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Nueva amenaza judicial a Alfonso Rus: el sobrecoste millonario de la plaza de toros de Xàtiva

La reforma del coso taurino que fue cubierto pasó de presupuestarse con 6 millones a costar finalmente 12 millones

El desfase está siendo investigado también dentro de la 'operación Taula' por el cobro de comisiones a través de sobrecostes

Se certificaron obras por valor de 900.000 euros por un ascensor que nunca fue construído

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La Plaza de Toros cubierta de Xàtiva tuvo una remodelación de 12 millones de euros

La Plaza de Toros cubierta de Xàtiva tuvo una remodelación de 12 millones de euros

Una nueva causa judicial amenaza el futuro del expresidente de la Diputación de València y del PP provincial, Alfonso Rus, en este caso por el sobrecoste de 6 millones de euros de la plaza de toros cubierta de Xàtiva, sobreprecio que supone un 100% del inicialmente previsto, y que también están siendo investigadas dentro de la trama de comisiones de la 'operación Taula'.

El nubarrón judicial se cierne sobre Rus después de que el juzgado número 1 de Xàtiva haya abierto una pieza separada por el sobrecoste dentro del juicio al arquitecto municipal Antonio Vela (suspendido de trabajo y sueldo por el actual gobierno de PSPV-EU-Compromís) por presunto tráfico de influencias en la adjudicación de las obras en el coso taurino.

El secretario general del PSPV de Xàtiva y alcalde de la ciudad, Roger Cerdà, ha dado a conocer la decisión judicial en la que se determinará si hubo delitos como malversación de fondos públicos y que obligará a declarar a los responsables políticos que decidieron asumir esos sobrecostes.

"Queremos llegar hasta el final y aclarar de una vez por todas el por qué de los sobrecostes de la plaza de toros y quiénes son los responsables finales de los mismos, porque no se puede consentir que este saqueo de dinero público quedo impune” ha advertido Cerdà. El también alcalde de Xàtiva ha remarcado que "nos importa poco quién fue el responsable técnico, pero es muy importante que se conozca quién fue el responsable político".

Los socialistas consideran que “la plaza de toros es el símbolo de la política faraónica y de despilfarro de los recursos públicos de Alfonso Ruso y del PP, política que ha duplicado el endeudamiento de la ciudad y que nos ha dejado sin recursos para impulsar el redreçament económico que la ciudad necesita”.

Juicio contra el arquitecto municipal

La decisión de la jueza de abrir una nueva pieza por los sobrecostes de la plaza de toros se ha dado a conocer al mismo tiempo que se hacía pública la apertura de juicio oral contra el arquitecto municipal Antonio Vela, por un presunto delito de tráfico de influencias. El arquitecto, que en aquella época era el responsable de arquitectura de la oficina técnica del ayuntamiento, se apoyó en la consultora CM Arquitectura SL (también CMD al ser de los mismos propietarios) para que redactara el pliego de condiciones para la construcción de la cubierta de la plaza de toros.

Aquel concurso fue adjudicado a una de las empresas fetiche de Rus, Llanera, y CMD, que había redactado el pliego de condiciones, con el informe favorable de Vela. Ahora se tendrá que hacer la vista oral para juzgar si se produjeron varios delitos como malversación, falsedad y prevaricación en la adjudicación de las obras y los sobrecostes en la plaza de toros de Xàtiva.

Las obras de rehabilitación y cobrimiento de la plaza de toros de Xàtiva fueron adjudicadas por un importe inicial de 6.010.000 euros, a pesar de no ser la oferta más barata. Finalmente, las obras han acabado costando alrededor de 12 millones de euros, lo cual supone un sobrecoste del 100%. A pesar de estos “desmesurados” sobrecostes, la plaza de toros no está finalizada y acumula una serie de defectos que dificultan su uso. Existen informes municipales que señalan que la plaza necesita una inversión adicional de 3’2 millones de euros en nuevas obras para enmendar las deficiencias existentes.

Desde el PSPV destacan que “lo que verdaderamente Rus quería hacer con la plaza de toros era derrocarla íntegramente. No pudo perqué se trataba de un Bien de Interés Cultural. Así que optó para licitar una obra de rehabilitación y cobriment del equipamiento por importe de seis millones pagados íntegramente por la Generalitat. La adjudicación se hizo en tiempo récord y en pleno verano de 2005 en Llanera, constructora protagonista durante la burbuja inmobiliaria en Xàtiva. La oferta no era la más económica ni la más respetuosa con la construcción original. Se le adjudicó para prever una mejora que bajaría el presupuesto en medio millón de euros y que nunca llegó a llevarse a cabo.

El informe pericial encargado hace dos años por los socialistas ya destacaba la poca transparencia de este proceso de adjudicación y la utilización de criterios “poco estrictos” para seleccionar a la oferta ganadora. Eran los perdedores, con más experiencia en rehabilitación, los que presentaban una oferta más respetuosa, señalaba el informe.

Sobrecostes

El ayuntamiento adjudicó el proyecto sin contar con el preceptivo informe de Patrimonio, que llegó ‘a posteriori’ y que requería conservar las gradas originarias y que la obra no ocultara la construcción original de 1919 del arquitecto Demetrio Ribes, el mismo que el de la Estació del Nord de València.

El proyecto se tuvo que modificar y existen dos informes. Uno que realizó la empresa, que no se trató como un modificado, pero en el cual los requerimientos de Patrimonio sólo suponían incrementar el coste en un 10% al anular fases como la de la instalación del óculo. La obra pasaría de 6 millones a 6,6 millones. Y otro, un informe del arquitecto municipal sobre otro modificado que subió el sobrecoste a 4,4 millones más.

Es así como el presupuesto inicial de 6 millones –que se agotó en junio de 2007- creció hasta los casi once aprobados en agosto del mismo año 2007 año, a falta de los trabajos que todavía quedan para realizar si se quiere abrir la plaza a pleno rendimiento.

Obras certificadas sin ejecutar

El nuevo equipo de gobierno progresista de la ciudad además encontró 900.000 euros de obras certificadas pero no ejecutadas. Se ha llegado a certificar un ascensor que no existe, según Nacho Reig, concejal de Hacienda. Para acabar la obra tal como estaba prevista, con su cierre externo y el óculo superior, se necesitarían otros tres millones de euros. Para abrirla cómo está ahora mismo pero cumpliendo la normativa, haría falta unos 400.000 euros para cambiar "errores flagrantes" como que las puertas de entrada que se abren para adentro en lugar de hacia fuera como corresponde a las instalaciones con gran aforo.

La plaza tenía que tener un aforo de 9.200 personas, pero finalmente tiene 8.375. Ahora el Ayuntamiento sólo puede abrirla de día (faltan luces de seguridad y foco) y con un máximo de 4.000 personas.

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