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“La sobrecarga de trabajo ha sido un escollo para nuestros concejales, pero no ha repercutido en la gobernabilidad”

El alcalde de Castro Urdiales, Ángel Díaz-Munío. | R.A.

Rubén Alonso

Ángel Díaz-Munío Roviralta (1942) hace una valoración “positiva” del trabajo de CastroVerde al frente del Ayuntamiento durante esta legislatura. A sus 77 años, este ingeniero Naval jubilado ha decidido dar el paso para repetir como candidato a la Alcaldía del municipio en mayo de 2019. “Un partido independiente como este es necesario todavía en Castro”, sostiene el regidor, quien reconoce que “sería una decepción perder la mayoría relativa” que consiguieron hace casi cuatro años. 

El líder de CastroVerde, partido que gobierna en solitario tras romper el acuerdo con el PSOE a mitad de legislatura, niega la existencia de un “pacto oculto” con el PRC, con el convenio con la conservera Lolín como moneda de cambio por su apoyo. “Ese tipo de pactos están fuera de nuestro comportamiento”, asegura, al tiempo que hace hincapié en que la sobrecarga de trabajo para sus concejales ha supuesto “un escollo personal”, pero que “no ha tenido repercusión en la gobernabilidad”. 

Empezamos con lo más reciente, su anuncio de repetir como candidato en 2019. ¿Qué le ha llevado a cambiar de opinión después de haber reiterado en varias ocasiones que dejaría la política a final de legislatura?

La explicación es bastante clara. Hay un aspecto personal porque creo que hay muchas cosas por terminar y que, por tanto, hay mucho trabajo por hacer todavía, y desde el punto de vista del partido creo que es necesario que siga cuatro años más. Por otro lado, el trabajo que hemos hecho ha sido reconocido de una forma suficientemente clara por parte de los castreños y, en consecuencia, entiendo que van a volver a darnos su confianza. Vamos a tener la oportunidad de seguir por el camino que nos hemos marcado, de regeneración política, de protección de valores y de comportamientos éticos. En ese camino todavía no tengo ninguna garantía de que ese trabajo que hemos hecho hasta ahora se mantenga si CastroVerde no consigue volver a gobernar. Cuando he dado el paso me he sentido relajado y he resuelto una serie de dudas importantes que tenía conmigo mismo sobre si estaba o no preparado para seguir otros cuatro años. Ahora que me he decidido, no me cabe la menor duda de que vamos a hacer una buena campaña, una buena candidatura y, al mismo tiempo, vamos a seguir trabajando en la idea que todo el mundo entiende que es CastroVerde: poner el interés general por encima del de los particulares. Un partido independiente como este es necesario todavía en Castro.

A pocos meses de las elecciones municipales, ¿cómo valora estos casi cuatro años de gobierno de CastroVerde?

Una valoración positiva, sin duda. Quizá no suficientemente reconocida porque hemos trabajado con la mayor parte de nuestros esfuerzo en cosas que tienen que ver con la gobernabilidad, con los comportamientos, con la regeneración política, con el tratamiento de la función pública, del respeto a los ciudadanos, a los técnicos... Muchas cosas que tienen que ver con la buena administración y la buena gobernanza y eso, evidentemente, no se ha visto, pero es un trabajo en el que hemos adelantado mucho. Aparte, lo que es obvio, es la cantidad de trabajo que hemos hecho desde el punto de vista de gestión: las ordenanzas, las aprobaciones urbanísticas que hemos conseguido, la regularización de muchos temas como el cementerio, la plaza del mercado o la puesta en marcha de un proyecto para crear un teatro en el centro del Ágora. Son infinidad de cosas palpables, reconocibles y visibles. Incluso hemos conseguido resolver el problema de los túneles de Ocharan, tras el respaldo del Consejo de Estado a la tramitación municipal.

¿En qué se ha traducido para CastroVerde la ruptura del pacto de gobierno con el PSOE a mitad de mandato?

En una pequeña decepción o gran decepción si quieres de un proyecto que no ha sido posible llevar a cabo. Entendimos que el PSOE y CastroVerde tenían muchas afinidades y desde el punto de vista ideológico tampoco había ninguna contradicción, pero a la hora de trabajar conjuntamente en el día a día hubo grandes dificultades de entendimiento y eso nos obligó a acabar con el pacto. Ha supuesto una sobrecarga de trabajo para nuestros concejales que hemos asumido buscando los recursos internos para conseguir que esa ruptura no haya hecho ningún quebranto en la vida municipal y en el gobierno del Ayuntamiento. 

Esa sobrecarga de trabajo, ¿no ha supuesto un escollo para la gobernabilidad?

Ha sido un escollo personal porque nos ha obligado a poner más esfuerzo, pero no ha tenido repercusión en la gobernabilidad. También hay que decir que el PRC ha coincidido con nosotros en muchos temas importantes para el pueblo y eso nos ha facilitado las cosas. Quiero recordar que cuando se rompió el pacto hicimos un ofrecimiento a todos los grupos políticos de la oposición por si querían llevar alguna Concejalía. No respondieron positivamente y no pudo hacerse así. 

