La España desescalada

Hace ocho días creíamos que ya vivíamos confinados. Pero no. Aprovechando los festivos de Semana Santa y Pascua se adoptó una medida transitoria de refuerzo cerrando toda la actividad económica no esencial y todos los trabajos que no se pudieran hacer desde casa se unían a los servicios ya cerrados para evitar la propagación epidémica. Hoy, cuando ya termina ese permiso laboral que está costando y costará una suma importantísima de fondos públicos ¿alguien está haciendo análisis basados en datos objetivos, en políticas comparadas con lo poco que sabemos hasta ahora en Asia y Europa para conocer el margen de mejora sanitaria o solo nos dejamos llevar por sensaciones?.

Para tener opiniones sólidas deberíamos ver algún dato encima de la mesa. Los expertos hablan de que las medidas de distanciamiento social aparecen reflejadas en las curvas de contagios estimados dos semanas después. Siempre hay que seguir el principio de prudencia en las medidas sanitarias pero solo conocemos algún dato sobre las primeras medidas al decretarse la alarma y estas ya fueron positivas para iniciar ese descenso que anhelamos.

Ante la falta de certezas yo apostaría por poner encima de la mesa del Consejo de Ministros un debate más importante para la recuperación de la economía nacional. El debate de territorializar medidas según posibilidades y necesidades. Planes que cursen con un mapa del Covid-19 sobre todo el territorio español que, ayudados por los gobiernos y administraciones autonómicas que forman parte del mismo Estado, gestionen datos y prioridades en diferentes escenarios de desescalado territoriales con indicadores elegidos (sanitarios, sociales, económicos, geográficos...). Así podríamos restablecer la economía o parte de ella en las zonas donde se estime que no hay riesgo. Mejor operar dentro de los focos de la crisis que efectuar una sangría abierta y general al paciente.

¿Tiene sentido que en Fuerteventura, una isla frente al Sáhara, a más de 2.000 kilómetros de Madrid con vuelos y turismo restringidos se pare toda la actividad no relacionada? ¿Hay el mismo temor a que aparezca un brote en una fábrica de cerámica en Castellón, sector estratégico en la Comunitat y en competencia con la producción china, que en una del corredor del Henares en la Comunidad de Madrid donde se reportaron el mayor número de casos en España?. Justamente tener un estado descentralizado opera mejor para sacar recursos y necesidades pensando en las características de cada territorio. Siempre nos acordamos de generar polémicas con la descentralización cuando ponemos ejemplos de desigualdad injusta (o intereses centralizadores) y ahora cabría hacerla funcionar para lo que sirve: ofrecer las mejores soluciones amoldables a lo que necesita cada territorio en beneficio del país.

Wuhan tiene 11 millones de habitantes. Es la capital de Hubei, una provincia de 56 millones. Más que en toda España. Allí se mapeó toda la provincia, distrito por distrito, aprovechando herramientas tecnológicas y preservando la confidencialidad de las personas afectadas por el coronavirus. En su proceso de reapertura hubo diferentes ritmos dependiendo de los casos CoVid-19 reportados en cada zona. Debería ser posible hacerlo mediante un buen tracking en una siguiente etapa de tests masivos a la población que proporcione más certezas estadísticas por comunidades sobre la presencia del virus. En la Comunidad Valenciana, la Conselleria de Sanidad junto al Instituto Cartográfico ya tienen un mapa por áreas de salud. Se podría llegar incluso a escala comarcal y para toda España. Desescalemos cosiendo inteligentente la economía del país, basándonos en datos, y no nos obliguen a cosernos en radios, como hicieron otros desde esa España mediática y jacobina alejada de las necesidades y oportunidades de un país que es mucho más que “centro y periferia”.

Etiquetas

Descubre nuestras apps

stats