Comienzan las obras de la nueva Marina de Gandia: una inversión estratégica de 10 millones de euros
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Esta semana han arrancado oficialmente las obras de la nueva Marina de Gandia, un proyecto clave para la transformación del frente marítimo de la ciudad y su consolidación como destino turístico de primer nivel. La infraestructura, que ha sido presentada este viernes en el marco de la feria Fitur en Madrid, cuenta con un presupuesto de 10 millones de euros procedentes íntegramente de la inversión privada y será gestionada por la empresa Marina de Gandia. Con un plazo de ejecución estimado en 24 meses, el objetivo es inaugurar estas instalaciones de última generación a principios de 2028.
La actuación contempla la modernización integral de la dársena actual para albergar 268 amarres destinados a embarcaciones de entre 6 y 20 metros de eslora, todos ellos equipados con tecnología avanzada. El complejo incluirá un edificio polivalente de más de 1.400 metros cuadrados para usos administrativos, locales de ocio y restauración, además de una piscina con terraza solar, una escuela de remo y vela, y 150 plazas de aparcamiento cubiertas por paneles fotovoltaicos para autoconsumo. El alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha destacado que esta obra es un eje fundamental para la integración entre el puerto y la ciudad, sumándose a otras iniciativas como la remodelación de los Tinglados o el nuevo centro de investigación del CSIC.
Impacto económico y social
En términos de empleo, el desarrollo de la infraestructura supondrá un revulsivo inmediato para el mercado laboral local. Se prevé que durante la fase de construcción, que acaba de iniciarse, se generen alrededor de 200 puestos de trabajo. Una vez que la Marina entre en funcionamiento, se estima la creación de otros 50 empleos directos e indirectos, con un equipo humano que, según la empresa promotora, será mayoritariamente local.
Polémica en torno a la concesión administrativa
A pesar del carácter festivo de la presentación en Fitur, el proyecto no ha estado exento de controversia en los últimos meses debido al proceso de adjudicación de la concesión. Diversos sectores han cuestionado la falta de competencia en el proceso, señalando que la actual adjudicataria fue la única entidad que optó a la explotación de los terrenos portuarios. Las críticas se han centrado en la supuesta opacidad de los pliegos y en la duración de la concesión, que otorga la gestión de este espacio estratégico del puerto durante varias décadas, lo que ha generado dudas sobre si las condiciones económicas y sociales pactadas son las más beneficiosas para el interés público general.
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