¿Cómo que aleatoriamente?
—Deducciones lógicas del follón de ese día sin saber la cronología exacta porque no hubo una comunicación oficial, en función de lo que también iban diciendo.
—O sea, cuando le pillaban que no estaba a las 17.00 decían a las 18.00, cuando le pillaban que no era a las 18.00 decían a las 19.00. Eso no es especulativo, si a usted le piden confirmación de dónde estaba el president por la tarde el día de la emergencia más importante de la Comunidad y usted confirma a medios que estaba en el Palau, estaba perfectamente informado, cuando se ve esto aparece la filtración de la foto de las 20.28 [de la llegada de Mazón a l'Eliana] para decir que llegó tarde y que no sabía nada, con lo cual tenía menos posibilidades de estar implicado, ¿por qué usted personalmente hizo parte de esas gestiones y comentó esas horas?
—En función de deducciones lógicas, pensando que había acabado una comida, que estaba en el Palau.
—O sea que usted, como lo lógico es comer y acabar a las 17.00, pues [dijo] que a las 17.00 estaba trabajando, es lo que nos acaba de decir.
—Dentro de la vorágine de ahora pregunta por aquí, ahora pregunta por aquí... fue desde luego, diferentes horas sin intención de nada.
La declaración de Maite Gómez escandalizó a la jueza instructora, que a continuación le espetó: “Señora Gómez, una cosa es lo que usted diga a los medios en su trabajo, que no tiene obligación de decir verdad, pero aquí sí que la tiene. Entonces, si primero usted informa en el ejercicio de su trabajo, que el señor Mazón estaba a las 17.00 en el Palau trabajando, luego se dice que es a las 18.00, luego se dice que llegó al Cecopi después de las 19.00 y luego se sabe que llego a las 20.28, y que eso todos tengamos que creer que es después de las 19.00... Yo creo que usted, dentro del ejercicio de las funciones propias de su trabajo, aquí como testigo tiene la obligación de decir verdad. Nadie le va a decir nada, ni en consecuencias penales, de lo que haya podido decir a los medios pero sí de lo que diga aquí”.
La jueza: “Le pido que diga la verdad”
“Y por favor, como testigo le pido que diga la verdad”, apostilló la magistrada. En el siguiente fragmento del interrogatorio la jueza apretó de nuevo a la testigo:
—La estoy diciendo [la verdad], no sé a qué hora llegó el president al Palau. Lo he sabido después.
—Pero usted ha dicho [que] a las 17.00 usted suponía que estaba en el Palau porque ya suponía que había acabado la comida.
—He dicho que hubo confusión inicial con las horas, y por eso en un primer momento sí, estuvimos viendo e hicimos confusión de horas. Sin ningún motivo, sin ninguna intención, ninguna comunicación oficial, en función de lo que podíamos intuir o pensar. Estuvimos contestando a un medio, otro medio.
—Pero cuando da información a los medios de comunicación sobre el presidente, ¿usted le consulta al presidente o dice lo que usted supone?
—Nosotros primero empezamos a pensar horas de cuando podía estar, cuando no podía estar, pero no le preguntamos.
—¿Nosotros, quiénes?
—En general. Quienes llevamos la comunicación del presidente.
Un “follón” los primeros días de la dana
La testigo aseguró que las versiones falsas fueron elaboradas por ella misma y por el director general de Comunicación, Francisco González: “Paco y yo estuvimos mandando mensajes con las horas que entendíamos lógicas sin preguntar y sin saber nada”.
La jueza volvió a la carga:
—Que entendían lógicas. Entonces usted cuando informa a los medios sobre el presidente, informa lo que entiende lógico.
—Lo que entiendo lógico no. Vamos a ver, si el presidente se va entiendo que habrá llegado a las 17.00. Pero no porque se retrasó, pues entonces habrá llegado a las 18.00. Durante esos primeros momentos hubo un follón de cosas, hasta que por fin se pudo hacer, porque no había una cronología de voy a las 14.00, voy a las 15.00, son las 15:.5h, todo eso se fue recomponiendo poco a poco por el camino.
—¿A medida que el señor Mazón se lo fue diciendo a usted? ¿O a medida de lo que fue usted suponiendo?
—No. A medida de lo que íbamos pensando que era lógico para poder ir...
—¿O a medida de lo que usted se fue enterando por esta instrucción? A medida de los datos que se han ido obteniendo gracias a la prensa y a la instrucción.
—Pero si eso fue antes de la instrucción.
El letrado Manolo Mata, a continuación, recordó a la testigo que la instrucción del juzgado de Catarroja empezó la misma noche del 29 de octubre de 2024. “Pues no lo sabía. Pensaba que había empezado más tarde”, dijo Maite Gómez.
La magistrada: “Es poco creíble lo que está diciendo”
La jueza, por su parte, expresó sus reparos ante la testifical y le espetó a la testigo: “Es poco creíble lo que está diciendo, yo no me puedo creer que usted haga su trabajo en función a lo que usted suponga o lo que suponga con el señor Francisco González sin consultar antes al presidente a qué hora estaba en el Palau. No me puedo creer que (...) hagan comunicados a los medios de prensa que tienen la obligación de informar a la ciudadanía sobre la hora a la que estaba el señor presidente”. “No hicimos ningún comunicado oficial”, arguyó Gómez.
—Sí, pero informaban a los medios de comunicación. En un día como el de la dana, con el resultado que supuso, no me puedo creer que informen ustedes a los medios de comunicación, por mucha obligación que digan ustedes, la ciudadanía sí que tiene un derecho a esa información, y de que digan que era a las 17.00, y luego cambien a las 18.00, y no lo consulten con el presidente. Que sea en base a lo que ustedes suponen, ¿qué se dice? ¿a ver qué decimos?
—No hubo comunicado oficial de las horas del presidente, hubo conversaciones con periodistas.
—Y en esas conversaciones, que están destinadas a informar a la población, ¿qué hacían para indagar a qué hora estaba el presidente en el Palau?
—No hicimos nada en especial.
—O sea que informaban por suposiciones.
—Era “pues habrá venido, no habrá venido, estará aquí, no estará aquí”.
—¿Y no se les ocurre preguntarle al presidente?
—No estábamos en eso. No preguntamos al presidente.
4