El director de '7291', el documental sobre las muertes en residencias, estrena una versión ampliada de cuatro horas
Hace casi dos años se presentaba un documental pequeño, elaborado con pocos medios pero con vocación de arrojar luz sobre un oscuro episodio de la sanidad madrileña, el de los enfermos de Covid de residencias de la Comunidad de Madrid que fallecieron sin ser derivados a los hospitales. Su nombre, 7291, tomaba el dato de muertos en esta circunstancia durante lo peor de la pandemia.
Por aquel entonces su director, Juanjo Castro, aspiraba a estrenar “una historia que había que contar”, para que no quedara en el olvido. Un trabajo en el que incluía los testimonios de responsables políticos junto a los de familiares de las víctimas, intentando explicar cuál fue la secuencia de los hechos y cómo se tomaron las decisiones.
El documental se estrenó en cines unos meses después, con importante éxito de público pese a no contar detrás con una gran distribuidora. Los pases inicialmente previstos en varias salas del centro de Madrid se multiplicaron ante la gran demanda de entradas. Y en marzo de 2025, cuando se cumplían cinco años de los hechos que analizaba, fue emitido por RTVE con una importante audiencia. Entre medias se gestó una polémica política en la que Castro no quiso entrar, aunque sí habló para defender la honestidad de su trabajo.
Un año después de aquella emisión, el documental volverá a las salas de cine. Pero con un formato distinto, más extenso. Será en forma de serie con cuatro capítulos que incluyen material inédito, mayor desarrollo narrativo y nuevas líneas de análisis sobre lo ocurrido en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid durante el primer pico de la pandemia de 2020.
Los pases tendrán lugar en los Cines Verdi de Chamberí, con dos pases especiales el sábado 28 de febrero, a las 11.15 horas y el sábado 7 de marzo, también a la misma hora. En cada pase se proyectarán dos capítulos y ambos contarán con la presencia del director, quien participará en un coloquio posterior del que también formarán parte las asociaciones Marea de Residencias y 7291 Verdad y Justicia, además del periodista Manuel Rico.
“Me adentro en temas que se quedaron con un análisis menos profundo, como la Operación Bicho”, explica Juanjo Castro en conversación telefónica con este periódico. “También hago hincapié en la versión de las familias de las víctimas, se extiende más la parte de la falta de medicalización de las residencias...” añade sobre el contenido del nuevo metraje.
Lo que ahora mostrará 7291, la serie, es un montaje de cuatro capítulos de 55 minutos cada uno, pensado incialmente para televisión pero que finalmente no fue emitido. La mayor duración del trabajo de Castro permite que cargos relevantes del caso como Carlos Mur tenga más espacio y que también se pueda dedicar mayor atención a la comisión de investigación que pusieron en marcha las asociaciones sanitarias que continuaron con las pesquisas cuando el Gobierno de Ayuso dio carpetazo a la desarrollada en la Asamblea de Madrid. “Intento dar voz a todas las partes, queda todo aún más claro”, considera.
“Se tiene que saber todo lo que sucedió con este caso, porque si no se aprende, puede llegar a repetirse en el futuro”, insiste Castro sobre su trabajo, al que se lanzó con intención de recopilar toda la información existente a partir de los testimonios de sus protagonistas, después de haber leído el libro sobre el tema que escribió el exconsejero de Asuntos Sociales, Alberto Reyero.
Castro, un realizador de series de televisión y director de modestos títulos de cine, asumió sin ningún apoyo financiero este trabajo, al que dedicó varios meses de visionado de declaraciones en las distintas comisiones, a los que añadió entrevistas, de tal manera que su documental sirviera para hacerse una idea de lo que sucedió, incluso para alguien que nunca hubiera oído hablar del caso. El director deja a los protagonistas hablar largo para que se entiendan sus explicaciones. “Como es un tema tan conflictivo, decidí utilizar el material oficial”, contaba al explicar el génesis de su película.
Casi dos años después de aquello, el director valora que la justicia esté investigando el caso y admite que su documental puede haber influido en que lo que pasó en las residencias haya llegado a más gente. “Es lo que tiene el audiovisual, que en poco tiempo puede llegar a tener más alcance que un libro, al que tienes que dedicar más horas”. Aunque lo mejor que se ha llevado de este trabajo son las muestras de apoyo recibidas, los momentos de catarsis experimentados por los espectadores y el soporte de las asociaciones.
“Ni en mis mejores sueños pensé que podría tener tanto alcance”, reconoce mientras piensa que todavía puede llegar un poco más lejos. “Si llenamos en los cines, quizás haya que programar más pases, añade.
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