Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Estudiantes de derecho llevan al Congreso soluciones al drama de los desahucios

Estudiantes del Laboratorio Jurídico Antidesahucios de Córdoba y su profesor, antes de partir hacia el Congreso de los Diputados.

Carmen Reina

Javier, Inmaculada, Ángela María, Irene, Francisco, Rafael,

Andrea, Jorge y Alejandro están en estos días, como tantos estudiantes

universitarios, inmersos en los últimos exámenes del curso. Pero este miércoles han pasado un examen muy especial y han puesto a prueba, a su vez, a los

diputados del Congreso. Estos nueve alumnos de 3º de Derecho en la Universidad

de Córdoba forman parte del denominado Laboratorio Jurídico Antidesahucios y han

trabajado este curso para unir teoría con práctica y responder con herramientas

legales a la realidad social de los desahucios.

Este miércoles han presentado en la Sala Campoamor del Congreso ante

diputados de los distintos grupos parlamentarios un informe jurídico elaborado por ellos en

el que defienden la constitucionalidad de la Ley Andaluza de la Función Social

de la Vivienda – conocida como Ley Antidesahucios- , recurrida por el Gobierno

ante el Tribunal Constitucional y paralizada desde entonces. Y junto a ello,

también han explicado a los diputados su trabajo sobre una modificación de la Ley

de Enjuiciamiento Civil para que los jueces puedan suspender los desahucios

por razones humanitarias.

De alguna manera, les llevan “el trabajo ya hecho” a los

diputados. Les ofrecen las herramientas legislativas que podrían aplicarse para

poner freno al drama de los desahucios. “Es factible. Es posible. Pero falta

voluntad política“, señalan los estudiantes a eldiario.es/andalucia en un corrillo hecho en la estación

del AVE de Córdoba antes de emprender viaje a Madrid.

“Las personas afectadas necesitan una solución urgente y es

posible“, señala tajante Javier. ”Que no se pongan más parches, porque los

desahucios ya afectan a todas las capas sociales y no sólo a adultos sino

también a niños“, añade Inmaculada, al recordar cómo durante el trabajo llevado

a cabo por estos universitarios han conocido de primera mano los testimonios de

las familias afectadas en Córdoba.

“Son cosas de sentido común sin color político”

“Son cosas de sentido común sin color político”

Lo que estos estudiantes han expuesto delante de los

diputados “son cosas de sentido común y las leyes deben solucionar esos

problemas“, apunta Francisco. Porque, como añade más tarde, el problema de los

desahucios “no tiene color político, debe trascender a los colores políticos”.

Su informe acerca de la constitucionalidad de la Ley

Andaluza Antidesahucios pone de relieve que la vivienda es un derecho humano y

no un mero objeto de propiedad. E igualmente, que la estabilidad económica que

esgrime el Gobierno central para haber recurrido esta ley “no puede estar por encima

de las personas“.

Irene expresa el deseo de todos ellos sobre la propuesta en el Congreso: “Que no lo dejen aparcado. Que no se quede en

nada y que se lleve a cabo“, dice con la ilusión y el conocimiento que a estos

estudiantes les ha dado el trabajo hecho con legislación de toda Europa y

jurisprudencia al respecto.

“Estamos contentos por cumplir con nuestro trabajo”, explica

Francisco, porque estos estudiantes, como advierte Javier, “además de

universitarios somos ciudadanos y con este trabajo hemos abierto nuestro

horizonte profesional pero también como ciudadanos“, dice en representación de

esta hornada de jóvenes de entre 20 y 21 años, futuros abogados, jueces o

fiscales que no se quedan de brazos cruzados frente a los desahucios.

Esperan que la experiencia de este miércoles en el Congreso

de los Diputados no se quede en papel mojado, al igual que sus propuestas

hechas recientemente ante el Parlamento de Andalucía con el mismo objetivo de

frenar los desahucios. “Si hemos sido capaces de hacerlas nosotros mientras estudiábamos, los políticos también pueden desarrollarlas”, concluye Inmaculada. Ahora, con su trabajo ya hecho, dejan el balón en el

tejado de los diputados.

Etiquetas
stats