El negacionismo de Vox vuelve a tensar su pacto con el PP en Castelló y vota contra el plan verde financiado con fondos europeos
El último pleno del Ayuntamiento de Castelló ha dejado en evidencia, una vez más, las profundas contradicciones internas del pacto de gobierno entre el Partido Popular y la extrema derecha de Vox. Mientras se aprobaba por mayoría la participación del consistorio en el proyecto europeo 'Castellón, Naturaleza en Red', financiado en un 60% con fondos de la Unión Europea, el grupo municipal de Vox rompía la disciplina del gobierno y votaba en contra de una iniciativa que tildó de “propaganda climática” y de estar al servicio de la “agenda ideológica” de la Agenda 2030.
El proyecto, que prevé una inversión de 3,5 millones de euros —con actuaciones como la restauración ecológica de estanques, la creación de oasis climáticos en centros educativos, la renaturalización de rotondas o la instalación de cubiertas vegetales—, recibió el respaldo del PP, Compromís y el PSPV. Sin embargo, la extrema derecha optó por desmarcarse de sus socios, evidenciando las fisuras de un gobierno que necesita del apoyo de la oposición para sacar adelante políticas fundamentales en materia de adaptación climática.
Vox, en su comunicado, cargó contra el plan de renaturalización, al que calificó de “ingeniería social” y “sumisión institucional” a los postulados “globalistas”. Su portavoz en el consistorio, Antonio Ortolá, afirmó que se trata de “una agenda ideológica ajena a las verdaderas necesidades de los vecinos” y criticó que el proyecto se financie con subvenciones europeas, que, según dijo, “no son regalos”, sino “dinero de los contribuyentes malgastado en doctrinas políticas impuestas”.
La alcaldesa, Begoña Carrasco, ha defendido públicamente el programa 'Castellón, Naturaleza en Red' como parte de una estrategia alineada con la Agenda Urbana y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, reconociendo la importancia de crear infraestructuras verdes y combatir los efectos de las olas de calor en colectivos vulnerables.
Desde la oposición, el PSPV ha señalado con claridad la incoherencia del gobierno municipal. Jorge Ribes criticó que el Partido Popular se vea obligado a respaldar políticas climáticas esenciales sin el apoyo de sus socios. La portavoz socialista, Patricia Puerta, fue más allá y aseguró que el PP “se ha sumado tarde a una agenda urbana a la que antes se oponía”, y que ahora se sostiene únicamente gracias al respaldo de los grupos progresistas. Además, recordó que gran parte de la transformación urbana de Castelló en la última década ha sido posible gracias a los fondos europeos gestionados por gobiernos socialistas.
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