Entre lágrimas e incredulidad: así cayó la suspensión de las Fallas en los diferentes sectores de la fiesta

La fallera mayor de la falla Doctor Collado, Isabel Cepeda, junto al presidente infantil, Diego Lara y la fallera mayor infantil, Carla Munuera

"Estaba haciendo la compra para la cena de la plantà, esa que llevo tanto tiempo planeando y que estaba deseando compartir con toda mi comisión, familia y amigos, con el móvil en la mano, esperando noticias sobre el destino de las Fallas; finalmente y aún sin saber el resultado final, vacié el carro; al final llegó la noticia que no quería escuchar, y tengo que decir que llegado el momento me desplomé y no pude contener las lágrimas".

Así relata Isabel Cepeda, fallera mayor de la histórica falla de la Plaza del Doctor Collado, el momento en el que el presidente del Gobierno valenciano, Ximo Puig, anunció el aplazamiento de las Fallas. Se trata tan solo de un ejemplo de entre las casi 800 falleras mayores de Valencia, entre adultas y niñas, del mazazo que supuso la suspensión de la fiesta de la que iban a ser protagonistas.

"Todo un año, o toda una vida esperando este momento y acababa de esfumarse. Por mucho que me dijeran los mensajes y llamadas que se trataba de un aplazamiento, mi cerebro no lo procesaba", asegura.

Pero la tristeza no fue tan solo por lo que suponía para ella: "Solo pensaba en mis infantiles, Carla y Diego, en las ganas que tenía de abrazarlos.  También en las 11 falleras mayores de la Seu-Xerea el Mercat y en Marina Fagoaga, amiga y compañera de nuestra falla y componente de la Corte de Honor, en todas sus compañeras y en Consuelo, nuestra Fallera Mayor de València; también pensé en mi comisión y en las ganas que tenía de reunirme con todos ellos".

Sobre la posibilidad de celebrarlas en próximas fechas, afirma que quiere "tener esperanza aunque está costando mucho" y espera que se tomen "decisiones pronto, y que sean lo más favorables posible para todos los sectores afectados".

Los presidentes de falla también recibieron la noticia "como un jarro de agua fría". Asi lo expresa Juanjo Mas, presidente de otra falla con solera también ubicada en el corazón de València como es la de la Plaza del Negrito.

Mas comenta: "Ante todo apoyamos la medida porque entendemos que va en beneficio de la salud de todos, pero no esperábamos la cancelación total de las Fallas; solo algunos actos, como por ejemplo, mascletades, castillos, verbenas o incluso la ofrenda".

Añade Mas: "Las falleras mayores están destrozadas; ahora mismo en las comisiones tenemos muchas dudas". Sobre la afección a la falla, asegura que es muy elevada: "Las flores de la ofrenda no se pueden devolver, las guirnaldas de la calle tampoco; hay que decir que muchas empresas se están portando muy bien con nosotros, pero hay que entender que otras, como es evidente, no pueden aceptar la devolución del género".

Las churrerías también son otras de las damnificadas. Aarón Muñiz, encargado de una ubicada en la Gran Vía, lamenta junto a su jefa, Mariela Santillana, que les dijeron que no iban a tener "ningún problema" y después de una inversión de 12.000 euros en dos puestos, no saben lo que va a pasar: "Nadie nos ha dicho nada, eso sí, ya hemos pagado a todo el mundo y dudamos que podamos recuperar la inversión".

El sector pirotécnico también está entre los más afectados, no solo por el aplazamiento de las Fallas, sino también por la crisis mundial del coronavirus y la suspensión de eventos por todo el mundo.

Según la pirotécnica Reyes Martí, han perdido "la facturación de tres meses" y esta situación, de alargarse, les podría abocar "al cierre". "Si los ayuntamientos no nos ayudan a pagarlo, no sé cómo voy a afrontar el mes de abril", confiesa.

Sobre la posibilidad del aplazamiento, comenta que sería factible "a corto plazo, no a largo plazo por un problema de almacenamiento y pagos". Y añade: "Yo son 32 espectáculos los que tengo en el aire entre Fallas y Magdalena".

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Publicado el
11 de marzo de 2020 - 23:16 h

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