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Así es el día a día de un taxista rural durante el estado de alarma: “No tenemos ingresos salvo excepciones puntuales”

Juan José Sansebrín, taxista de Miguelturra

Teresa Sánchez Garzón

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Apenas unos días después de declararse el estado de alarma, el sector del taxi castellanomanchego se puso a disposición del Gobierno regional para el traslado de sanitarios hasta los domicilios de los pacientes, en el caso de que así lo requirieran las circunstancias. “Somos un servicio público de interés general y ante la grave situación creada por el coronavirus en estos momentos, ser solidarios y ayudar es lo que debemos hacer”, asegura Manuel García, presidente de la Federación Regional del Taxi de Castilla-La Mancha.

A día de hoy, el servicio, explica, ha bajado en torno al 95% en el conjunto de Castilla-La Mancha, y en las principales ciudades de la comunidad autónoma están saliendo entre el 15 y el 25% de las licencias. “Como servicio esencial que somos, debemos estar a disposición de los usuarios que en esta situación de estado de alarma necesiten de nuestros servicios, seguimos estando ahí, al pie del cañón”, explica García. Pero la realidad, es que apenas tienen trabajo, y muchos se han ofrecido a los ayuntamientos de sus localidades para “echar una mano” en lo que consideren necesario.

Poco trabajo pero eso sí, cumpliendo con las recomendaciones sanitarias: “Estamos tomando todas las medidas que dictan las autoridades: desinfección del vehículo después de cada servicio, haciendo hincapié en aquellos puntos de contacto con los usuarios; mascarilla y guantes para el taxista; gel desinfectante y pañuelos a disposición del cliente y un solo pasajero y sentado detrás del copiloto. En fin, intentamos dar la máxima seguridad a los usuarios y a nosotros mismos”, explica García.

Ante esta situación, el presidente de la Federación Regional del Taxi de Castilla-La Mancha reclama ayudas para el sector. “Además de las medidas económicas extraordinarias aprobadas por el Gobierno, algunas de ellas de difícil acceso para los taxistas, creo que desde la Junta también deben habilitar ayudas al sector ya que el 70% del taxi castellanomanchego se sitúa en el ámbito rural y está teniendo unas pérdidas de ingresos del 100% y el resto de licencias de ámbito urbano, un 95% de pérdidas. Si no se apoya con medidas económicas al sector, seguramente un número elevado de licencias se perderán en esta brutal crisis”.

“No estamos obligados a parar, pero no trabajamos y por lo tanto, no cobramos”

Juan José Sansebrín, lleva once años como taxista en Miguelturra, en la provincia de Ciudad Real. A pesar de seguir trabajando, asegura que prácticamente no hay actividad en la localidad, y se limitan a echar una mano a personas mayores. “De seis taxis que estamos en Miguelturra, hay uno de guardia por la noche por si hiciera falta y por el día estamos saliendo solo dos porque prácticamente no hay trabajo. A nivel rural, dependemos del transporte escolar y también solemos llevar a algunos ancianos al Centro de Día, por lo que al suspenderse las clases y al cerrar estos centros no tenemos trabajo”.

“Hemos llevado a alguna persona mayor a hacer la compra, la hemos acercado a casa porque no podía caminar, o la hemos llevado al banco a cobrar la pensión, es decir intentamos ayudar a los mayores pero es el único trabajo que tenemos. Las personas tienen mucho miedo y desconfianza sobre cómo actuar. Al principio la gente se lo tomaba más a broma pero ahora se nota incertidumbre con lo que está pasando, intranquilidad que todos tenemos pero hay mucha gente mayor que no entiende por qué no puede salir de sus casas”.

Como taxista del medio rural asegura que dentro del sector son la parte más perjudicada porque en las grandes ciudades, aunque haya poco, hay algo de movimiento. “La mayoría somos autónomos y no tenemos capacidad para tener empleados por lo que ahora mismo el taxi rural está desprotegido y no tiene ingresos salvo excepciones puntuales. No estamos obligados a parar, pero no trabajamos y por tanto no cobramos, y tampoco recibimos ninguna ayuda por lo que el taxi rural debería estar incluido dentro de las ayudas que se han dado a otros sectores. Tengo compañeros que están esperando en casa aún a que les llamen para trabajar”.

“Nos solidarizamos con ellos”

La portavoz del Gobierno regional, Blanca Fernández, ha mostrado el apoyo del Gobierno regional al sector del taxi, ya que es uno de los “más azotados por esta pandemia y por la paralización de la economía”. Según ha explicado, este sector, al igual que las pymes y los autónomos de Castilla-La Mancha, podrá acceder no solo a las líneas de liquidez que ha establecido el Gobierno de España sino que además, ha recordado, que la Junta va a financiar a pymes y autónomos a través de AVAL Castilla-La Mancha, la Sociedad de Garantía Recíproca en la región.

El programa arranca “de momento” con 15 millones de euros y con avales de hasta 300.000 a corto y a largo plazo pero “en la medida que se agote el crédito del aval lo iremos reponiendo”, aseguraba la consejera de Economía. “Salvar vidas es lo más importante pero el Gobierno de Castilla-La Mancha no se va a olvidar de su tejido productivo porque estamos en la obligación”, concluye Blanca.

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