La herencia de Adelante Andalucía: IU y Teresa Rodríguez se disputan medio millón de euros para la campaña ante la Junta Electoral

La portavoz parlamentaria de Adelante Andalucía, Inmaculada Nieto (d), junto a la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez (i), durante la sesión de control al gobierno.

Daniel Cela


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La coalición de izquierdas Por Andalucía, que encabeza Inmaculada Nieto (IU), y la coalición andalucista Adelante Andalucía, de Teresa Rodríguez, han solicitado a la Junta Electoral un anticipo de las subvenciones electorales por el mismo concepto: los fondos que le corresponden a la marca Adelante Andalucía, con la que concurrieron juntos a las pasadas elecciones autonómicas. El Parlamento adelanta a los partidos las subvenciones electorales que obtendrán en función del resultado de los comicios del 19 de junio para financiar sus respectivas campañas.

El problema es que ese dinero se calcula sobre el número de diputados y votos obtenidos en las pasadas elecciones, del 2 diciembre de 2018, y ambas coaliciones reclaman ahora “los derechos políticos y económicos” de la antigua Adelante Andalucía. La Junta Electoral ha respondido a ambas formaciones que disputan por el mismo concepto y les da de plazo hasta este sábado, a las 13.00 horas, para presentar alegaciones, es decir, para argumentar que los derechos adquiridos por haber formado parte de Adelante en 2018 son suyos y no de su adversario actual. La resolución del conflicto se conocerá el próximo lunes.

La financiación pública que correspondía a Adelante hace tres años era de 2.194.854 euros, correspondiente a 17 escaños y 661.371 votos, pero la coalición sólo gastó 1.700.811,85 euros. Los partidos con representación parlamentaria sólo pueden acceder a un máximo del 30% de sus subvenciones electorales, en el caso de la antigua coalición de izquierdas, la cifra asciende a 510.243,55 euros. Fuentes de Por Andalucía y de Adelante han confirmado a este periódico que su solicitud es del 30% del adelanto de los fondos.

Ex socios enfrentados

Adelante Andalucía se presentó en 2018 como una coalición electoral con dos socios mayoritarios -Podemos e IU- junto a dos partidos andalucistas minoritarios: Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza. A mitad de legislatura reventó por dentro por las profundas desavenencias entre sus integrantes, principalmente, por la decisión de Unidas Podemos de entrar en el Gobierno de coalición de España con el PSOE de Pedro Sánchez, con el rechazo frontal de Rodríguez y su núcleo duro.

La gaditana terminó dejando la secretaría general de Podemos Andalucía, no sin antes usar su voto dentro de la coalición Adelante para facilitar la entrada a Anticapitalistas, partido al que también pertenece. Desde ese momento, las discrepancias entre Rodríguez e IU, el otro socio mayoritario de la coalición, se agravaron profundamente. El punto de no retorno fue la operación orquestada por la nueva dirección de Podemos -desde fuera del Parlamento- e IU, desde dentro, para expulsar a Teresa Rodríguez y otros diez diputados del grupo Adelante, bajo la acusación de tránsfugas.

Una reforma exprés del reglamento de la Cámara, validada por todas las fuerzas parlamentarias, sirvió de marco a dicha operación, que dejó el grupo originalmente de 17 diputados en seis escaños, ocupados todos por miembros de IU.

Ahora, Podemos e IU forman parte de la nueva confluencia Por Andalucía, junto a Más País, Equo e Iniciativa del Pueblo Andaluz, aunque los morados no son miembros de pleno derecho porque llegaron tarde al registro de la marca ante la Junta Electoral. IU, que sí está jurídicamente en la dirección de la nueva coalición, reclama los derechos políticos y económicos que emanan de Adelante, aunque haya renunciado a impugnar la marca electoral que se ha quedado Teresa Rodríguez, como confirmó Nieto en una entrevista a este periódico.

