El Gobierno de Pradales sostiene que los museos vascos carecen de elementos que puedan tener “lecturas coloniales”
El Gobierno de Imanol Pradales, a través de una respuesta parlamentaria de su consejera de Educación, Begoña Pedrosa, ha defendido que el objetivo del sistema educativo vasco no tiene que ser atribuir “responsabilidades colectivas”, sino formar a una ciudadanía “crítica y comprometida con los valores democráticos”. Preguntada en concreto por las acciones emprendidas en torno al pasado colonial de Euskadi, la consejera ha defendido, de manera genérica, que el sistema educativo vasco ya aborda “el estudio del pasado desde una perspectiva contextualizada y rigurosa”. En otra respuesta más lacónica, la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha sostenido que los museos vascos no albergan elementos ni discursos con “lecturas coloniales”.
La pregunta, formulada por el parlamentario de la coalición Sumar Jon Hernández, era esta: “¿Qué acciones están llevando a cabo el Gobierno vasco y otras instituciones vascas en el ámbito cultural, educativo y patrimonial para reconocer, investigar y divulgar el pasado colonial de Euskadi y sus implicaciones en la memoria colectiva y las políticas culturales actuales?”. La formación de izquierdas, desde el Gobierno de España, ha defendido precisamente revisar esas huellas coloniales.
La consejera de Cultura y Política Lingüística y también vicelehendakari primera ha respondido que “las actuaciones históricas realizadas en este contexto se pueden calificar como de carácter residual”. “Los fondos de los museos vascos carecen de elementos significativos y, más aun, de discursos que tengan lecturas coloniales, o al menos estas no son relevantes”, añade Bengoetxea a renglón seguido.
La respuesta de Pedrosa es algo más extensa, de tres párrafos. Arguye la consejera de Educación que el “análisis crítico de los procesos históricos” se engloba en un marco más amplio de una serie de políticas educativas dirigidas a “la formación en pensamiento crítico, derechos humanos y convivencia democrática”. “Con carácter general, el sistema educativo vasco aborda el estudio del pasado desde una perspectiva contextualizada y rigurosa, integrando en los currículos contenidos que permiten comprender los grandes procesos históricos, sociales y económicos que han configurado el mundo contemporáneo, incluido el colonialismo, así como sus consecuencias en términos de desigualdad, diversidad cultural y relaciones de poder”, señala Pedrosa.
Defiende la consejera que el objetivo del sistema educativo “no es la atribución de responsabilidades colectivas”. En cambio, se apuesta, según sostiene, por “la formación de una ciudadanía crítica y comprometida con los valores democráticos, capaz de comprender la complejidad del pasado y de promover una convivencia basada en la igualdad, el respeto y la cohesión social en una sociedad diversa como la actual”. Recalca en más de una ocasión que el enfoque del sistema educativo vasco pasa por conseguir “una mirada pedagógica que fomenta la reflexión crítica y el respeto a la pluralidad cultural”.
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