El sector de las artes escénicas en Murcia en estado de shock por el COVID-19: “Saldremos de ésta”

Patio de butacas del Teatro Circo Murcia/ Rafa Márquez

Los profesionales del sector cultural están acostumbrados a vivir en el alambre, a la incertidumbre y a soportar, en numerosas ocasiones, condiciones laborales injustificables en otros. Es pronto para saber cómo afectará la irrupción del virus Covid-19 a las industrias culturales, pero la sensación generalizada es de catástrofe. Las artes escénicas es un sector precario, debido esencialmente a la alta temporalidad, y dependiente de lo público. En un momento de emergencia sanitaria y social que tiene a las instituciones al borde del colapso, la incertidumbre inicial ha dado paso al pánico generalizado de una sociedad confinada en casa como si de una serie distópica se tratara. Las crisis más fuertes nunca se ven venir, tienen esa asombrosa cualidad, "la actual crisis sanitaria, económica y social supone un gran varapalo que nos deja totalmente fuera de juego. Sin ingresos a corto plazo previstos y sin capacidad de generar nuevos" asegura Fran Ros, de La Aye cía.

Conscientes de la debilidad económica de sus empresas y trabajadores, las cuatro principales asociaciones vinculadas a las artes escénicas de la Región de Murcia MurciaaEscena (Asociación Empresas Productoras Artes Escénicas), DEmurcia (Directores de Escena Profesionales), UARM (Unión de Actores y Actrices) y DREM (Dramaturgos de la Región de Murcia) emitieron el pasado 17 de marzo un comunicado conjunto en el que aseguran estar "trabajando para solicitar a las administraciones un plan de choque que pueda paliar las pérdidas que para nuestro sector va a causar esta situación, conscientes de que serán muchas". La dureza de la situación "hará que la mayoría de nuestros profesionales sufran una crisis económica (profesional y personal) sin precedentes".

Estado de shock

Antonio Saura, director artístico de Alquibla Teatro y presidente de DEmurcia, habla de estado de shock, de desolación de unos profesionales que ven cómo sus proyectos profesionales y vitales se vienen abajo sin saber por cuánto tiempo. “No tengo respuesta a nada ahora mismo, no sé qué ocurrirá. Tengo un recuerdo muy amargo de la crisis provocada por la burbuja inmobiliaria en 2010. Diez años después, cuando estábamos en un momento de recuperación, vuelve esta situación que se va a alargar en el tiempo", afirma Saura.

Alquibla, con 35 años de trayectoria profesional, se encuentra como tantas otras compañías y profesionales de la Región de Murcia sin actividad. "Solo de marzo a mayo hemos cancelado 12 actuaciones. Tres en Murcia y el resto a nivel nacional. Hace una semana nos proponían reubicar funciones, ahora nos dicen que no tienen ni idea. Estamos a la espera. No sabemos si esas actuaciones se harán finalmente o no", señala Saura.

Esta crisis es intergeneracional, al menos, en el impacto económico al tejido empresarial. La Aye cía, con cinco años de existencia, también ha visto reducida toda su actividad "un total de seis las actividades directamente afectadas, por el momento" resalta Fran Ros, "de realizarse en el futuro nos llevaría a septiembre. Algunas son realizadas con la Administración Pública que efectuará el pago entre uno y tres meses después". La cuenta es sencilla, seis meses, al menos, sin previsión de ingresos. No hay empresa que pueda con esto. "Con el poco colchón que tiene la empresa y sin capacidad para trabajar, nos veremos obligadas al cierre de la misma al soportar los mismos gastos mensuales y una baja o nula actividad", afirma Susan Ríos, también de la Aye cía, compañía que recientemente ganó el II premio Ciudad, Creatividad, Cultura y Emprendimiento organizado por el Ayuntamiento de Murcia.

Los responsables de teatros públicos, principales valedores de las dinámicas empresariales del sector, se esfuerzan estos días en reprogramar la cantidad ingente de actuaciones canceladas. Pero no se da abasto. Algunos teatros, como el Teatro Circo Murcia, conocedores del fuerte impacto de la crisis en el sector, ha conseguido aplazar un 75% de las funciones suspendidas. Un esfuerzo del responsable de los Teatros Circo, Romea y Bernal de Murcia, Juan Pablo Soler, reconocido por compañías afectadas. "Desde el principio nos ofreció posibles fechas para mover el estreno en una comunicación fluida y sin horarios. Algo que hizo, de alguna manera, no sentirnos en el vacío. Nos sentimos acompañados", asegura Pepe Galera, codirector de la compañía murciana Deconné.

Desde Redescena (Red Estatal de Teatros y Auditorios Públicos), la UARM y otras entidades vinculadas a las artes escénicas se han habilitado formularios para cuantificar el impacto económico del coronavirus con el objetivo de presentar los resultados a las administraciones y elaborar un plan específico de ayudas al sector escénico. Una tarea que se prevé complicada atendiendo a los antecedentes de la anterior crisis en 2010 en la que no se articularon medidas compensatorias acordes a las demandas del sector. "Tardaremos mucho en remontar de este frenazo en seco. No solo se nos han caído actuaciones, que en el mejor de los casos serán reprogramadas, sino que seguimos haciendo frente a los seguros sociales, cuotas de autónomo, de prevención de riesgos laborales, de responsabilidad civil, entre otros", afirma Joaquín Gómez de Vita Brevis Producciones.

