Contenedores llenos y rutas sin hacer: Riba-roja rescinde el contrato de limpieza y multa a la empresa
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El Ayuntamiento de Riba-roja de Túria ha tomado una decisión drástica para poner fin a la crisis en el servicio de recogida de basura que afecta al municipio. El Pleno extraordinario ha aprobado el inicio de los trámites para resolver el contrato con la empresa Garbialdi S.A., adjudicataria del servicio de residuos sólidos urbanos, poda y voluminosos. Esta medida, respaldada por PSPV-PSOE, Compromís y Esquerra Unida-Podem, llega tras certificar que la gestión iniciada el pasado 1 de diciembre ha resultado gravemente deficiente, dejando una imagen de contenedores desbordados y rutas de limpieza totalmente desatendidas en diversos puntos de la localidad.
La resolución del contrato no es la única medida de presión ejercida por el consistorio. Se ha ratificado una penalidad económica de 143.539 euros, equivalente al 1% del contrato, como sanción por incumplir la adscripción de los medios personales y materiales comprometidos en el pliego de condiciones. Informes técnicos y jurídicos de la consultora AUDITESA S.L. avalan esta decisión, detallando que la empresa no ha ejecutado las rutas en su totalidad, no ha realizado la limpieza de vertederos incontrolados y ha desatendido por completo la recogida de enseres y voluminosos, lo que ha generado un malestar profundo entre los vecinos de Riba-roja.
Ante la urgencia de la situación, el alcalde Robert Raga ha anunciado la contratación de emergencia de la empresa FCC, la segunda clasificada en el proceso de adjudicación original, que desde el pasado 4 de enero ya trabaja para complementar el servicio y devolver la normalidad a las calles. Raga ha lamentado el “grave perjuicio provocado a la ciudadanía” y ha asegurado que el Ayuntamiento actuará con “toda la contundencia legal” para proteger los derechos de los contribuyentes, reclamando a Garbialdi daños y perjuicios por el deterioro de la imagen urbana del municipio.
En la misma sesión plenaria, el Ayuntamiento ha bloqueado el intento de la empresa de eludir sus responsabilidades mediante una absorción empresarial por parte de otra mercantil, ISS Facility Services, al considerar que existía riesgo de que se perdieran las garantías de cumplimiento. Mientras se completa el proceso administrativo y la liquidación económica del contrato para evitar costes judiciales adicionales, la empresa saliente está obligada a mantener el servicio hasta la nueva adjudicación definitiva. El alcalde ha cerrado su intervención reiterando su preocupación por el futuro de los trabajadores de la plantilla, asegurando que el gobierno municipal estará a su lado durante este periodo de transición.
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