La nueva normalidad en las residencias se llama prevención

Control de acceso a residencia con reconocimiento facial de uso de mascarilla y medidor de temperatura.

Cristina Castañer

“Prevención, prevención y prevención”, la fórmula parece sencilla. Pero llevarla a la práctica en residencias de mayores y frente a una pandemia como la de la covid, requiere de protocolos estrictos y de profesionales comprometidos. Cuando se trata de proteger a las personas más frágiles y vulnerables a la infección, son imprescindibles las medidas de prevención más exigentes e innovadoras para velar por su salud y su calidad de vida. 

Desde el Centro Residencial Clece Vitam Altos de Parquesol, en Valladolid, su directora Henar Mongil confirma que “la prevención es el pilar más importante. Una vez que el virus entra en una residencia es muy complicado pararlo. Nuestra residencia sigue siendo un centro limpio de coronavirus; todo este esfuerzo merece la pena”. La nueva normalidad en los centros de mayores cumple con la normativa de las diferentes comunidades autónomas, pero en Clece los protocolos se refuerzan y se individualizan.

Su compañera Sara Saiz, gerente de Servicios Sociales de zona centro y responsable de Residencias y Centros de Día, asegura que “ahora tomamos muchas más precauciones. Hemos aprendido mucho tras lo que hemos pasado y nos hemos vuelto aún más responsables de lo que ya éramos”. Así es cómo Clece, con un 80% de sus residencias libres de infección, consigue blindarse frente al virus. 

Test rápidos y PCR

Para los residentes y los trabajadores y, como novedad, también para los familiares. Es la manera de controlar que no surja ningún caso positivo. “La detección precoz ayuda muchísimo. Es clave tener un diagnóstico lo más rápido posible para que el aislamiento de las personas mayores solo dure unas horas. Por eso hemos adquirido material para realizar, tanto test rápidos, como PCR”, explica Cristina Pérez, responsable de Atención al Cliente y Cumplimiento de normativa en residencias Clece. 

Técnicas de limpieza de quirófano

Se han cambiado los protocolos de limpieza y desinfección. De una limpieza más residencial a técnicas estrictas de limpieza hospitalaria. “A día de hoy, todas las residencias se están limpiando como se limpian los hospitales: con el material, las frecuencias y el personal necesarios. Ha sido un cambio importante para nosotros, pero va a ser mucho más eficiente”, señala Sara Saiz. Clece ha encargado a un laboratorio externo realizar auditorías mensuales para analizar posibles restos de la covid en las superficies. De momento, con todas sus residencias auditadas al menos una vez, todas han dado como resultado cero muestras positivas.

Formación e información

Durante el aislamiento, se ofrecieron cursos online para la gestión sociosanitaria de la covid. Una medida esencial para evitar contagios y combatir miedos de los trabajadores. “Es básico que todos sigamos un mismo camino y unas mismas directrices, que tengamos muy claro los pasos que debemos dar para mantenernos así, o las normas a seguir en el caso de que pase algo”, indica Henar Mongil. Clece gestiona de manera integral 71 residencias en todo el territorio nacional.

La última tecnología

Para reforzar la limpieza de superficies y espacios, Clece se apoya en los dispositivos más innovadores: desde luminómetros para detectar zonas con bacterias, a cañones de ozono para la desinfección de habitaciones o comedores. El sistema más innovador es Xenex, un robot que desinfecta por luz ultravioleta en pocos minutos. Según estudios del Centro Nacional de Biotecnología (CNB), Xenex logra un 100% de reducción en virus y el 99% en hongos. Y, según el estudio llevado a cabo por el Texas Biomedical Research Institute, Xenex es capaz de eliminar el 99,99% de la covid.

Reencuentros controlados

La reapertura de las residencias y la vuelta de los familiares “ha sido muy emocionante porque la gente que está en los centros comparte la vida”, destaca Cristina Pérez. “Hemos tenido que supervisar esas visitas porque se querían comer a besos”, añade Sara Saiz. La precaución y el control de accesos es uno de los puntos esenciales para mantener una residencia libre de la covid.

El valor del personal

“No me canso de darles las gracias todos los días, porque muchas veces han priorizado esta familia a la familia que dejan en casa”, cuenta Henar Mongil sobre su equipo de trabajo en Altos de Parquesol. “Han sonreído cuando por dentro todos teníamos mucho miedo y  para mí han sido los ángeles de la guarda de cada ‘abuelo’. Es lo mejor que tiene la residencia, han dado mucho más de lo que tenían que dar y sé que lo seguirán dando”. 

La comprensión de las familias

Aunque el periodo sin poder ver a sus mayores ha sido duro, ”las familias están muy agradecidas al conocer estos protocolos, y sobre todo al saber que en el 80% de las residencias no haya habido ningún caso”. Cristina Pérez afirma que “son comprensivos y colaboran con lo que sea necesario. Todo lo que sea por el bien de los residentes, ellos están conformes”. 

Por la experiencia vivida en los centros, tanto Cristina como Sara y Henar insisten en que nadie olvide estos meses tan duros que han pasado. “Que nunca perdamos de vista que esto todavía no está controlado y que sigamos realizando labores de precaución, de prevención y de concienciación”, concluye Sara Saiz.

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Publicado el
21 de julio de 2020 - 06:00 h

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