Una falla de Gandia dedica su monumento a un niño con autismo
La solidaridad es uno de los aspectos que caracteriza a las comisiones falleras. Entre los diferentes ejemplos, como el de la falla Rubén Darío-Fray Luis Colomer que ha recreado con un ninot el icónico abrazo entre una voluntaria de Cruz Roja y un migrante el pasado año en la costa de Ceuta, destaca también el de una falla de Gandia que ha dedicado todo su monumento a la vida de David Martínez, un niño de 11 ños que tiene trastorno del espectro autista (TEA).
“La falla representa todo lo que es su día a día, con todos los progresos que ha tenido y con todos los pros y todos contras”, explica el artista Oscar Coll en declaraciones a ÀPunt. Coll es amigo personal del pequeño Martínez, quien también tiene una relación especial con Jesús Chabeli, presidente de la falla Escola Pía de la capital de La Safor.
David acudía a terapia a un centro que estaba junto al taller fallero y siempre que iba hacía una visita a los artistas, lo que inspiró la idea de realizar el monumento cuya explicación constará de pictogramas universales e inclusivos.
Según Chabel, la idea surge “en agradecimiento a todo el que nos había dado el niño sin pedir nada, es una forma de devolverle ese cariño”. Al mismo tiempo, su abuelo, Agustín Martínez, se mouestra emocionado: “Pensaba que era una broma. Pero después ha sido que sí, mi nieto es el protagonista de una falla de València”, mientras que su madre, Joana Navas, afirma que “en València siempre se dice que no eres famoso si no te hacen un ninot y a mi hijo le han hecho una falla entera”.
El objetivo principal del monumento es visibilizar el autismo, pero esta comisión también ha hecho lo propio dedicando otras fallas a temáticas como Alzheimer.
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