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Famílies pel Valencià cree “catastrófica” la ley educativa de Rovira y Mazón “a nivel pedagógico, emocional y de inclusión”

Un momento de un acto organizado por Famílies pel Valencià.

Miguel Giménez

València —
28 de septiembre de 2025 23:01 h

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El 29 de septiembre de 2024, hace ahora un año, echaba a andar 'Famílies pel Valencià' como respuesta a la aprobación de la llamada ley de 'libertad' educativa, impulsada por el conseller José Antonio Rovira y aprobada por el Partido Popular y Vox, que por aquel entonces compartían gobierno en la Generalitat Valenciana. El colectivo está formado por unas doscientas familias asociadas (aunque hay más de 7.000 adheridas al manifiesto inicial) que ven “con preocupación” la situación en la que quedan la lengua con esta ley y que quieren que sus hijos “estudien en valenciano en la educación pública”, por lo que exigen a la administración que garantice este derecho, “en peligro con la normativa actual”.

“Queremos que nuestros hijos puedan estudiar, vivir y crecer en valenciano”, reivindican Rosa Oltra y Octavi Ros, portavoces del movimiento ciudadano, que decidieron dar el paso tras la aprobación de la 'ley Rovira', “porque la veíamos como un ataque a la lengua en las aulas, y no queríamos que eso perjudicara a nuestros hijos e hijas en su derecho a estudiar en valenciano”. “Es una preocupación compartida” con otras familias, insiste Ros, para quien la nueva norma aumentaba el problema del uso social de la lengua “entre nuestros hijos e hijas”.

Famílies pel Valencià nace en la capital, aunque tiene implantación comarcal en zonas como la Ribera o l'Horta Sud, “pero también han contactado con nosotros personas de zonas castellanohablantes”. “Lo que queríamos es que se le diera voz a las familias de forma íntegra”, subrayan.

En este año, el conseller ha acusado a Famílies pel Valencià, igual que al resto de colectivos que se han manifestado en contra de la ley de 'libertad' educativa y de la consulta sobre la lengua base en los colegios de estar politizados: “Lo hace porque no esperaba la respuesta social en favor de la lengua que ha tenido; tuvieron que quitar pancartas en favor del valenciano en lugares como Oliva o que suspender actos organizados por la comunidad educativa en favor de la lengua, y su única respuesta fue el insulto y el menosprecio hacia las entidades que encabezamos esa campaña”.

“Nosotros no tenemos a nadie detrás, nacemos en la sociedad civil y desde el amor que tenemos hacia el valenciano, no hay más detrás”, explica Ros, y añade Oltra: “Eso les ha costado a todos entenderlo, que no tenemos a ningún partido detrás; todo el mundo quería saber quién había detrás de Famílies pel Valencià. No creían posible que apareciéramos con tanta fuerza sin tener a nadie detrás, pero la necesidad era muy urgente y nada mueve tanto como el amor por nuestros hijos y por la defensa de sus derechos”. En este sentido, el colectivo siempre ha tenido claro que no querían que ninguna cara visible que les representara tuviera vinculación con ninguna formación política en concreto.

Un cartel diseñado por Helga Ambak para la campaña en favor del 'sí' al valenciano en la consulta sobre la lengua base en los colegios.

La consulta sobre la lengua base

En este último año, el hito más importante en materia educativa ha sido la consulta sobre la lengua base en los colegios impulsada por el Partido Popular desde el Consell, un referéndum en el que “no se dio el resultado que esperaba la Generalitat”. “Hubo momentos muy tensos y muchas dificultades para votar, y a pesar de todo las familias se decantaron mayoritariamente, sobre todo en la escuela pública, por el valenciano”, expone Oltra: “Más de la mitad de quienes votaron, lo hicieron por el valenciano, incluso en comarcas castellanohablantes”.

“El objetivo era acabar con el valenciano en las zonas valenciano-hablantes, ya que en las zonas castellanohablantes se hizo la consulta para maquillar el resultado, porque no había ninguna voluntad de ofrecer horas en valenciano, como se ha demostrado”, se lamenta Ros, quien denuncia que la ley era “muy asimétrica” en lo que respecta a los porcentajes que se ofrecían en cada lengua en cada territorio o en cómo se interpretaba el resultado de la consulta: “En las zonas valenciano-hablantes se podía elegir la lengua base y se establecían unos porcentajes, mientras que en las zonas castellanohablantes directamente el valenciano se ofrecería como asignatura y, en todo caso, si había votos suficientes se estudiaría como habilitar una línea en valenciano pero sin establecer un porcentaje”.

“En las zonas castellanohablantes han hecho lo que han querido y se ha demostrado que no tenían claro cómo aplicar los resultados de la consulta”, lamenta Famílies pel Valencià: “Conselleria ha ido improvisando sobre la marcha, tanto durante el periodo previo y durante la consulta, como posteriormente”.

Comienzo de curso caótico

Los resultados de la consulta celebrada hace unos meses debían aplicarse en el comienzo del presente curso, una 'vuelta a cole' que Famílies pel Valencià considera que ha sido “un caos”. “Las familias se quejan de las diferencias de las ratios, de que sus hijos o hijas no van con los compañeros con los que han ido siempre, de que no se ha ofertado valenciano en las zonas castellanohablantes a pesar de los resultados de la consulta, escuelas en las que todos los niños con necesidades especiales están en un mismo grupo...”, reflejan, para posteriormente sentenciar: “Esta ley ('libertad' educativa) ha sido catastrófica a nivel emocional, pedagógico y de inclusión; un desastre a todos los niveles”. “Nuestro principal objetivo es derogar esta ley, que no queremos porque creemos que no tiene sentido y va en contra de la Llei d'Ús i Ensenyament del Valencià, y que obliga a las familias a escoger entre valenciano o castellano cada año”, sentencian.

Un acto organizado por Famílies pel Valencià.

Además, lamentan la actitud del conseller Rovira, “ha hablado de nosotros como si fuéramos el demonio, cuando simplemente somos un colectivo de familias preocupadas”. Precisamente, sostienen que no han podido tener ninguna interlocución con la Generalitat y que nadie de la Conselleria se ha puesto en contacto con ellos: “Les hemos solicitado por escrito el número de votos en favor de una u otra opción en la consulta por grupos, y nos han dicho que no basándose en la ley de protección de datos, y les hemos preguntado por los criterios para la creación de los grupos en las zonas castellanohablantes o sobre los actos de censura en las fechas previas al referéndum, pero no nos han contestado”.

Famílies pel Valencià continúa

La entidad tiene claro que su labor reivindicativa no ha terminado y han lanzado ahora la campaña 'Creixem en valencià' con el objetivo de extender sus demandas a otros ámbitos sociales, no solo en el educativo: “Vamos a velar por el cumplimiento de los resultados de la consulta en los centros, pero también queremos impulsar iniciativas desde las asociaciones de familias para que el valenciano no se quede únicamente en el aula, sino que también sea la lengua del comedor, del patio, de las extraescolares, del parque...”. Para ello, trabajan en la creación de recursos y espacios a los que las familias puedan recurrir “para que nuestros hijos e hijas puedan crecer en valenciano y que se hable en la calle”.

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