Facsa lidera un proyecto que permite la monitorización en tiempo real de la calidad de las aguas de baño de la ciudad de València

Colice.

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València —

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Innovación y tecnología se unen en COLICE, un proyecto impulsado por Facsa, empresa especializada en la gestión del Ciclo Integral del Agua, que permitirá monitorizar en tiempo real parámetros físico-químicos y microbiológicos del agua de acequia con el fin de garantizar la calidad de aguas de baño de la ciudad de Valencia.

De forma más específica, “busca controlar la aparición de episodios de contaminación patogénica -como la E.coli- en las playas”, lo que lo convierte en un eficaz instrumento “para proteger la salud pública, ya que permite agilizar las actuaciones necesarias en caso de presencia de bacterias fecales” señala Paloma Torrent, técnico de I+D de Facsa. Además, y no menos importante, puede contribuir a proteger uno de los sectores económicos con mayor importancia en Valencia, como es el turismo, evitando el cierre de determinadas playas cuando los niveles de concentración no permiten garantizar la buena calidad de las aguas.

Para el desarrollo de esta innovadora experiencia, se instalarán sensores que monitorizarán una acequia que recoge sobrantes y drenajes de campos, y que transcurre en paralelo al río Túria, vertiendo sus aguas en el mar junto a la playa de Pinedo. Y se utilizarán dos tecnologías diferentes: una sonda multiparamétrica y un biosensor de bajo coste. “A través de la sonda multiparamétrica se medirán parámetros físico-químicos indicativos de una deficiente calidad de las aguas, como son la turbidez, el oxígeno disuelto, la temperatura, el pH o la conductividad” lo que permitirá obtener en tiempo real la concentración de E. coli. Además, para detectar este patógeno “también se utilizará un sensor de bajo coste con una innovadora plataforma integrada, que combina elementos de preconcentración de alto rendimiento con componentes ópticos de detección de fluorescencia miniaturizados”, detalla Torrent.

La potencialidad de COLICE radica, por un lado, en que la monitorización continua permitirá predecir episodios de contaminación fecal en las aguas de baño de playas y zonas recreativas, y por otro, en que el trabajo de desarrollo de un dispositivo de bajo coste, puede hacer extensivo el control microbiológico a numerosas acequias de un modo sencillo y validado.

Asimismo, el proyecto evaluará, en su caso, técnica y económicamente el sistema de tratamiento más adecuado, con soluciones sostenibles basadas en la naturaleza (Nature-Based Solution o NBS), lo que proporciona beneficios ambientales, sociales y económicos, y contribuye a desarrollar en el medio natural una mayor resiliencia.

Para la implementación del biosensor, Facsa contará con la colaboración del Instituto de Microelectrónica del CSIC (IMB-CNM CSIC), entidad que cuenta con una larga trayectoria en el campo de los biosensores y también con el grupo de investigación del IIAMA de la UPV para la obtención de una solución exitosa de tratamiento sostenible.

Una vez más, la compañía confirma que el uso de la innovación y tecnología abre grandes oportunidades para ganar eficiencia en la gestión, maximizar la calidad del agua y mejorar la capacidad de anticipación y la toma de decisiones, como también han demostrado las soluciones que se ofrecen desde Waternology by Facsa.

El proyecto COLICE ha sido subvencionado por l’Ajuntament de València bajo la Regidoria de Innovació i Gestió del Coneixement como proyecto de innovación dentro de la convocatoria Missions València 2030 publicada durante el pasado ejercicio.

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