Para paliar los efectos negativos e inmediatos de la crisis económica en autónomos, empresas, trabajadores y colectivos vulnerables, el gobierno central acaba de anunciar un paquete de medidas urgentes. Sin embargo, en las administraciones locales no hay directrices claras, "ni los gestores culturales, concejales de cultura o corporaciones municipales saben qué van a hacer en los próximos meses. Pienso en las economías de las industrias culturales, en los actores, actrices, técnicos, directores de escena", señala Saura.

Muchos actores y actrices en Murcia ven con preocupación el futuro profesional próximo. Javi Mula, actor murciano y socio de la UARM, señala: "No me quiero imaginar la situación de las compañías a las que se ha cancelado un estreno, momento en el que empiezas a amortizar el gasto de producción. En mi caso, tenía previsto subir a Madrid al rodaje de una serie y de momento se ha parado todo. Esos eran los únicos ingresos de los próximos dos meses".

"Nadar mucho para morir en la orilla"

El próximo 21 de marzo, en el auditorio Infanta Elena de Águilas, la compañía Doble K Teatro tenía fijado el estreno de su última producción teatral, ahora, cancelado. Su director, Alfredo Zamora, habla de lo que ha supuesto este acontecimiento inesperado.

"La suspensión de un estreno conlleva muchos meses de trabajo invertido, de ilusiones, y energías. Por no hablar de los gastos que conlleva una producción y lo que supone quedarte sin los ingresos previstos de la primera función. Más allá del terrible aspecto económico me quedo con el impacto emocional que provoca en actores, técnicos, autora, producción, etc. Todos inmersos en un proceso de ilusión cortado justo cuando estás llegando a meta. Es nadar mucho para morir en la orilla".

Pepe Galera y Rocío Bernal, directores de la Cía. Deconné, estrenaban el próximo mes de abril, ‘La perspectiva del suricato’, en el Teatro Romea. Al igual que a Doble K Teatro, lo que se ha visto afectado con esta crisis no ha sido un bolo sino toda una producción. "Contratamos a una profesional de la comunicación para que llevara el plan estratégico de comunicación desde el inicio del proceso creativo hasta el estreno. Parte de ese trabajo, ahora, ya no sirve de nada", señala.

"Este parón implica que harán falta más ensayos para retomar el trabajo, esto es, más dinero para sueldo de actores, altas en la seguridad social, asesoría, comunicación, entre otros. Nuestra herramienta de venta es el vídeo grabado el día del estreno. Teniendo en cuenta los plazos de cierre de programación de los teatros posiblemente comience a funcionar la obra en gira en abril de 2021, dentro de más de un año", añade Bernal.

Todo es nuevo en esta crisis, entre otras cosas, porque no hay cobijo. La OMS recomienda una cuarentena mundial, casi nada, "es una amenaza sin precedentes" informan responsables de la institución. Las compañías murcianas con mayor proyección fuera de nuestras fronteras tampoco lo tienen fácil. Las giras internacionales están pendientes de un hilo o anuladas en función del país. "Nos han cancelado varias funciones en Rusia", asegura Gema Segura de Grupo Puja. "Tenemos billetes de avión ya comprados para funciones en Bélgica, Rumanía… Toda nuestra gira de este año era fuera de España. Además, somos una compañía de gran formato y actuamos para grandes masas de gente. Pensamos que pasada la crisis, quedará miedo latente a las masificaciones". Cientos de pueblos y ciudades cuentan con festivales de artes escénicas en la calle. Cómo se gestionaran las agrupaciones masivas de personas en eventos culturales, deportivos o festivos tras esta crisis mundial sin precedentes, es otra de las grandes preocupaciones en estos momentos iniciales de desconcierto.

Lo mejor de uno mismo

"Aquí estamos para lo que necesitéis" ha sido la respuesta unánime de todo el equipo implicado en la última producción de la Cía. Deconné a los directores, tras conocer el aplazamiento del estreno. La solidaridad, en situaciones dramáticas como la actual, aflora. Numerosas compañías teatrales están compartiendo en redes sociales uno de sus bienes más preciados, el video completo de su espectáculo, con el único objetivo de hacer llevaderos los días de confinamiento.

"Somos un sector que vive en eterna crisis y saldremos de ésta como de todas", asegura Mula. Ni la alta temporalidad, la precarización y bajos ingresos en proporción a la dedicación que requiere acorralan al hecho teatral, como apunta Fran Ros, "el poder de transformación del teatro y su capacidad para la mejora social ha sido nuestro impulso, y hoy es lo único que nos queda".

La compañía murciana Periferia Teatro, ganadora del último premio FETEN (Feria de Teatro para niños y niñas de Gijón) con el espectáculo ‘Nube nube’, también se quedó sin trabajo, como todos, hace apenas unos días. Mariso García, actriz marionetista y dramaturga, reconoce que el chocolate le ayuda a combatir la tristeza y desesperación.

Afirma que "una de las cosas bellas que nos están pasando, si se puede hablar de belleza en momentos de pánico e histeria colectiva, es que ahora hay tiempo de pensar en lo importante. Pensar en el propietario que no cobra el alquiler, el que dona parte de su sueldo para ayudar a otros, los que hacen la compra a los mayores, los que trabajan para salvar vidas, los que cultivan y distribuyen lo que comemos, los que limpian para que sigamos vivas… Me pregunto si, quizá, este tiempo, servirá para generar algo nuevo".

Etiquetas
Publicado el
20 de marzo de 2020 - 06:00 h

Descubre nuestras apps

stats