Precisamente sobre el apoyo del PRC, algunos colectivos y formaciones políticas han señalado la existencia de un posible “pacto oculto” con la aprobación del convenio con la conservera Lolín como moneda de cambio.

CastroVerde es absolutamente transparente. Ese tipo de pactos están fuera de nuestro comportamiento. No existe en absoluto ningún pacto ni ninguna relación con el PRC más allá de que en determinados temas tratados en los Plenos y proyectos que han salido adelante coincidíamos en que ambos queríamos lo mejor para Castro. Es lo que siempre pensamos que pasaría y lo dijimos cuando rompimos el pacto: vamos a gobernar en minoría, vamos a hacer cosas que todo el mundo esté de acuerdo, porque no hacemos una política de partido, no hacemos nada para CastroVerde, ni para conseguir una rentabilidad electoral. Si hemos coincidido en esos temas con el PRC, y el PRC se ha comportado coherente con su planteamiento de que lo que es bueno para el pueblo, es bueno para el PRC y lo han votado, pues adelante. Lo que sí es cierto es que cuando un partido de la oposición se comporta de esa forma se diferencia o se separa del resto de partidos de la oposición que con tal de no apoyar a CastroVerde perjudican al pueblo. Desgraciadamente, esa es la actitud normal. Pero no ha habido ningún pacto, porque nosotros no somos un partido que haga de la política un intercambio de favores o una negociación de cromos. Vamos claramente, y los ciudadanos conocen lo suficiente a CastroVerde para darse cuenta de que ni existe, ni puede existir un pacto de ese tipo, ni ahora, ni después. Y cuando pactemos, si hay que pactar después de las elecciones, lo haremos como hemos hecho siempre, de forma muy clara, transparente y explicando las razones. 

La OCA, el CastroBús, las trabajadoras de la Residencia o el Parque de Bomberos son algunos de los asuntos por los que más se ha criticado la gestión de CastroVerde a lo largo de estos cuatro años. ¿Cree que puede haber votantes o simpatizantes del partido que se sientan defraudados con la forma en la que los han abordado?

Habrá habido votantes y simpatizantes de CastroVerde que quizá no hayan entendido las razones, pero sentirse defraudado no tendría sentido porque nosotros, todos esos problemas que has mencionado los hemos tratado con el objetivo de mejorar la calidad de vida de Castro, y de mejorar los problemas que tenemos. En cuanto a la OCA, no hay duda de que lo que hemos querido es facilitar el aparcamiento. Entendimos, y creo que lo entiende la mayoría, que en Castro si no hubiese un aparcamiento regulado sería un caos por lo que apoyamos la OCA, e hicimos lo propio con el CastroBus y los cambios que se hicieron, porque eran necesarios para optimizar, regularizar y hacer más eficaz el transporte urbano. Eso lo entiende cualquiera que vea el interés general. En cuanto a los bomberos, ellos deberían explicar por qué se están manifestando. Dicen que son pocos y que no tienen una escala adecuada, pero saben que no es que nosotros no queramos tener más recursos, sino que simplemente para conseguirlo hay que hacer una serie de expedientes y unos trámites que no está en nuestra mano terminar. La oferta pública de empleo es fundamental para conseguir más recursos humanos para el Ayuntamiento: bomberos, auxiliares de clínica, policías u otros puestos. Y esa oferta pública pasa por tener un presupuesto aprobado. Por tanto, las manifestaciones de los bomberos y de las auxiliares de clínica tienen una explicación complicada porque quieren algo que no está en nuestra mano darles. Por mucho que se manifiesten no van a conseguir que los expedientes vayan más deprisa, ni tampoco vamos a saltarnos la ley para resolver los problemas de una forma ilegal, haciendo uso de un poder que no es lícito. Quizá alguien piense que las cosas se resuelven como en muchas ocasiones se han resulto en Castro, saltándose los procedimientos y las leyes. Como nosotros somos garantistas en este sentido hacemos las cosas como deben hacerse, siguiendo un expediente que encuentra una serie de escollos, y la intención política o las ganas de hacer las cosas no son suficientes. Si los militantes y el electorado de CastroVerde no se han querido informar de la realidad de las cosas puede que sí les haya afectado y se hayan quedado exclusivamente en el mensaje de las personas manifestándose. En ese caso pueden sacar la conclusión de que CastroVerde no ha resuelto el problema y, por tanto, no hay que votarle. La realidad es que CastroVerde está a favor de resolver esos problemas, pero de una forma legal, organizada y con el cumplimiento de todos los requerimientos que hay. 

¿Cómo se explica que CastroVerde no haya sido capaz de sacar adelante hasta la fecha un presupuesto municipal?

