Declarado “lugar de memoria” el puente Avenida de Irún, la frontera con Francia y punto crítico de la historia del siglo XX
El puente Avenida de Irún, también conocido como puente Internacional por ser la frontera hispanofrancesa, ha sido oficialmente declarado “lugar de memoria democrática” tras el acuerdo de 21 de enero de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y una vez se ha materializado su publicación este lunes en el BOE. Además de ser punto de huida de refugiados españoles durante la Guerra Civil, fue un punto controlado por la Alemania nazi y, como tal, se vivieron episodios como la entrega al franquismo del 'president' catalán Lluís Companys.
La resolución establece una serie de medidas de protección y difusión, como impulsar la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos y la promoción de instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo por parte de la Administración General del Estado, así como de señalización de punto de reconocimiento de las víctimas con finalidad conmemorativa, de homenaje, didáctica y reparadora. También se integrará el puente Avenida, inaugurado en 1915, en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes.
Según señaló el Ayuntamiento de Irun en su solicitud, recogida por el BOE, “el puente Avenida, construido para facilitar el paso a Hendaya, fue para los iruneses y para muchos de los que huían de la barbarie del golpe de estado de 1936 el lugar que abría la puerta a la libertad; el espacio en el que muchos exiliados y exiliadas iniciaban una dura andadura escapando de las fuerzas franquistas, como aquellos miles de iruneses e irunesas que escaparon, cruzándolo, del fuego que asoló la ciudad de Irun aquel 4 de septiembre de 1936”. “Esas imágenes de niños, adultos y personas mayores, cargando con colchones y bolsas donde llevaban las pertenencias que habían podido rápidamente coger de sus casas antes de escapar de las llamas resultan imborrables”, añadió.
Además, en el acuerdo publicado en el BOE se explica que “este puente es un símbolo de cooperación franco-española y ha tenido un rol importante en la historia fronteriza de ambos países, sirviendo no solo como vía de comunicación, sino también como lugar de encuentros diplomáticos y símbolo de unión en tiempos de paz y de conflicto”. Como este lugar, también son lugares de memoria Gernika, bombardea por los nazis en 1937, o la iglesia de San Francisco del barrio de Zaramaga de Vitoria, donde el 3 de marzo de 1976 la Policía Armada realizó una carga que acabó con la vida de cinco trabajadores.
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