Las playas vascas se reinventan para el segundo verano en pandemia con 'hondartzainas' patrullando y casi con cita previa

Una mujer pasea con mascarilla por la playa en San Sebastián

Con la llegada del buen tiempo el litoral de Euskadi se va inundando de gente, hasta el punto de que casi es necesario reservar cita previa para acceder a las playas vascas. A consecuencia de la COVID-19 y la distancia de seguridad que hay que mantener, las diputaciones de Gipuzkoa, Bizkaia e, incluso, de Álava, que también cuenta con tres playas en sus pantanos, han marcado unas pautas para poder garantizar la seguridad en ellas.

Tal y como se hizo durante el verano de 2020, esta temporada estival las playas de Bizkaia y Gipuzkoa estarán controladas a través de las aplicaciones 'BizkaiUp' y 'Nik Hondartzak', desde donde se podrá ver en todo momento la situación real de los aforos en los arenales. En el caso de Bizkaia, la aplicación indica el nivel de ocupación mediante muñecos: un muñeco verde significa que el aforo es bajo, dos de color ámbar que el aforo es elevado y tres rojos que la playa tiene en ese momento el aforo completo.

Asimismo, los llamados 'hondartzainas' 'patrullarán' las 28 playas de Bizkaia y velarán por que no se supere el nivel de ocupación previsto para cada una de ellas. Una única bandera brindará información sobre el aforo: será ámbar y se izará solamente cuando comience a llenarse el aforo para que así los bañistas puedan “ir saliendo ordenadamente”. La recomendación de la Diputación de Bizkaia es clara: “permanecer en las playas no más allá de tres horas para garantizar una rotación que permita disfrutar de estos espacios al mayor número de personas posible”.

En Gipuzkoa, por su parte, la aplicación mostrará a través de unas barras la representación del nivel de ocupación de cada playa del territorio histórico, además de un mapa interactivo que reflejará la información con iconos de diferentes colores que advertirán sobre la situación conforme a los umbrales de densidad a partir de las 10:15 de la mañana y hasta las 20:30 de la tarde para así permitir “un uso responsable y seguro”. Igualmente, las playas cuentan con unas cámaras que retransmiten en la aplicación lo que pasa en los arenales, por lo que quien quiera acudir a ella podrá ver cuál es la situación real. Los ayuntamientos podrán notificar con antelación a los usuarios de la aplicación de todos los cambios de las condiciones de aforo o las mareas.

El acceso a la playa de La Concha, en Donostia, estará limitado un año más dos horas antes y después de la pleamar, ya que la playa se queda con una superficie de arena muy reducida. Por ello, solamente podrá permanecer en ella quien acceda antes. La playa contará con tres accesos y los ciudadanos que deseen entrar verán en ellos unas grandes banderas de color verde cuando el acceso sea libre y otras de color rojo cuando esté restringido. Para evitar todo posible contagio, la Diputación de Gipuzkoa introducirá “en el 100% de las papeleras el accionamiento por pedal” y para preservar la política de gestión sostenible de playas se instalará un quinto contenedor, en este caso, para el vidrio.

En todas las playas, incluidas las de la provincia de Álava –que aunque no tiene mar, cuenta con tres playas en el embalse de Ullibarri-Gamboa, las playas de Landa, Moskurio y Salurriaga– la mascarilla es de uso obligatorio para desplazamientos y paseos. Ahora bien, según el Departamento de Salud del Gobierno vasco, no es “exigible” su uso mientras se está tumbado o se permanece en un sitio determinado siempre que “se pueda respetar la distancia de seguridad interpersonal entre las personas usuarias”. Sin embargo, a partir de este sábado 26 de junio, esta normativa quedará anulada ya que entra en vigor la relajación del uso de la mascarilla. Así, mientras se mantenga la distancia de seguridad, tampoco será requerida la mascarilla cuando se pasee por la orilla del mar.

Álava, territorio sin mar pero con más banderas azules

Concretamente Álava es la provincia con mayor número de banderas azules, un distintivo internacional otorgado por Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac), en sus playas. Por delante de Bizkaia, que posee dos, y de Gipuzkoa que no tiene ninguna, los alaveses pueden disfrutar de ella en toda su costa dulce. En el caso de Gipuzkoa y Bizkaia, las diputaciones y ayuntamientos apuestan desde hace años por otro tipo de certificaciones que muestren la calidad ambiental de su litoral. En Gipuzkoa, las playas de Deba, Zumaia, Zarautz y Donostia conservan los certificados ISO 14001 de gestión ambiental que se usa como guía para que la “gestión de las playas tenga un criterio medioambiental preferente y se minimice el impacto que puedan tener”. En la misma línea, cuentan con el sistema de gestión y auditoría ecológicas de la Unión Europea EMAS, desarrollado por la Comisión Europea, para “evaluar, mejorar e informar” el comportamiento ambiental.

16 de las 28 playas de Bizkaia disfrutan, además de la certificacion ISO 14001, de la ISO 9001 sobre la gestión de la calidad. No obstante, algunos de estos arenales, las playas de Arrietara-Atxabiribil y de Bakio, poseen también la certificación EMAS y una de ellas, la de Gorliz, posee la Q de calidad turística española.

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