El presupuesto implica un trabajo político y un trabajo técnico. El primero consiste en decidir las directrices, que las hemos planteado desde el principio de la legislatura, en cuanto al tratamiento de los impuestos y de las inversiones. Esas directrices no han sido desarrolladas por los técnicos del Ayuntamiento, en concreto por el departamento de Intervención, hasta el día de hoy. Además, hay muchos otros inconvenientes, como que las cuentas del Ayuntamiento están condicionadas a los Presupuestos Generales del Estado, que también se han retrasado. Pero la realidad es que si en este momento no tenemos presupuestos es porque los técnicos no han terminado su trabajo, que es simplemente pasar las directrices políticas a un documento que pueda ser debatido, aprobado o rechazado por el Pleno.

Si CastroVerde vuelve a gobernar a partir de mayo, ¿podrá resolver esos problemas de los que habla?

No, por el hecho de que CastroVerde renueve su capacidad de gobernar no vamos a resolver los problemas que tenemos dentro del Ayuntamiento. Son problemas que deben tratarse con mucho cuidado, y así lo hemos hecho. En ese sentido, seguiremos con la misma política de aquellas cosas que no podemos arreglar por lo menos no empeorarlas. En ese filo estamos con todos los funcionarios y técnicos del Ayuntamiento. Se da la circunstancia de que en cualquier organización, los equipos de dirección y de gestión los puede elegir el que manda y aquí no ocurre eso, el que manda tiene que trabajar con los equipos que tiene, no puede ni recusar ni elegir a otros. Y así lo hacemos, respetando en todo momento el papel que ellos juegan para conseguir que no acabemos otra vez en los tribunales por incumplimiento de normas y leyes. Ese es el objetivo de regeneración política que nos marcamos, que Castro no vuelva a ser un ejemplo de mala gobernanza o de comportamientos y actitudes ilegales y poco éticos. 

Hace unos meses entrevistamos al exinterventor, Fernando Urruticoechea, quien criticó que el Ayuntamiento se retirara como acusación particular del juicio del electricista y su esposa y, en concreto, recriminó a CastroVerde -partido que, tal y como señala, surge para regenerar-, por no implicarse activamente en las diferentes causas judiciales pendientes.entrevistamos al exinterventor, Fernando Urruticoechea

En el caso del electricista no vimos el interés general en que se le incrementase la pena porque nosotros actuáramos como acusación particular. A nivel general, actuar como acusación particular contra determinados responsables políticos, administrativos o técnicos implica reconocer que el Ayuntamiento ha hecho mal las cosas. Reconocer eso conlleva también una responsabilidad subsidiaria, en el caso de que los acusados no puedan hacerse cargo. Primero, nosotros nunca hemos creído que la vía penal resuelva nada, ojalá lo hiciera, pero en la práctica no es así. No obstante, si hay responsabilidades penales que se depuren cuanto antes porque mientras tanto estamos perjudicando la gestión del Ayuntamiento y la imagen del pueblo. Nosotros no vamos a colaborar en reconocer culpas del Ayuntamiento antes de que lo digan los jueces, aunque determinados sectores nos lo pidan.

De cara a 2019, ¿cómo cree que puede cambiar el panorama político de Castro si se presentan otras formaciones como Podemos o Ciudadanos?

Cambiará el reparto en el porcentaje de votos. Si Ciudadanos se presenta en Castro, como parece que es indudable, tendrá una cuota que votantes que afectará al reparto de concejales y a la gobernabilidad. Desde el punto de vista ideológico o político no sé que influencia podrá tener. Una cosa es la imagen que tenemos de Ciudadanos a nivel nacional y otra la que pueda dar a nivel local, de la misma forma que el PRC tuvo una imagen en la legislatura anterior y ahora tiene otra diferente. Así que su imagen política municipal no la conocemos todavía, ni las personas ni sus comportamientos, y habrá que ver en qué medida va a tener una línea distinta a la que ha tenido hasta ahora, por ejemplo, el PP. Por otro lado, en el caso de Podemos, veremos si se presenta y también cuál va a ser su comportamiento. Volvemos a lo mismo, a nivel práctico no sabemos cómo se va a concretar en Castro, ni si quiera a nivel regional. 

En los últimos meses, el partido de extrema derecha Vox, que ha irrumpido en el Parlamento andaluz, está desarrollando periódicamente actos con simpatizantes en el municipio. ¿Cree que puede obtener representación en Castro y, en ese caso, qué supondría?

Doy por seguro que se van a presentar, pero hacer cábalas sobre si van a sacar concejales o no, no lo sé. Depende de ellos, no los conozco. En Castro todavía hay una ultraderecha, que no ha dejado de existir, pero no sé si se manifestarán a través de Vox, si decidirán mantenerse en el PP o incluso si se pasarán a Ciudadanos. Puestos a imaginar qué podría hacer un partido de ultraderecha en Castro, no veo que pueda hacer cosas distintas de las que está haciendo la derecha tradicional aquí. 

Para CastroVerde, ¿todo lo que no sea repetir los siete concejales y gobernar de nuevo sería una decepción?

Sí, la decepción sería que después de cuatro años hubiéramos perdido la mayoría relativa que sacamos en 2015. De todas formas, yo creo que lo vamos a conseguir y ese es el objetivo que esperamos. 

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