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'València no està en venda' advierte del descontento social tras la manifestación y exige la bajada de los alquileres

Manifestantes durante la protesta.

Carlos Navarro Castelló

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La plataforma 'València no està en venda' ha advertido este domingo que en la manifestación por el precio de la vivienda que tuvo lugar en la tarde del sábado en la capital valenciana “se pudo ver una vez más como el descontento popular y la evidencia de la crisis de vivienda y territorio en València se trdujeron en una manifestación masiva”, a la cual calculan que asistieron alrededor de 40.000 personas (4.000 según la Delegación del Gobierno).

Según la entidad convocante, los ciudadanos asistentes quisieron expresar “su rechazo a la mercantilización de la ciudad y del País Valencià”. Así, se han sumado “a las compañeras de Alicante y Castelló, que el sábado también mostraron, en multitudinarias manifestaciones, las mismas exigencias”.

Y es que, para la plataforma, la situación es insostenible: “La vivienda se encuentra completamente mercantilizado, siendo imposible para la mayoría de la población acceder a ella. Los desahucios continúan y el afán especulativo de empresas y fondos buitre hace que, cada día, nuestra ciudad se transforme en una ciudad hostil, donde el tejido vecinal se sustituye por un escenario para turistas. Además, se continúa sacrificando el territorio con medidas como la derogación de la ley de Huerta y los macroproyectos (desarrollos urbanísticos, ampliación del puerto y el aeropuerto o túnel pasante)”.

La organización ha selado como responsables a “los bancos, fondos de inversión, promotoras inmobiliarios y rentistas, con la complicidad del poder político; un poder político que no propone medidas que atajen la raíz del problema, sino que continúa favoreciendo el negocio de la vivienda y destruyendo el territorio con sus decisiones”.

Por este motivo, han vuelto a exigir el fin del negocio de la vivienda: “La bajada de los precios de alquiler, la paralización de los desahucios, así como recuperar el parque de vivienda pública y la práctica cooperativa en cesión de uso. Queremos decrecer turísticamente y que la vivienda sea un derecho garantizado para toda la población. Exigimos también un modelo que tienda al decrecimiento de la ciudad y el consumo. La renaturalización de los espacios públicos, que se frenen las grandes infraestructuras, y la protección efectiva de nuestros ecosistemas. Queremos una asamblea ciudadana, permanente y vinculante para construir entre todas unas ciudades y un País Valencià desmercantilizado, donde se fomenten las relaciones comunitarias y los cuidados”.

Por último, han advertido de que las movilizaciones “no acaban aquí”, sino que continuarán hasta conseguir los objetivos.

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