El subsecretario de Salomé Pradas declara que el Es-Alert es la medida “más cualificada para alertar a la ciudadanía”
Ricardo García, el subsecretario de Salomé Pradas, ha relatado este jueves ante la jueza de la dana que el 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, cambió de presencial a telemática una reunión que tenía convocada en Alicante. “Pensé que era más seguro no ir”, ha afirmado.
El testigo, con un cargo de carácter burocrático, no tuvo papel alguno en la gestión de la emergencia de la dana. Preguntado sobre la hora en que fue consciente de la situación, García ha contestado: “Cuando recibo el Es-Alert me empiezo a informar”.
García también ha explicado que no la consellera Pradas ni el exsecretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, se pusieron en contacto con él aquella jornada: “No sabía nada hasta el Es-Alert. Mis competencias no eran sobre eso”, ha declarado.
El subsecretario de Pradas ha descrito el mensaje automático a los móviles como “la última de las medidas y la más cualificada para alertar a la ciudadanía”. “Por eso digo que me alerta y pienso que está pasando algo grande”, ha explicado García, catedrático de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad Autónoma de Madrid. “El Es-Alert lo he dado como profesor”, ha dicho.
Aunque la herramienta llevaba implantada “relativamente poco”, el departamento de Emergencias estaba familiarizado con esa tecnología. “En la Comunidad Valenciana somos afortunados de contar con [los funcionarios] Jorge Suárez e Inmaculada Piles y sí se conocía”, ha especificado.
García también ha declarado que no habló con Pradas posteriormente sobre el retraso en el envío de la alerta a los móviles. También ha asegurado que el Es-Alert es la medida “más cualificada porque es la última”, aunque ha citado otras herramientas “relevantes”, tales como las redes sociales o la aplicación del 112 para móviles: “Si se descarga, permite a la ciudadanía conocer los riesgos”.
Subsecretario “por lealtad”
Ricardo García acabó de subsecretario de Pradas “por lealtad”, heredado de la consellera anterior, Elisa Núñez, de Vox, que fue su jefa de gabinete cuando fue rector de la Universidad Católica de València.
El testigo ha matizado este jueves al letrado de la Abogacía del departamento autonómico, Ignacio Lleó, que declaró el pasado 27 de enero. Si bien éste último afirmó que había sido García quien le llamó, el subsecretario ha consultado la factura de su teléfono y ha confirmado que fue al revés. Lleó telefoneó a García a las 20.51, en una llamada de la que no recordaba de qué hablaron.
Al enterarse de que había sido citado a delcarar como testigo, el subsecretario de Pradas se hizo con la factura de su teléfono para comprobar la cronología de las llamadas de aquellos días. La comunicación con la Abogacía fue, en todo caso, una “conversación informal”. “Es una conversación sobre la posibilidad de medidas de limitación de derechos”, ha detallado.
Sin consultas “de manera oficial”
Ricardo García ha afirmado que “de manera oficial” no se hizo una consulta sobre el confinamiento: “Que en esa llamada se hablara de la viabilidad jurídica de medidas restrictivas de movilidad seguro”. El testigo, subdelegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid entre 2008 y 2012, bajo el Ejecutivo del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ha explicado que “es muy raro” que use “la palabra confinamiento”. “Uso más las palabras [medidas] limitativas de derechos”, ha apostillado.
El testigo ha argumentado que “era lógico” que tratara con Lleó sobre las “medidas limitativas” a consecuencia de los estragos de la dana, una situación “ya conocida a esa hora”. “Yo he sido subdelegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, no necesitaba a Lleó para saber si se podían tomar medidas limitativas por seguridad pública”, ha remachado.
Por otro lado, Ricardo García mantuvo una llamada telefónica con Silvia Soria, jefa de gabinete de Pradas, sobre las 15.00, cuando la situación en Utiel ya era muy crítica, para ponerse “a disposición”. Soria no le comentó nada sobre la movilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME). “Fue una conversación muy rápida, de un minuto”, ha manifestado el testigo.
0