Page reitera sus críticas a la nueva financiación: que Castilla-La Mancha reciba más dinero es una “trampa” que “encubre privilegios”
El hecho de que de que la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica que ha presentado el Gobierno incorpore 1.248 millones de euros más para Castilla-La Mancha no es lo más relevante para el Gobierno de Emiliano García-Page. Considera el Ejecutivo regional que eso es “obvio” y “de justicia” por la subida de la recaudación tributaria del Estado y que lo importante es que con ese nuevo sistema, Castilla-La Mancha quedaría “por debajo de la media” en cuanto a gasto por habitante, debido a la “consagración” de la ordinalidad, es decir, que reciban más las autonomías con mayor capacidad económica. Eso es fruto de un “chantaje” al haber pactado este acuerdo con los independentistas, resalta.
El presidente de Castilla-La Mancha ha vuelto a la carga con este tema, su enésima confrontación con el Gobierno de Pedro Sánchez, al que incluso ha llegado a pedir que convoque elecciones generales: “¿Que se pone más dinero? Claro que se pone, solo faltaría, después de 11 años de retraso. Eso es lo normal y lo justo, casi diría lo elemental, lo básico, pero con eso se encubre la trampa que significa amparar un privilegio como la ordinalidad. Nosotros no vamos a caer en esa trampa”.
El Ejecutivo castellanomanchego ha salido en tromba a defender su posición. Mientras Page hacía estas declaraciones, en paralelo comparecía su consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, quien ha ahondado en la cuestión reafirmando que el nuevo modelo es fruto de “un acuerdo bilateral”, una “propuesta negociada bajo el chantaje de los independentistas para obtener privilegios, lo que significa desventajas para otros”.
Como ha dicho Page, considera “obvio” que el Estado aporte más recursos y que eso permita que todas las comunidades autónomas reciban más financiación. “Estaría bueno que perdiéramos dinero, sabiendo cómo está creciendo la recaudación tributaria”, ha precisado. Y al respecto ha detallado que entre 2009 y 2023, los ingresos del Estado han crecido casi un 94%, mientras que los de las autonomías han subido 65%, por lo que “tiene sentido” que haya más aportación.
Pero para el Gobierno castellanomanchego no se trata de que todas las regiones ganen “porque la tarta sea más grande”, sino si ese dinero “se ha distribuido de manera justa”. Y a la luz de lo explicado el pasado viernes por la vicepresidenta María Jesús Montero, el nuevo modelo sirve más para “satisfacer a los independentistas” que para sufragar el coste real que las comunidades autónomas destinan a “unos servicios públicos en condiciones”.
“Es una propuesta regresiva, ya que consagra la ordinalidad, que significa que las regiones con mayor capacidad tributaria, tendrán más financiación, y las que tienen menor capacidad económica, estarán condenadas a prestar servicios públicos en peores condiciones”, ha argumentado. “Quien más tiene, más recibe, y yo me pregunto si esto es defendible por un gobierno socialista”, añade.
El consejero se ha quejado de que el nuevo modelo apenas recoge ninguna de las propuestas de Castilla-La Mancha para que la financiación se ajuste en función de la superficie geográfica y la dispersión de la población. Y aunque reconoce que esta comunidad autónoma es “de las más beneficiadas” por ese incremento de 1.248 millones de euros, lo importante, señala, es que seguiría estando por debajo de la media autonómica en cuanto a gasto por habitante.
“Es injusto, es regresivo, porque consagra la ordinalidad y no va a garantizar el principio de igualdad de todos los ciudadanos en el acceso a los servicios públicos. Es algo que nunca hubiera defendido un gobierno socialista si no hubiera estado sometido a este chantaje”, ha concluido.
Mientras, en su comparecencia paralela, Page ha vuelto al ataque y ha sido más incisivo. Se ha mostrado convencido de que la propuesta presentada por la vicepresidenta no tiene “ninguna posibilidad de salir adelante” y que con ello “ha terminado por unir a toda la derecha en España y por fraccionar a buena parte de la izquierda”.
Gasto por habitante y falta de presupuestos
Se ha referido a la partida concreta para Castilla-La Mancha: “Si hoy se nos reconoce como mínimo eso, -en referencia a los 1.248 millones de euros- nos lleva a 700 euros más por habitante. ¿Por qué por habitante tiene que salir así de desproporcionada la cuenta?”, se ha preguntado.
De hecho, aunque ha apoyado que esta comunidad autónoma pueda salir del bloque de las regiones infrafinanciadas, ha insistido en que las previsiones para 2027, que sería el horizonte para la financiación autonómica, las hace un gobierno “que a su vez no ha podido sacar un solo presupuesto a lo largo de la legislatura”. Es el motivo por el que ha opinado que es mejor tener “en cuarentena” cualquier tipo de previsión de cómo va a evolucionar la economía en el año 2027.
Page también ha criticado que solo hayan podido conocer la propuesta en la comparecencia pública de la vicepresidenta Montero y que no hayan negociado con el resto de autonomías, aparte de Catalunya. Incluso ha arremetido con las explicaciones dadas sobre el nuevo modelo: “A mí me sonaba como aquello del finiquito en diferido de Cospedal, que todo el mundo sabía lo que quería decir, pero no podía explicarlo”.
“Se puede poner más cantidad en el menú del día que nos dan, pero mientras un modelo establezca privilegios para unos, no puede terminar de ser bueno para el conjunto”, ha reiterado. A todo ello ha añadido que si se está defendiendo la ordinalidad, se está haciendo “en contra de lo aprobado en las resoluciones del Congreso del PSOE” .
“Yo sé que algunos pueden decir: 'hombre, si les dan más, sígueles, que nos ponen un mejor postre en el menú del día'. Pero estamos viendo cómo otros pueden elegir a la carta. Otros llevan menú VIP. Y eso hace que el sistema ya de entrada sea tramposo. Y cuando vengan vacas flacas, más aún. Algunos habrán blindado su situación y los demás tendremos que cerrar institutos, universidades y probablemente también hospitales. Esa es la realidad”, ha apostillado Page.
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