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Lolita Chávez: "La sociedad no es consciente de las empresas, incluso vascas, que están explotando territorios"

Lolita Chávez

Lolita Chávez, activista de los derechos de las mujeres y líder indígena guatemalteca, tuvo que abandonar su país en 2017 dejando atrás su vida y a sus dos hijos, debido a una persecución a mano armada. El vehículo en el que ella iba fue atacado con balas de grueso calibre. Gracias a las comunidades y organismos internacionales lograron sacarle de Guatemala y desde entonces reside en Euskadi gracias al programa de Protección temporal a Defensores de Derechos Humanos del Gobierno vasco.

Chávez es originaria de los territorios del oeste de Guatemala. Es miembro del Consejo de Pueblos K’iche’s por la Defensa de la Vida, Madre Naturaleza, Tierra y Territorio (CPK) del pueblo quiché fundada en 2007 para enfrentar los efectos del Tratado de libre comercio entre América Central y Estados Unidos. Esta organización se define como "un conjunto de comunidades que se han organizado para defender sus territorios, su derecho de autodeterminación y también los derechos a la vida tal y como la desean los pueblos indígenas". 

"Hay mucha gente en Euskal Herria que no tiene conciencia ni de su historia ni de lo que nos está pasando, ni de la responsabilidad de Europa de lo que nos está pasando en Abya Yala, mal llamada América. La sociedad no es consciente de las empresas incluso vascas que están explotando territorios de allá. Si no conoces tu historia, mucho menos vas a ser consciente de las historias de otros pueblos", ha explicado Chávez.

Han pasado casi cuatro años desde que esta activista se vio forzada a abandonar su hogar, al que vuelve cada vez que puede, a pesar del riesgo que corre por ser mujer y activista. "Cada vez las políticas migratorias son más violentas. Hay hermanas que se han quedado en el camino en el exilio y no se ha sabido más de ellas y se terminan tomando como desaparecidas", ha señalado.

Para que las nuevas generaciones sean conscientes de lo que viven estas defensoras del medio ambiente y de la naturaleza, han creado el cuento 'Protectoras'. Este cuento, realizado por nueve mujeres, entre ellas Lolita Chávez, tiene como objetivo visibilizar a mujeres cuyas vidas están siendo amenazadas por intereses económicos transnacionales que expolian sus territorios obligándolas a huir, y honrar la memoria de las que han sido asesinadas por defender sus tierras. 

Para realizar la publicación, relizaron un crowdfunding a través el cual obtuvieron casi 9.400 euros con más de 34 aportaciones. "Solo tenemos palabras de agradecimiento a todas las personas que han apoyado este proyecto", han explicado durante la presentación del libro este martes en Bilbao. En total, han logrado vender 350 libros, tanto en castellano como en euskera. Además, gracias a las aportaciones, se han impreso 50 copias en k’iche.

Gracias a la gran cantidad de donaciones recibidas podrán llevar a cabo el propósito final del proyecto, que pretende sostener y apoyar económicamente a estas mujeres durante ese exilio forzado. "Esto demuestra que si hay un sueño y una intención, es posible. Los fondos van a llegar a las manos de estas mujeres que con urgencia necesitan salir de su territorio para salvar su vida como a mí me pasó. Si yo no salía en ese momento, tal vez no estaría aquí", ha confesado la activista, que ha explicado que, al igual que muchas mujeres en su situación, precisa de apoyo terapéutico para poder seguir adelante. 

Entre 2017 y 2018, en Mesoamérica, 65 mujeres defensoras del medio ambiente fueron asesinadas, 27 sufrieron intentos de asesinato y 3305 fueron víctimas de agresiones, según los datos preliminares del último informe de la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras. Desde 2010, se computan 156, por lo que el incremento de la violencia es desorbitado. Esta situación hace que muchas de ellas tengan que salir de su país por ser el blanco de amenazas por defender la tierra y el medio ambiente.

Por ser activistas en sus regiones, estas mujeres suelen sufrir campañas de difamación que se centran en su vida privada, con contenido sexista o sexual explícito; violencia sexual, que normalmente no es denunciada y se utiliza como táctica para silenciar a las defensoras o ser estigmatizadas cuando alcanzan puestos de liderazgo por oponerse a los roles de género tradicionales. Estos tipos de violencias no han cesado durante el confinamiento por el coronavirus, ya que, durante este periodo, 10 defensoras de la región han sido asesinadas y muchas de ellas siguen amenazadas y perseguidas.

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4 de abril de 2021 - 21:30 h

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