Los armadores de los barcos atrapados en Senegal despiden a sus 250 marineros al no poder pagarles: “No aguantaremos mucho más”

Parte de las tripulaciones de los barcos fotografiados en el puerto de Dakar.

Belén Ferreras


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Los armadores de los cuatro atuneros vascos atrapados en el puerto de Dakar ante la negativa del Gobierno de Senegal a darles las licencia de pesca, han empezado a despedir a sus tripulaciones ante la imposibilidad de seguir haciendo frente a los pagos, según ha confirmado uno de los empresarios, y presidente de Dakartuna, la sociedad en la que se agrupan, Miguel Ángel Solana. Para ello han obtenido el visto bueno de Marina Mercante de Senegal y han solicitado los consignatarios que les adelanten el dinero de las indemnizaciones, que calculan que sumarán unos 40.000 euros por barco, ya que los armadores se encuentran ya sin fondos después del parón obligado por el incumplimiento de Senegal del acuerdo de pesca que tiene con la Unión Europea: “No creo que aguantemos mucho más”, asegura Solana.

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En total se trata de unos 250 trabajadores senegaleses, que, según ha señalado a elDiario.es/Euskadi Manuel Herrería, uno de los marinos que se encuentra en Dakar al cuidado de los barcos amarrados en el puerto, tenían en estos cuatro atuneros “un empleo estable” y en estos momentos “no saben lo que va a hacer con sus vidas y más de uno acabará en un cayuco hacia Europa”. Según calcula Herrería, el empleo inducido que generaba la actividad de estos barcos en la zona puede llegar hasta casi 3.000 personas, ya que, a los marineros“ hay que sumar los que se ocupan de desembarcar el pescado, los mantenimiento, talleres, tiendas que nos venden víveres … calcula que por cada marinero crea más de 100 empleos indirectos”, dice.

Como publicó eldiario.es/Euskadi el pasado jueves, los armadores de los barcos atrapados en Dakar no están recibiendo ningún tipo de ayudas por parte de la Unión Europea, pese a tratarse de una cuestión de fuerza mayor. La Confederación Española de Pesca (Cepesca) ha denunciado este martes el “desamparo” en el que se está dejando a estos cuatro atuneros cañeros vascos. Esta asociación considera “inexplicable la situación”, e insta a la Comisión Europea a que desbloquee el conflicto con “urgencia” y “defienda los intereses de los pescadores europeos ante países terceros que, como en este caso, y de manera inexplicable, incumplen unilateralmente un acuerdo de pesca con la UE”. Además, ha pedido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que “active las ayudas necesarias para evitar la quiebra de las empresas armadoras y la pérdida de los puestos de trabajo”, ante la “aparente indiferencia e incapacidad de Europa para resolver este conflicto”. En su opinión, “no se encuentran razones para que la Comisión declare que, a pesar de esta situación, aún no se pueden activar ayudas comunitarias para los pescadores”.

Estos cuatro barcos agrupados en la asociación Dakartuna, se encuentran en una situación límite después de permanecer amarrados en puerto sin poder pescar desde el 1 de enero de este año, haciendo frente a gastos de amarre, consignatarios y pagos de los sueldos de las plantillas hasta ahora, además de las licencias que ya han abonado. Unos gastos que suman 213.000 euros por barco, es decir 852.000 euros entre los cuatro, a lo que hay que sumar las pérdidas por no poder salir a pescar. Durante estos cinco meses cinco marinos están viviendo en los barcos para su mantenimiento y evitar que los desvalijen en el puerto.

Aunque el incumplimiento del acuerdo pesquero con la UE por parte de Senegal, sin ninguna explicación oficial, afecta a todos los barcos europeos que faenan en esta zona, la situación de estos atuneros vascos es específica porque son los únicos que pescan el atún con caña. Para ello, necesitan usar cebo vivo, sardinas y anchoas, fundamentalmente, que solo pueden comprar en Senegal, en la bahía de Han. El Gobierno de Senegal les ha vetado la compra de este cebo, lo que les impide pescar en aguas de otros países de la zona como están haciendo otros atuneros congeladores europeos a lo que Senegal tampoco conceder las licencias.

“La situación se mantiene estancada, lo que es inaceptable e injustificable”, señalan desde Cepesca. Desde esta asociación y desde Dakartuna están intentado conseguir la mediación de la secretaría de Pesca del Ministerio de Agricultura para que presione en Europa y se desbloqueen las ayudas, aunque les insisten en que es una situación que corresponde al ámbito europeo y a las negociaciones que se mantienen con Senegal para desbloquear el conflicto.

Se trata de los barcos, ‘Pilar Torre’, de armador en Bermeo aunque tiene base en Santander, ‘Berriz San Francisco’, de Hondarribia, ‘Iribar Zulaika’, de Getaria, y Corona del Mar, de Bermeo, aunque con bandera francesa. Los cuatro barcos mantienen cinco personas en Dakar para el cuidado de estos barcos y viviendo en ellos desde el mes de enero para evitar que se los “desvalijen” en el puerto: Manuel Herrería, Jesús Mari Amunarriz, Aitor Bordagaray, Haritz Alkorta y Aitor Unanue, “que llevan desde enero sin salir a la mar y sin poder estar con sus familias”, recuerda Solana.

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