La Comunitat Valenciana afianza el futuro de su industria con la electrificación de Ford y la gigafactoría de Volkswagen

Planta de Ford en Almussafes

“La suma de las baterías de Volkswagen y los coches eléctricos de Ford convierten a la Comunitat Valenciana en una referencia de la nueva industria de la automoción, una alianza que nos consolida como polo de sostenibilidad europeo”. El presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, se pronunció así este miércoles tras anunciar Ford su apuesta por la factoría de Almussafes (València) para fabricar los modelos eléctricos de la multinacional americana en Europa.

El anuncio tiene una enorme trascendencia para la industria valenciana, puesto que junto al desembarco de la gigafactoría de Volkswagen en Sagunt, la Comunitat Valenciana ha logrado en poco más de tres meses afianzar su industria ante los retos del futuro, que pasan necesariamente por las energías limpias y por la movilidad sostenible.

Ambos anuncios son tremendamente importantes por dos motivos. En primer lugar, por la creación de empleo directo y cualificado o en el caso de Ford, a falta de concretar cómo se reestructurará la plantilla, por el mantenimiento y especialización de la mayoría de su personal.

Y es que, la planta de Almussafes cuenta actualmente con 6.000 empleados y genera otros 25.000 puestos de trabajo indirectos en empresas proveedoras, que también deberán adaptarse a los nuevos componentes.

La multinacional alemana Volkswagen, por su parte, dará trabajo a 3.000 personas de forma directa hasta 2030 –se calcula que se generarán entre 10.000 y 12.000 empleos más de forma indirecta– y tendrá una capacidad de 40 gigavatios/hora anuales. Además, requiere de una planta fotovoltáica, que construirá Iberdrola en una superficie anexa de 240 hectáreas y que supondrá una inversión de 500 millones de euros. De este modo, entre el 20% y el 30% de la energía consumida por la gigafactoría de Sagunt será de origen solar y provendrá de la infraestructura que desarrollará Iberdrola: “Hay que generar un ecosistema y ser sostenibles a lo largo de la cadena de producción”.

En segundo lugar, porque las importantes inversiones que se acometerán por parte de ambas compañaías contribuirán a fomentar la mano de obra cualificada y, por tanto, dinamizarán la actividad de las universidades y parques tecnológicos valencianos.

Además, servirán de impulso para grandes infraestructuras tan importantes como el Corredor Mediterráneo y Cantábrico, con conexiones ya previstas tanto a Parc Sagunt como a la planta de Almussafes.

La planta de Almussafes tenía adjudicados cinco modelos de vehículos, que pasaron a cuatro (Kuga, Transit, Smax y Galaxy) tras dejar de fabricar el Mondeo, y de aquí a 2025 dejará de producir todos los demás, salvo el Ford Kuga. De esta forma, dentro de tres años la planta se asegura la producción de los nuevos vehículos eléctricos.

Fortalezas de Almussafes frente a Saarlouis

Varios son los factores por los que la dirección de Ford, reunida en Detroit, ha decidido asignar la fabricación de sus modelos eléctricos a Almussafes en detrimento de la factoría alemana de Saarlouis.

En primer lugar, la estabilidad en la fábrica y tener un clima de paz social se valora mucho a la hora de afrontar una inversión de mucho calado y para un plazo considerable. Además, considera fundamental el acuerdo laboral alcanzado vinculado a que Almussafes sea la planta elegida, puesto que garantiza el clima social para los próximos cinco años, en los que se debe producir una transformación importante tanto para la planta como para el negocio de Ford Europa. Ese acuerdo contempla aspectos de jornada laboral y salarial.

Además, destaca que la planta valenciana es más versátil, se han estado produciendo cinco vehículos a la vez con distintas variantes mientras que en otras factorías de Europa como máximo fabricaban dos. La factoría de Almussafes es también mucho más productiva, ya que se fabrican muchos más vehículos que en otras plantas, y sobre todo es mucho más rentable, la mano de obra valenciana es un 30% más económica que la alemana, según afirman fuentes sindicales.

Protestas en la planta alemana descartada

Tras conocerse la noticia, los sindicatos de la planta valenciana se solidarizaron con los compañeros de la alemana en Saarlouis y exigieron alternativas para sus 4.600 empleados, que reaccionaron con protestas ante la decisión de la multinacional, que no desveló sus planes de futuro.

Desde Intersindical mostraron toda su solidaridad “con los compañeros y compañeras de Ford Saarlouis”, y exigieron que se busque “una solución para la viabilidad de esa factoría y que no peligren sus empleos”.

Desde UGT, sindicato mayoritario, afirmaron que no pueden olvidarse de la situación de la otra factoría europea, que queda en una situación “más que delicada” para la que habrá que buscar “alternativas”.

La compañía advirtió hace semanas que descartaba el cierre de cualquiera de las plantas, pero advirtió de que habrá recortes de plantilla. “Estamos siendo testigos de la mayor transformación que ha visto nuestra industria en más de 100 años (...). Para cumplir y optimizar nuestro plan debemos seguir optimizando nuestras operaciones en Europa. Independientemente de la planta que se selecciones en última instancia, es importante recordar que aún no se trata de una decisión de inversión de producto. Después de la selección de la planta, tendremos mucho trabajo por hacer para asegurar el producto en Europa”, dijo en un comunicado a los empleados.

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