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El PNV introduce en su Aberri Eguna el concepto de "estructuras de Estado"

Reivindica en el plano teórico que la actualización del autogobierno vasco no debe estar frenada por la legalidad y se felicita por el avance en la institucionalización Iparralde y en el "cambio" en Navarra

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El PNV pide al Estado reconocer la existencia de una nación vasca y catalana en su seno

Itxaso Atutxa, presidenta del PNV de Bizkaia EFE

El PNV ha introducido el concepto “estructuras de Estado” en su tradicional manifiesto político previo al Aberri Eguna o día de la patria vasca, que se celebra este domingo coincidiendo como cada año con el Domingo de Resurrección. La formación nacionalista, en su reivindicación de un “Estado vasco libre” y “dueño de su propio destino”, asegura que Euskadi (y no Euskal Herria) “no parte de cero” ya que dispone de Educación, Sanidad o Hacienda propias, aunque advierte de que “las estructuras de Estado no se regalan” y que “hay que crearlas”.

El PNV, que cuando se refiere a Euskadi (la Ejecutiva mantiene la denominación más tradicional de ‘Euzkadi’, con zeta) incluye a Navarra e Iparralde, dedica un epígrafe del documento, presentado este jueves en Bilbao por los dirigentes Joseba Aurrekoetxea e Itxaso Atutxa, al “avance de la conciencia nacional” y de los “espacios comunes” en el “territorio del euskera” pese a la “fragmentación” y las “tres realidades político administrativas”. El PNV destaca, por ejemplo, que éste es el primer Aberri Eguna tras la creación de la denominada “mancomunidad única” que agrupa a 158 municipios vascofranceses, un “primer paso que concita ilusión y expectativa” aunque “sea menor que un departamento o una comunidad autónoma”.

Sobre Navarra, los nacionalistas (que integran la coalición Geroa Bai de la presidenta Uxue Barkos) destacan que “el cambio político” se “afianza” tras el “aislamiento” de la comunidad foral respecto a sus “territorios vecinos”. Asegura que el Gobierno vasquista es “una oportunidad” para “establecer complicidades y buscar puntos de encuentro”, aunque siempre “sin imposiciones” y “con democracia”.

Lógicamente, el PNV dedica el grueso de sus reflexiones a la comunidad autónoma vasca, en la que gobierna salvo el período 2009-2012 desde su fundación en 1979. La formación vasca más importante, por peso institucional y por militancia, opina que tiene una “encomienda”, la de “actualizar el autogobierno vasco” y “fijar el estatus de relación con las instituciones del Estado” siempre que “partan del reconocimiento de la soberanía de cada nación” y “en pie de igualdad” con España. “Queremos estar en Europa pero de otra forma, ni supeditados ni subordinados al actual Estado español”, abunda el PNV, que dedica varios párrafos a analizar el 'brexit' y otros fenómenos políticos internacionales.

La formación recuerda que ha presentado “para su discusión y acuerdo” un proyecto “sustentado sobre el derecho a decidir” para “actualizar” el Estatuto vasco de 1979. El lehendakari, Iñigo Urkullu, defiende un proceso desde la legalidad y, en realidad, su propuesta se limita a incorporar el referéndum previsto en la reforma estatuaria, renunciando incluso a una “consulta habilitante” para forzar a Madrid a negociar, como se hizo en la II República en la que fue la primera ocasión que se estrenó el sufragio femenino. Sin embargo, en el plano teórico el partido sigue manteniendo que la legalidad no puede ejercer de freno para el derecho a decidir, “lo cual significa que lo decidido por la ciudadanía vasca tendrá un valor predominante e innegable y será ley”.

El PNV cita en varios puntos de su manifiesto político a Cataluña y afirma también que “el reto radica en defender en Madrid lo que este pueblo decida”. Asegura la formación nacionalista que está “dispuesta” y “convencida” para pelear por la “soberanía plena”, aunque matiza que “aplicando a las circunstancias de cada momento los principios de realidad y responsabilidad política”. Ya hace unos meses, en respuesta a Artur Mas, Urkullu aseguró que prefería subir al Everest más lento y llegar más tarde a la cima pero con una sociedad cohesionada detrás.

El final de ETA como "oportunidad"

"Acabada la violencia, se nos abre la inmejorable oportunidad de concitar un nuevo acuerdo nacional", argumenta el PNV sobre la afección del final de ETA, ahora más firme si cabe tras el desarme, en el autogobierno vasco. "Deberemos certificar el fin de una pesadilla que, además del drama humano, ha supuesto una enorme rémora para avanzar en cualquier acuerdo político que permitiera a los vascos y vascas identificar un nuevo objetivo común como pueblo", se puede leer en el manifiesto del Aberri Eguna, que añade: "No podemos desaprovechar la coyuntura".

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