El juez Llarena plantea acudir a la Justicia europea para impedir que Bélgica tumbe la extradición de Puigdemont
Nuevo movimiento en el intento del Tribunal Supremo, que dura ya casi cuatro años, para extraditar al expresident de la Generalitat Carles Puigdemont. El juez instructor de la causa del procés, el magistrado Pablo Llarena, ha preguntado a la Fiscalía y a las defensas si debe acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para impedir que Bélgica rechace la extradición de Puigdemont tal y como hizo con la del exconseller Lluís Puig.
La razón de la petición de Llarena está en la negativa de la Justicia belga de extraditar al exconseller de Cultura catalán, Lluís Puig. Los jueces belgas, asumiendo por primera vez una de la tesis de las defensas de los líderes del procés, concluyeron que el Supremo se atribuyó la competencia para juzgar el proceso soberanista sin una base jurídica “explícita”. “Sin un texto legal explícito al efecto, el Tribunal Supremo no se puede considerar como el órgano judicial establecido por la ley” para juzgar el procés, rezó la sentencia del pasado mes de enero por el que la Justicia belga confirmó la negativa a la extradición de Puig.
La sentencia belga sobre Puig, al dejar tocada la competencia del Supremo sobre el caso del procés, ponía en dificultades la entrega de Puigdemont una vez el Parlamento Europeo le retire la inmunidad. En una providencia, Llarena reconoce que la negativa belga a extraditar a Puig “afecta a las decisiones de entrega que deban tomarse en un futuro y a su eficacia procesal”, en referencia a los casos de Puigdemont y a los exconsellers y eurodiputados Toni Comín y Clara Ponsatí.
Informa Oriol Solé Altimira.