Nada es gratis... Nada es para siempre
Llegamos a los 50 años de la muerte de Franco. Parece que fue ayer cuando casi nos expulsan del colegio por agotar públicamente unas botellas de champán mostrando nuestra nada disimulada alegría porque por fin al asesino le hubiera llegado la muerte lleno de tubos que le insertaron por todos los agujeros del cuerpo para inyectar vida obligatoria a un zombie que no debía morir a destiempo. Cuentan que llegó a decir “qué duro es morirse…” pero a mí las fotos de ese cadáver viviente no me dan ninguna pena; muchas de sus víctimas ya hubieran querido aunque sea tener ese mismo final.
Yo tenía entonces casi 18 años y hacía dos de mi entrada en la lucha clandestina antifranquista. Tengo la satisfacción de haber vivido la Transición conscientemente desde el principio y puedo dar fe de que cualquier avance no era por ningún regalo sino por la sangre, sudor y miedo de millones de jóvenes, de trabajadores y mujeres, de la Ciudadanía puesta en pie para reconquistar en la calle derechos y Libertades en un movimiento imparable.
Europa ya no podía mirar para otro lado ante un Pueblo español movilizado y el genocida causando cada día más víctimas inocentes. La Transición no fue ni pacífica ni modélica, ni por supuesto regalada por nadie sino la consecuencia de la gran movilización popular que dejaba en evidencia la esencia sangrienta de un Régimen tolerado por los Gobiernos europeos que con cada asesinato en España quedaban tan en evidencia ante sus Pueblos como el franquismo asesino. Europa tuvo que presionar al Régimen.
Pero si el Pueblo español no estuviera movilizado por las Libertades, derechos y principios que en teoría imperaban en Europa, seguramente hubiera corrido mucha más sangre. Aun así ese Pueblo tuvo más de seiscientos muertos a manos de la Policía franquista, paramilitares y bandas fascistas (masacre en Vitoria, abogados de Atocha, Arturo Ruiz, M. Luz Nájera, Enrique Ruano, Puig Antich, …)
Eran tiempos en que tan generalizado era el compromiso joven antifranquista que creí que nunca vería a un joven de derechas; hoy, esa política desinformativa profundiza en la idea de que todo fue un regalo hecho por Suárez y el Rey, lo que ataca directamente nuestra vivencia personal, nuestra Historia, devaluando lo que fascistas y ultraizquierdistas llaman despectivamente “Régimen del 78”.
Hoy vuelven a haber jóvenes fascistas, fachapobres que desde la libertad conseguida por todos hacen el trabajo sucio a esas derechas de cuello blanco que vuelven a sacar los retratos de Franco del armario. Ojalá y no tengamos que aprender de nuevo lo que aprendieron nuestros abuelos que perdieron avances sociales como nosotros hoy podremos perder si dejamos que hijos y nietos de aquellos asesinos retomen el Poder… recordad que Nada es gratis... Nada es para siempre.
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