Debates electorales

La gaditana tiene también inscrito este nombre en el registro de partidos políticos del Ministerio de Interior, pero optó por presentarse a las andaluzas en el formato de coalición electoral -con otros dos partidos miembros originales de la confluencia original de 2018- para poder reclamar también las subvenciones electorales, pero sobre todo el espacio en la cobertura informática y en los debates televisados en campaña en medios públicos. Rodríguez alega que la actual Adelante Andalucía tiene más partidos miembros originales de la antigua Adelante que la nueva coalición que lidera Nieto, puesto que Podemos quedó fuera del registro de Por Adelante.

A la gaditana le preocupa, más que el adelanto de las subvenciones (que habría que devolver), la visibilidad de su grupo en los medios de comunicación públicos. Es la Junta Electoral Andaluza quien debe decidir sobre esto en función de lo que establece la ley sobre el reparto de espacio y publicidad para cada partido, y no de criterios periodísticos. El equipo de Teresa Rodríguez ha abierto también una línea de recaudación de donaciones privadas, con un tope de 10.000 euros por persona, para no depender sólo de la financiación pública.

El adelanto de las subvenciones electorales tendrán que devolverlo todos los partidos con los fondos que obtengan en función de la representación parlamentaria que logren el 19-J. Si su resultado está por debajo de sus expectativas -y esas expectativas pueden medirse en función del anticipo que hayan solicitado-, podrían incurrir en una deuda con el Parlamento.

Desde la coalición Por Andalucía apelan a la Ley Electoral andaluza y a las resoluciones de la Junta Electoral para defender su derecho a reclamar la totalidad de las subvención electoral correspondiente al resultado de Adelante en 2018, aunque Podemos no forme parte jurídica de la nueva confluencia. “La Junta Electoral Central (JEC)tiene establecido el criterio de que si alguno de los partidos que en su momento integraron una coalición y que tuvieran un porcentaje de derechos políticos y económicos no concurre a los siguientes comicios, ni en coalición ni por separado, sus votos y escaños de distribuirán entre las restantes entidades políticas en su momento coaligadas que fueran a su vez beneficiarias de derechos políticos y económicos”, explican fuentes de Por Andalucía, aludiendo a un acuerdo de la JEC del 16 de septiembre de 2021. El mismo criterio para el anticipo y el reparto de tiempos de información electoral está fijado en un acuerdo de 2 de diciembre de 2015 y 24 de noviembre de 2017.

Todos menos Vox

Todos los partidos políticos han solicitado el anticipo de las subvenciones electorales, excepto Vox. La formación de Santiago Abascal tampoco lo hizo en 2018, recurrirá a financiación privada o a fondos propios que ya maneja el partido. PSOE y PP han rehusado informar de cuándo dinero han solicitado a la Junta Electoral. A los socialistas, que en 2018 fueron los más votados con 33 escaños, le correspondió una subvención total de 3,4 millones de euros (el 30% del anticipo ronda el millón de euros). A los populares, que lograron 26 escaños, les correspondió 2,8 millones (848.000 euros de anticipo máximo).

El PSOE, que también recurrirá a las donaciones de particulares, tiene enfrente un puñado de encuestas que enfrían sus posibilidades de lograr el mismo resultado o superarlo, lo cual puede condicionar su decisión de recurrir al grueso del anticipo de las subvenciones electorales. El PP, en cambio, parte como favorito y se encuentra ante la situación opuesta.

En el caso de Ciudadanos, que obtuvo 21 escaños en 2018 y una subvención de 2,3 millones de euros, han decidido pedir sólo un anticipo para costear el buzoneo, esto es, hacer llegar cartas con el voto del partido a los andaluces. La mayoría de los sondeos sitúan a los naranjas en la franja de 0 a 3 diputados. Son los que más arriesgan pidiendo el anticipo que les correspondería por los 21 diputados que obtuvieron hace tres años.

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