Control de patinetes, lectores de matrículas y sin semáforos en ámbar: así quiere València reducir los accidentes de tráfico
València quiere frenar los accidentes de tráfico, tanto los que afectan a vehículos de motor como a los patinetes eléctricos. La ciudad pone en marcha un plan de seguridad vial que involucra la gestión de la movilidad diaria y los efectivos de Policía Local, así como herramientas tecnológicas, y estudia nuevas normas de seguridad para reducir los accidentes. Entre ellas, baraja suprimir los semáforos en ámbar en algunas vías, ya que, según sus estudios, en ese intervalo es cuando más accidentes se han registrado.
La ciudad ha vivido un incremento notable de los accidentes de tráfico en siete años, solo interrumpido por la pandemia y sus consiguientes restricciones. Los datos que maneja el Ayuntamiento lo enmarcan en el aumento de la población y su área metropolitana, que es también un reto de movilidad en el transporte público y privado. El consistorio que dirige María José Catalá remarca datos récord: 120,5 millones de viajeros en la EMT y 92,7 millones en Metrovalencia en el año 2025, además de un repunte del 10% en el uso de los carriles bici respecto a 2024. A este volumen de desplazamientos se sumó a finales de 2024 y primer semestre de 2025, el impacto excepcional de la DANA, cuyas consecuencias en las infraestructuras de Renfe Cercanías y Metrovalencia supusieron una mayor utilización del vehículo privado, señalan.
El consistorio también apunta que se ha mejorado la forma de contar los datos, tanto en lo que refiere a heridos graves, por parte del Ministerio del Interior, como los que maneja la Policía Local. “El aumento estadístico de lesionados graves no se debe a un empeoramiento de la siniestralidad, sino a una fiscalización más rigurosa de la lesividad real de cada siniestro que ahora sigue estándares no utilizados hasta ahora”, destaca el Ayuntamiento.
El plan incluye la puesta en marcha de la unidad de Policía Local que patrullará por los carriles bici en patinete, una patrulla por los carriles bici “para detectar infracciones relacionadas con la velocidad, las distracciones, el uso del casco y para auditar el estado del carril, la señalización y los elementos de seguridad, así como mejorar su interacción con los peatones. Paralelamente contempla un refuerzo de la operativa y control policial orientado a corregir la tendencia del incremento de la siniestralidad”, asegura el concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell.
También prevé incorporar un lector de matrículas para emitir denuncias automatizadas de ocupación del carril EMT/TAXI y la ocupación de zonas peatonales. Asimismo, se contempla el estudio de las interacciones entre peatones y usuarios de los carriles bici.
Otra de las novedades es la creación de un Departamento de Análisis Viario en la Policía Local, servicio dedicado a identificar y analizar las zonas de alta siniestralidad para proponer, en coordinación con el servicio de movilidad y a través de reuniones periódicas, revisiones de la señalización horizontal, vertical y semafórica y prestando especial atención a la movilidad de las personas con discapacidad. Además, los servicios policiales y de movilidad analizan un tratamiento integral de los siniestros viales para conocer con precisión qué ocurre, por qué ocurre y cómo intervenir de forma preventiva y operativa para reducir riesgos y mejorar la atención a la ciudadanía, apunta el consistorio.
Las principales actuaciones se centrarán en el ámbito peatonal y accesibilidad a través de la mejora de las paradas de transporte público, la creación de entornos escolares seguros, la ejecución de nuevos pasos de peatones semaforizados, la instalación de avisadores acústicos y descontadores, la eliminación de obstáculos en aceras y la mejora de la visibilidad en intersecciones mediante el desplazamiento de plazas de motos antes de los cruces, medidas que ya se vienen implementando en los dos últimos años, según destaca el edil de Movilidad.
Datos de siniestralidad
Los siniestros con fallecidos se corresponden con seis peatones, tres conductores de VMP, dos de motocicleta y dos de turismo, por lo que los usuarios vulnerables representan el 84,6%, según el consistorio. En el año 2019 fue cuando se registró el mayor número de víctimas mortales con 19 fallecidos en accidente en la ciudad, y le sigue el año 2022 con 15 fallecidos, mientras que los años 2023 y 2024 se cerraron con 10 fallecidos y 2025 con 13 víctimas.
Por último, también se ha expuesto el impacto de los diferentes usuarios de la vía en las estadísticas de siniestralidad. De las 182 personas que en el 2025 sufrieron lesiones graves, la motocicleta ocupa el primer lugar con 81, seguida de los peatones con 50, del VMP con 27 personas y de la bicicleta con 12, contabilizándose sólo 7 lesionados graves en turismo.
Desde el año 2019, el incremento de la siniestralidad de los VMP y la gravedad de las consecuencias es clara: de 346 siniestros en el año 2019 se ha pasado a los 825 en el año 2022, a los 1054 en el 2024 y se han incrementado a los 1192 siniestros en el año 2025.
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