Los megabuques no justifican la ampliación del Puerto de València: los muelles actuales ya reciben barcos de 24.000 contenedores

El MSC SIXIN con capacidad para casi 24.000 contenedores atracado en el Puerto de València.

La necesidad de acoger a los barcos más grandes del mundo es uno de los argumentos más utilizados por la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) para justificar la polémica macroampliación que está en trámite por la que se duplicará su capacidad actual para mover en torno a 5 millones de contenedores al año.

La futura terminal está pendiente de que el Ministerio de Transportes determine si precisa de una nueva declaración de impacto ambiental  (DIA) que sustituya a la de 2007, teniendo en cuenta las importantes modificaciones que ha sufrido el proyecto original.

El departamento que dirige el ministro valenciano José Luis Ábalos, que se opuso a la ampliación en su etapa como concejal del grupo municipal socialista de València, sigue a la espera de que la APV le remita el anteproyecto para pronunciarse sobre la DIA.

Precisamente, el anteproyecto aprobado en julio de 2018 justifica los cambios realizados, que no están amparados por la DIA de 2007 tal y como ha advertido la consellera de Emergencia Climática, Mireia Mollá, "en el incremento de la capacidad de los buques máximos de diseño, que pasa de 11.000 TEU, a 24.000 TEU" (el TEU es la medida estándar de cada contenedor equivalente a 6,1 metros), es decir, en poder acoger a estos barcos.

El pliego de bases del concurso para la construcción de la nueva terminal aprobado en noviembre de 2018 argumenta el cambio de configuración de los muelles en "el diseño de los nuevos buques, que incrementan su capacidad, pasando de los 11.000 TEUS a los 24.000 TEUS actuales y la necesidad de incrementar la longitud del muelle, como consecuencia del citado aumento de capacidad de los buques".

Sin embargo, este mismo miércoles la APV anunció vía Twitter la llegada del MSC SIXIN con capacidad para 23.756 contenedores, dejando patente que el puerto tal y como está configurado en la actualidad ya puede dar servicio a estos buques.

El propio presidente de la APV, Aurelio Martínez, dejó en entredicho la necesidad de la ampliación para dar servicio estos barcos al afirmar este miércoles que "la llegada de este tipo de buques es posible por la mejora de los calados en la dársena Príncipe Felipe que realizamos el año pasado para adaptarlos a portacontenedores de estas características. Una actuación que nos permitió anticiparnos a la demanda futura para que estos grandes barcos puedan atracar perfectamente".

Martínez añadió que el atraque de estos buques de gran capacidad "nos permite la conectividad con los mercados asiáticos lo que garantiza menores costes para los exportadores que pueden utilizar estos servicios de una manera directa, lo que mejora la competitividad del tejido productivo de la Comunitat Valenciana para poder llegar a los mercados de extremo Oriente y todos los puertos intermedios de esta ruta". Ante esta afirmación, se hace más cuestionable aún la necesidad de gastar 400 millones de euros de dinero público en los nuevos muelles.

El otro argumento esgrimido habitualmente para justificar la ampliación es la falta de espacio físico para almacenar y mover contenedores a corto y medio plazo.

Como informó eldiario.es, la crisis del coronavirus resta fuerza a este argumento. El propio informe de la Universidad Politécnica de València encargado por los empresarios portuarios y presentado el pasado mes de febrero afirma que las instalaciones están actualmente al 80% de su capacidad. 

Además, en la misma línea, el profesor J. R. Medina en el año 2006 ya señalaba en su alegación contra la ampliación que el puerto tenía capacidad sobrada hasta 2032. En un debate el pasado mes de enero en una sede del PSPV, el exsecretario de la APV, Luis Felipe Martínez, afirmó que sin la ampliación podía llegar a tener "un 30% más de contedores".

Incluso, el propio presidente de la APV, Aurelio Martínez, reconoció tras el consejo de administración del pasado 22 de mayo que cerrará el actual ejercicio con un descenso del 70% en su volumen de negocio, del 80% en sus beneficios netos y prevé una caída del 11% en sus tráficos de cara al próximo año como consecuencia de la actual crisis del coronavirus.

Además, el pasado mes de enero, antes de que se iniciara la crisis derivada de la pandemia que paralizó la economía, la presidenta del Port de Barcelona, Mercé Conesa, descartó por el momento construir una tercera terminal de contenedores en el ámbito de la última ampliación ejecutada al considerar que la demanda actual del mercado internacional no justifica una nueva infraestructura.

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Publicado el
3 de junio de 2020 - 22:07 h

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